Mujer tocándose los labios frente a fondo negro.
Vía Pixabay.

Para mantenernos sanos, es necesario que velemos por cada una de las partes de nuestro organismo. Por eso, se hace de vital importancia no solo aprender sobre la forma de cuidar adecuadamente de nuestros labios, sino también entender las causas que pueden hacerlos resecos y quebradizos en primer lugar.

Para abordar el tema, el profesor asociado de ciencia y medicina de la Universidad Bond, Christian Moro, y la estudiante postdoctoral, Charlotte Phelps, desarrollaron un escrito para The Conversation. En él, abordan todas las aristas que implican el cuidado de los labios y cómo evitar que se resequen de más.

¿Por qué los labios se resecan en primer lugar?

Sabemos ya que la piel de nuestra cara no se humecta uniformemente. De hecho, lo más común es que haya zonas que se mantengan más grasosas que otras. Eso debido a que los folículos pilosos no actúan de la misma forma en toda ella.

Algo un poco similar, pero más extremo, pasa en los labios. Solo que, en su caso, ellos literalmente no tienen “ni folículos pilosos, ni sudor, ni saliva, ni glándulas sebáceas” con las que mantenerse humectados. Por lo que, en consecuencia, terminan perdiendo humedad mucho más rápido que cualquier otra parte del cuerpo y no tienen la posibilidad de “reponerla” por sí mismos,

Causas de los labios resecos

Labios masculinos resecos ante fondo negro.
Vía Pixabay.

Aunque no lo parezca, los labios resecos se pueden dar por muchas causas distintas. Algunas de estas son ambientales, otras conductuales y otras incluso corporales. Por eso, es importante saber reconocer cada una, de forma que entonces podamos actuar consecuentemente para tratar la resequedad.

Clima

Es una de las causas más comunes de los labios resecos. Cuando hace mucho calor, mucho frío o hay un ambiente ventoso, es más probable que nuestra boca pierda humedad más rápido. En consecuencia, la piel se secará con mayor facilidad y dará lugar a las típicas sensaciones de ardor, escozor e incomodidad que producen los labios poco humectados.

Malos hábitos de cuidado bucal y de la piel

Otra de las causas más repetidas en la aparición de labios resecos son los malos hábitos de salud. Por ejemplo, una persona con una salud bucal deficiente, también tenderá a tener labios más resecos.

Sumado a ello, nos encontramos también a las personas que suelen lamer sus labios frecuentemente o que no toman suficiente agua durante el día. En todos los casos, la situación será la misma, la poca humedad que la boca puede mantener desaparecerá rápido y los labios quedarán resecos.

Uso de algunos humectantes labiales

No, no leíste mal. Algunos humectantes labiales realmente podrían terminar siendo más un perjuicio que una ayuda para nuestra boca. En general, esto pasa si contienen materiales irritantes, resecadores o que fallan en proteger a nuestra piel contra las condiciones externas del ambiente.

Como resultado, cuando usamos labiales con colorantes, saborizantes, brillos y demás estaremos contribuyendo con las causas de los labios resecos. Debido a ello, cuando hablamos de humectantes, la mejor decisión que podemos tomar es mantener las cosas simples y optar por las opciones más naturales y con menos aditamentos.

Otras causas

Además de las causas ya mencionadas, los labios resecos también pueden ser fruto de afecciones de la piel. Por ejemplo, podrían ser el resultado de la quielitis, un problema tópico que causa labios inflamados, o de otras patologías como el herpes labial. En esos casos, es necesario visitar al doctor para obtener un tratamiento con el que atacar el problema.

Sumado a lo anterior, otras situaciones, como tener un resfriado común, también pueden ser causantes de resequedad en los labios. Específicamente porque el bloqueo de las vías nasales fomenta la respiración bucal y, como consecuencia, reseca más el área de la boca.

Igualmente, en ocasiones condiciones como las alergias a ciertos elementos o el uso de medicamentos que afectan las glándulas salivales también se pueden traducir en labios resecos. Asimismo, las quemaduras ya sean por sol o altas temperaturas, también son una promesa de resequedad sobre la piel de la boca.

¿Qué hacer para evitar los labios resecos?

Hombre usando bálsamo de labios para evadir la resequedad.
Vía Shutterstock.

Una vez se conocen las causas, es mucho más fácil planear para evitar que los labios resecos sean un problema para nosotros. Como un ejemplo, podemos mencionar al clima. Si sabemos que las temperaturas propiciarán los labios secos, podremos llevar con nosotros siempre un bálsamo con el que mantenerlos humectados.

Asimismo, al saber que mientras más elaborados sean, menos positivo es su efecto, podemos ocuparnos de seleccionar los humectantes más naturales para nuestra piel. Como si fuera poco, también podemos trabajar día a día para evitar hábitos dañinos como el lamido excesivo o la mala higiene bucal.

Finalmente, asegurarnos de beber suficiente agua siempre será una forma eficiente de mantener a la piel de nuestros labios sana –y, en realidad, también al resto de nuestro organismo–.