Dos individuos de Rousettus aegyptiacus, especie de murciélago que practica distanciamiento social.

Los humanos y los murciélagos no son especialmente cercanos, y la pandemia de COVID-19 probablemente incrementó el distanciamiento entre ellos; sin embargo, una nueva investigación ha revelado que ambas formas de vida se parecen más de lo que imaginaríamos, al menos en comportamiento.

Según los hallazgos, publicados en la revista Annals of the New York Academy of Science, el distanciamiento social es una regla de oro para los murciélagos en el manejo de epidemias.

Los murciélagos enfermos prefieren mantenerse alejados de sus compañeros, al igual que los humanos cuando contraen gripe, COVID-19 o alguna otra infección. Y aunque estos se comuniquen para nada como lo hacemos nosotros, es probable que este comportamiento persiga intereses preventivos.

Murciélagos longevos y muy sociales

El estudio consistió en monitorear dos colonias de murciélagos frugívoros egipcios (Rousettus aegyptiacus); una de ellas ubicada en un recinto en cautiverio y otra en su entorno natural. Para ello, les colocaron dispositivos GPS.

Cabe destacar que esta especie es extremadamente social y también tiende a vivir durante mucho tiempo, dos características que la convierten en el modelo ideal para explorar los efectos de los brotes de enfermedad. A propósito de ello, los investigadores simularon un brote inyectando a varios murciélagos de cada colonia una proteína que compone la membrana de ciertas bacterias.

Con ello, buscaban generar una respuesta inmune que no representara una amenaza real para su vida; de este modo, se producirían los síntomas de enfermedad en los murciélagos y podrían observar su comportamiento e interacciones mientras los experimentaban.

Distanciamiento social durante la enfermedad

Murciélago acercándose a una planta con sus alas extendidas.
Crédito: Yuval Barkai.

Y, en efecto, los animales desarrollaron fiebre alta, fatiga y pérdida de peso. Lo realmente impresionante fue que los murciélagos “enfermos” dejaron de ser tan sociales y prefirieron mantenerse alejados de la colonia a la que pertenecían.

Los murciélagos “enfermos” de la colonia en cautiverio dejaron el grupo por su propia voluntad y mantuvieron la distancia respecto a otros individuos. De manera similar, los murciélagos libres se alejaron de sus compañeros, permanecieron en la colonia sin salir a buscar alimento durante dos noches consecutivas.

“En particular, los murciélagos también exhibieron comportamientos que reducirían la transferencia de patógenos”, escribieron los autores. “Se posaron solos y parecieron aislarse voluntariamente del grupo al abandonar el grupo social, que es extremadamente atípico para esta especie”.

Los murciélagos toman distancia para proteger a sus compañeros tal como los humanos

Los investigadores creen que este comportamiento se debe principalmente a la necesidad de conservar energía; mantener las interacciones continuas con sus semejantes definitivamente no ayudaría en ello.

Sin embargo, existe otra explicación que probablemente nos sea más fácil de comprender ahora que atravesamos una pandemia. El distanciamiento social asumido por los murciélagos “enfermos” podría estar relacionado también con la protección del grupo, tal y como ocurre entre los humanos. Al alejarse, no solo descansan, sino también limitan el contacto con otros murciélagos y, por consiguiente, la transmisión de enfermedades infecciosas.

Esta hipótesis parece más congruente si analizamos también la tendencia a quedarse dentro de la cueva. Al no salir ni a buscar alimento, los murciélagos también podrían estar evitando que la enfermedad se propague a otras colonias.

“La elección de los murciélagos de mantenerse alejados del grupo es muy inusual para estos animales”, dice la investigadora principal, Maya Weinberg. “Normalmente, estos murciélagos son criaturas extremadamente sociales, que viven en cuevas en condiciones muy concurridas”.

“Así como preferimos quedarnos en casa en silencio bajo la manta cuando estamos enfermos, los murciélagos enfermos, que viven en cuevas muy concurridas, también buscan la soledad y la paz mientras se recuperan”.

Distanciamiento social entre los murciélagos podría beneficiar incluso a los humanos

Irónicamente, este comportamiento podría incluso impedir desbordamientos hacia los humanos. Y es que, bajo esta dinámica, al no salir de la cueva, se reduce más la probabilidad de toparse con un humano, a menos que seamos nosotros quienes los busquemos.

“Esto sugiere que para encontrar un murciélago enfermo, la gente debe invadir el entorno natural de los murciélagos. o eliminar sus hábitats”, añadió el profesor Yossi Yovel, director de la Escuela de Neurociencia Sagol. “En otras palabras, si los protegemos, ellos también nos protegerán a nosotros”.

Esta no es la primera evidencia de distanciamiento social entre los animales para prevenir enfermedades, ni mucho menos la primera entre los murciélagos. El año pasado también reseñamos un estudio que mostró que los murciélagos vampiros comunes también limitaban su contacto con otros al sentirse enfermos, por lo que es lógico esperarlo en otras especies.

Referencia:

Sick bats stay home alone: fruit bats practice social distancing when faced with an immunological challenge. https://nyaspubs.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/nyas.14600