Ilustración con un ejemplo de navegación espacial.
Vía Pixabay.

Mientras más pasa el tiempo, mayor se hace nuestro interés por conocer las profundidades del espacio. Sin embargo, aún tenemos mucho camino por recorrer, ya que ni siquiera contamos con un sistema de navegación espacial que nos pueda ayudar a surcar tales territorios inexplorados.

Con la idea de dar los primeros pasos para cambiar esa situación, recientemente se ha publicado una investigación en ArXiv. Por ahora, se trata todavía de una preimpresión que no ha sido revisada por pares. Pero, de ser aceptada, el trabajo de Coryn A. L. Bailer-Jones podría literalmente abrir nuevas posibilidades para la actual exploración de la galaxia.

Lo que tenemos ahora pronto no será suficiente

En la actualidad, las agencias de exploración espacial ya han desarrollado diversos métodos de navegación y rastreo para sus misiones. No obstante, todos ellos dependen aún de su conexión con la Tierra.

Es decir, las señales se emiten desde las naves, pero el análisis de ellas y los puntos de referencia utilizados están en la Tierra. Como consecuencia, no son métodos sostenibles si vamos a extrapolar nuestras exploraciones a partes más lejanas de la galaxia, donde enviar y recibir señales del planeta simplemente no será una opción.

Espacio, estrellas y planetas.
Vía Pixabay.

Como alternativa, se ha pensado que las naves espaciales podrían tener sus propias “brújulas” o “giroscopios” especializados. No obstante, hasta el más leve fallo en su funcionamiento podría ocasionar un error de dirección que podrá en peligro misiones que durarían décadas. Por lo que, nuevamente, no es una alternativa que posamos usar si queremos conocer las profundidades de nuestra Vía Láctea.

¿Es el momento de brillar de los pulsares?

Al menos para la situación actual, no. Los pulsares, como bien sabemos emiten señales de luz únicas y sistemáticas a intervalos regulares. Como consecuencia, podrían ser el punto de referencia perfecto para mantener la dirección durante una misión de exploración intergaláctica.

El problema de esa idea radica en la posible fragilidad que tendría el sistema de navegación. Los pulsares, una vez ubicados, son fáciles de seguir. No obstante, si la nave llegara a perder la señal de alguno, volver a identificarlo no sería tan fácil. Por lo que los tripulantes de la misión de exploración quedarían perdidos en medio del espacio.

Definitivamente no es la mejor situación que pudiéramos imaginar, ¿verdad? Por ese motivo, se han planteado otras alternativas que podrían ayudarnos a evitar riesgos como los anteriores.

La nueva navegación espacial está en las estrellas… literalmente

Específicamente, la propuesta de Bailer-Jones, quien forma parte del Instituto de Astronomía Max Planck en Heidelberg, indica que la navegación espacial podría apoyarse en las estrellas como puntos de referencia. Todo gracias a un antiguo sistema de medición de distancias conocido como paralaje.

Cuando pequeños, todos jugamos alguna vez a intercalar un ojo cerrado y otro abierto para ver cómo objetos frente a nosotros “se movían” debido al cambio de perspectiva. Antiguamente, ese conocimiento se usaba para medir la distancia de objetos (incluidas las estrellas) ya que, mientras más alejados estuvieran, menor sería el “cambio de posición” entre perspectivas.

La nueva propuesta de navegación indica que usar el paralaje para que las naves puedan comparar y calcular la distancia relativa de las estrellas les ayudará a mantenerse ubicadas en el espacio. Eso sí, la idea solo se podría llevar a cabo si al momento de despegar la nave cuenta con un mapa detallado de las estrellas, de forma que pueda comparar sus registros bases con la información nueva y realizar estimaciones más exactas con un punto de referencia claro.

Referencia:

Lost in space? Relativistic interstellar navigation using an astrometric star catalogue: https://arxiv.org/abs/2103.10389v1