Pheugopedius euophrys, una especie de pájaro cantor de Ecuador.
Pheugopedius euophrys. Crédito: Sergey Pisarevskiy/Flickr.

La historia de la música humana tiene varios ejemplos de dúos exitosos, pero ¿cuánto sabemos sobre otros intérpretes en la naturaleza? Recientemente, un equipo de investigadores descubrió el secreto de lo que podríamos llamar la sincronización y coordinación casi perfecta de una especie de pájaros cantores del Ecuador.

En su artículo en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences exponen los hallazgos derivados de la observación del reyezuelo de cola plana (Pheugopedius euophrys).

El secreto de su éxito como dueto natural reside en sus cerebros, programados para guardar silencio en el momento en que su compañero canta, para luego explotar en canto una vez que este culmina su parte.

Monitoreando el canto y la actividad cerebral de los pájaros cantores

Las mentes de los duetos musicales parecen estar conectadas de tal forma que cada uno sabe cuándo es momento de cantar. Cuando uno de ellos canta, inhibe la actividad cerebral de su compañero, que espera paciente y respetuosamente su turno, momento en el cual sus neuronas se activan de forma vigorosa.

Dos reyezuelos de cola plana en una rama.
Crédito: Melissa Coleman.

Esta fue la conclusión a la que llegó un equipo de investigadores que viajó al escenario de los conciertos de los reyezuelos de cola plana: los remotos bosques de bambú ubicados en las laderas del volcán activo Antisana, en Ecuador.

Desde su laboratorio en la Estación Biológica Yanayacu escucharon cuatro pares de reyezuelos nativos mientras estos cantaban sin desdén, tanto de forma individual como en dúo.

En el proceso, hicieron grabaciones neurofisiológicas de sus vocalizaciones y monitorearon la actividad cerebral con énfasis en un área premotora que contiene neuronas especializadas en el aprendizaje y la música. Con ello, esperaban dar con algún dato que explicara la increíble sincronización de estos pájaros cantores en escena.

Una sincronización particular entre los duetos de pájaros cantores

Al analizar las grabaciones, notaron que, mientras interpretaban a dúo, los pájaros cantores llevaban una sincronización particular; cada uno vocalizaba en su debido momento, en forma de frases de llama y respuesta que, al juntarse, sonaban como si se tratara un solo individuo cantando.

Los investigadores observaron que la actividad cerebral en la zona en cuestión se disparaba rápidamente cuando los pájaros emitían las “sílabas” que les tocaban; sin embargo, al escuchar las sílabas de su compañero de dúo, las neuronas del área premotora se calmaban de manera significativa.

Podemos verlo de la manera siguiente: cuando las aves escuchan a su compañero de canto, las neuronas involucradas con la creación de música en su cerebro se inhiben, permitiéndoles interpretar su parte; pero esta inhibición también precede una explosión de actividad que surge cuando llega su momento de cantar de nuevo.

Conexión sensorial, el secreto detrás de la sincronización

“Lo que estos reyezuelos nos han demostrado es que para cualquier buena colaboración, los socios deben convertirse en ‘uno’ a través de vínculos sensoriales”, dijo Eric Fortune, coautor del estudio y neurobiólogo del Departamento de Ciencias Biológicas del Instituto de Tecnología de Nueva Jersey. “El mensaje final es que cuando cooperamos bien, nos convertimos en una sola entidad con nuestros socios”.

“Lo que esperábamos encontrar era un conjunto altamente activo de neuronas especializadas que coordinaran esta toma de turnos, pero en cambio lo que encontramos es que escucharse unas a otras en realidad causa la inhibición de esas neuronas, esa es la clave que regula la increíble sincronización entre las dos”.

Y aunque el estudio se centró en esta especie de aves, los investigadores creen que estos hallazgos pueden ayudar a comprender también el proceso en los humanos. La retroalimentación es clave en la comunicación, y puede que juegue un papel también en el éxito de algunos duetos humanos en vivo.

Referencia:

Duetting songbirds ‘mute’ the musical mind of their partner to stay in sync. https://www.eurekalert.org/pub_releases/2021-05/njio-ds052721.php