Guacamayas azules, especies en peligro de extinción.
Vía wingsofloveinc.org

La conservación de la flora y la fauna debería ser una prioridad para la sociedad actual. Sin embargo, justo ahora no contamos con los conocimientos para poder hacer nuestro mejor esfuerzo en esas áreas. Para intentar cambiarlo, han surgido iniciativas como las que apuntan a que, al aprender a clasificar mejor las especies animales, podría ser más fácil protegerlas de la extinción.

Específicamente, el equipo que ha propuesto tal idea pertenece al Museums Victoria y estuvo bajo la guía de Jane Melville. Recientemente, tanto su planteamiento como los resultados de su investigación se han publicado en la revista científica PLOS Biology. Gracias a ella, tendremos una idea mucho más clara de lo que el refinamiento de la taxonomía podría hacer por la conservación de las especies.

Sobre taxonomía, extinción animal y la clasificación de especies actual

En los tiempos que corren, es imposible decir que los humanos no tenemos un registro amplio de la fauna de nuestra planeta. No obstante, aún hay criaturas que nos eluden y que, por tanto, no podemos proteger –debido a nuestro desconocimiento de ellas–.

Algunas de ellas podrían estar ocultas en territorios poco accesibles como las profundidades del mar o los polos que, aunque hemos visitado, aún no hemos podido explorar a profundidad. Pero, otras podrían incluso ya estar en nuestros sistemas, bajo una clasificación laxa o errónea.

Guacamayas, animales en peligro de extinción.
Crédito: Helio Dias. Vía heliodias.com.br

De allí que los investigadores comenten que, una nueva forma de colaborar con la conservación animal, sea revisar nuevamente nuestros registros taxonómicos. En su caso, lo hicieron con un grupo de reptiles que incluyó 870 especies distintas.

Al final, su clasificación nueva reveló que al menos 24 de ellas requerían una mejor y más detallada clasificación, mientras que todo un tercio simplemente estaban mal clasificadas. ¿La consecuencia? Muchas especies en peligro de extinción no tenían la atención necesaria ya que la forma de clasificarlas las colocó con otras criaturas que no estaban en riesgo y, por ende, las “camufló” a los ojos de la ciencia.

¿Por qué aprender a clasificar mejor las especies las protegerá de una posible extinción?

“No podemos esforzarnos en la conservación de una especie si no sabemos que existe. La taxonomía nos permite identificar estas especies y ponerles un nombre para que podamos actuar antes de que se pierdan. Ya que las nuevas especies permitirán que se lleven a cabo evaluaciones de conservación para garantizar que puedan ser protegidas”, explicó la Dr. Melville.

En otras palabras, la situación actual en la que se encuentra nuestro sistema taxonómico tiene a los científicos de manos atadas. Por eso, es vital que comencemos a clasificar con más detalle los grupos de especies animales que conocemos, de forma que podamos identificar con más facilidad el momento en el que nos topemos con alguna verdaderamente nueva.

Todo ya que solo aprendiendo a clasificar las especies con más cuidado, podremos identificar realmente a las que están en verdadero peligro de extinción. Algo que nos llevará después a poder desarrollar estrategias y programas para protegerlas y fomentar su multiplicación.

Referencia:

A return-on-investment approach for prioritization of rigorous taxonomic research needed to inform responses to the biodiversity crisis: https://doi.org/10.1371/journal.pbio.3001210