La vacunación contra COVID-19 constituye la estrategia con mayor potencial de dar fin a esta pandemia, pero un nuevo desarrollo en forma de una pequeña pastilla podría ofrecer grandes beneficios.

La compañía estadounidense Pfizer, detrás de una de las vacunas más aclamadas contra el coronavirus, también ha abordado una tarea ardua que hasta hace poco parecía imposible: un tratamiento contra la COVID-19.

De resultar efectivo en humanos, y en especial en los casos graves de infección, muchas vidas podrían salvarse. Pero, ¿sería esto suficiente para reducir el impacto de la pandemia? O, ¿podría incluso competir con las vacunas?

Tratamientos disponibles contra COVID-19 no atacan al coronavirus SARS-CoV-2

Encontrar un tratamiento eficaz contra la COVID-19 ha sido una tarea compleja y prácticamente infructuosa hasta el momento. La historia del remdesivir nos dejó un sabor amargo en la boca, al igual que las pruebas iniciales de hidroxicloroquina, derivados y azitromicina.

Por fortuna, durante las segunda mitad del año pasado empezaron a surgir respuestas. Gracias a los esfuerzos internacionales de los meses pasados ahora tenemos un tratamiento relativamente eficaz para salvar las vidas de las personas infectadas.

Pastillas organizadas de tal forma que forman la palabras COVID-19.

Por ejemplo, la budesonida, un corticosteroides que se administra por inhalación, reduce el riesgo de enfermedad grave si se toman de forma temprana. Mientras que las personas hospitalizadas que requieren oxígeno pueden verse beneficiadas al tomar dexametasona, otro corticosteroide que ha resultado eficaz para reducir el riesgo de muerte por COVID-19.

Por su parte, los pacientes con COVID-19 ingresados en la unidad de cuidados intensivos podrían tener un mejor pronóstico al recibir a tiempo el tocilizumab antiinflamatorio administrado por vía intravenosa.

El problema es que estos medicamentos solo abordan los síntomas derivados de la infección, más no atacan directamente al coronavirus que la causa. Esta es la solución que ofrece Pfizer con su nuevo desarrollo: una pastilla capaz de destruir al coronavirus.

Una fármaco capaz de atacar una enzima de replicación viral

Coronavirus SARS-CoV-2 en un fondo negro con rojo.

Antes de hablar de la dichosa pastilla capaz de combatir la COVID-19, es necesario repasar algunos aspectos importantes. El SARS-CoV-2 transporta una enzima llamada proteasa similar a 3C (3CLpro), que interviene en el importante proceso de replicación.

Recordemos que, cuando el coronavirus infecta las células, usa sus recursos para replicarse y, de este modo se produce la enfermedad. Por tanto, identificar las sustancias que promueven o favorecen dicha replicación es primordial para desarrollar tratamientos efectivos contra COVID-19. Esta proteasa es casi idéntica a la utilizada por el SARS-CoV-1 y el virus respiratorio de Oriente Medio (MERS).

Un tratamiento eficaz contra la COVID-19 en células cultivadas y modelos animales

En 2020, el dúo fabricante de vacunas contra COVID-19, Pfizer-BioNtech, identificó una pequeña molécula llamada PF-00835231; esta se había usado originalmente para atacar el SARS-CoV-1, que causó brotes en años anteriores. Los científicos descubrieron esta vez que PF-00835231 también es capaz de bloquear la proteasa 3CLpro.

Los experimentos han demostrado que PF-00835231 es capaz de reducir la replicación de una variedad de coronavirus en las células cultivadas en laboratorio; estos, por supuesto, incluyen el SARS-CoV-2.

Además, el medicamento redujo la replicación viral también modelos animales. Los investigadores han observado este efecto tanto administrando el compuesto solo como acompañado con el antiviral remdesivir. Pero la mejor parte es que no hubo señales de riesgos de seguridad en su administración.

Una inyección intravenosa y una pastilla contra COVID-19

Con tan buenos resultados preliminares, Pfizer-BioNtech ha apostado por probar dos presentaciones para este nuevo tratamiento contra COVID-19: un agente oral o píldora y una inyección intravenosa.

El agente oral se denomina PF-07321332, mientras que la versión intravenosa se denomina PF-07304814. La primera podría usarse antes de que se desarrollen la enfermedad, mientras que la otra podría ayudar a los pacientes hospitalizados con COVID-19 grave. Ambas formulaciones funcionan inhibiendo el papel de la enzima 3CLpro.

¿Podría la pastilla contra COVID-19 opacar el papel de las vacunas?

Los ensayos de fase 1 comenzaron en marzo, para lo cual se seleccionaron voluntarios sanos, siguiendo el protocolo tradicional de pruebas de medicamentos. Ahora la espera apunta a los ensayos de fase 2 y 3 para confirmar su efectividad y seguridad en poblaciones más amplias y diversas.

Tanto la pastilla como la inyección contra COVID-19 prometen destruir al coronavirus, pero solo lo sabremos cuando los ensayos culminen y los resultados sean revisados por otros científicos. Pero muchos ya se preguntan si estos tratamientos podrían opacar el papel de las vacunas distribuidas hasta ahora.

Sabemos que existe una amplia diferencia entre tratamiento y prevención, pero la pastilla particularmente promete funcionar de manera profiláctica. Esto quiere decir que, de resultar efectiva, podría evitarse la enfermedad con tomarla, tal y como ocurre con las vacunas.

Aún es pronto para afirmar o descartar que esta pueda desplazar el uso de las vacunas. Por el momento, distribuirlas sigue siendo una prioridad, y conforme avancen los programas de vacunación en el mundo, observaremos su efecto sobre la pandemia. Dependiendo de los resultados de los ensayos de los nuevos tratamientos contra la enfermedad pandémica, podríamos tener dos opciones efectivas para prevenir la COVID-19.

Referencia:

Could a simple pill beat COVID-19? Pfizer is giving it a go. https://theconversation.com/could-a-simple-pill-beat-covid-19-pfizer-is-giving-it-a-go-160988

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