Con el avance de las jornadas de vacunación, muchas personas están prescindiendo de sus mascarillas, sin saber que usarlas también puede protegerlas de las molestas alergias estacionales.

La evidencia yace en un artículo publicado en noviembre del año pasado en Journal of Allergy and Clinical Immunology. Con ella, no solo confirman una vez más que la mascarilla es útil para prevenir la COVID-19 y la influenza, sino también para reducir la exposición al polen y los síntomas de alergias.

Mascarillas funcionan como una barrera tanto contra el coronavirus como contra los alérgenos

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) han emitido recomendaciones que pueden suponer un alivio para muchos. Si alguien ya completó su régimen de vacunación contra COVID-19, entonces ya no es necesario que siga usando la mascarilla que lo protegió durante año y medio.

A pesar de ello, muchas personas prefieren continuar con su uso mientras avanzan los programas de vacunación masiva. Algunas las llevan incluso aunque no estén cerca de nadie más; pero eso no se debe a exceso de precaución, paranoia o un apego enfermizo, sino que les resulta útil para otra afección muy común: las alergias.

El Dr. John Villacis, alergólogo de Austin Diagnostic, dice que la mascarilla funciona como una barrera que impide el paso del polen o el polvo hacia los conductos nasales y genere la respuesta alérgica en personas vulnerables.

Antes de la pandemia, las mascarillas eran útiles también para personas con alergias

De hecho, antes de la pandemia, muchas personas alérgicas usaban mascarillas de forma preventiva en situaciones particulares, como el trabajo de jardinería. Sin embargo, con la pandemia, sus pacientes han informado una diferencia en los síntomas habituales de alergias; siendo específicos, una reducción de ellos.

Mascarilla contra COVID-19, planta con agentes que causan alergias, y medicamentos para los síntomas.

“Algunos han dicho que nunca se han sentido mejor, sienten que sus alergias están bajo control. Han usado menos de sus medicamentos de venta libre”, afirma el Dr. Christian Nageotte, Jefe de Servicio de Alergia e Inmunología del Hospital Henry Ford West Bloomfield.

“Todavía toman los medicamentos recetados, pero han necesitado menos Zyrtec y antihistamínicos de venta libre para controlar los estornudos y la congestión”, añadió. Y esto puede deberse al uso prolongado de mascarillas para protegerse del coronavirus.

Pero si se necesitan pruebas más contundentes, podemos usar como referencia el estudio publicado en noviembre. En aquel entonces, los investigadores reportaron que aproximadamente 40 por ciento de los participantes tuvieron síntomas menos significativos de alergias cuando usaban su mascarilla para protegerse de la COVID-19 que cuando no usaban una.

La proporción es significativa, lo cual parece apoyar la teoría de que este recurso funciona como una barrera contra diferentes alérgenos. Por ello, algunos prefieren seguir usándola, al menos ocasionalmente.

Las mascarillas no bloquean el contacto con todos los alérgenos

Sin embargo, ambos médicos reconocen que algunos de sus pacientes informaron también que sus síntomas fueron peores este año en comparación con otros. Una explicación podría ser el hecho de que no todas las personas son alérgicas a las mismas cosas, aunque este es un tema que merece mayor investigación.

Mujer de cabello corto quitándose la mascarilla contra el coronavirus en medio de un lugar lleno de flores.

“No hay un día en el que pueda tener un paciente o dos que vengan y digan: ‘Mis alergias son peores este año'”, añadió Nageotte. “Vemos eso todos los años”.

“No estamos seguros de si es porque hay más polen y algunas personas tienen más sensibilidad al polen de los árboles que otras, pero en general creo que las personas han encontrado una mejora con sus alergias al usar las máscaras”.

Sin embargo, a pesar de sus ventajas, los investigadores creen que el uso de las mascarillas no debe perpetuarse. Si ha sido útil para algunas personas durante el brote de COVID-19, tanto para protegerse de las infecciones como de las alergias, su uso podría limitarse a situaciones que impliquen exposición a los alérgenos, a menos que haya otras razones de peso.

Referencia:

Reduction of allergic rhinitis symptoms with face mask usage during the COVID-19 pandemic. https://www.jaci-inpractice.org/article/S2213-2198(20)30867-9/fulltext

Mask wearing to prevent COVID also impacts allergy sufferers. https://www.theoaklandpress.com/local-news/mask-wearing-to-prevent-covid-also-impacts-allergy-sufferers/article_25a62d90-be5c-11eb-8cfe-4bd261e0cce5.html