Curiosity de la NASA en Marte.
Crédito: NASA/JPL-Caltech/MSSS.

La NASA no ha dejado de llenarnos con noticias sobre nuestro vecino rojo desde finales del 2020 e inicios del 2021. La llegada de su nueva misión Perseverance y las pruebas de vuelo de Ingenuity sin duda han captado nuestra atención. Sin embargo, ahora es uno de sus rovers más antiguos, el Curiosity, el que ha llamado nuestra atención con imágenes de aparentes imágenes de “nubes brillantes” en Marte.

Según un reciente reporte del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JLP, por sus siglas en inglés), a inicios de este año el Curiosity estuvo preparado para capturar una extraña ocurrencia climática que, hasta los momentos, no se había podido estudiar en profundidad.

Curiosity avistó unas extrañas nubes brillantes en el cielo de Marte

Hace aproximadamente dos años –lo que equivaldría a un año del planeta rojo– los científicos de la NASA notaron extrañas formaciones nubosas en el cielo marciano. Por lo general, no se espera verlas en la zona del planeta en la que se encuentra el Curiosity, ni tampoco que aparecieran en esa época del año –alrededor de enero en la Tierra–.

Debido a esa situación, esperaron pacientemente y prepararon al rover para estar listo en la siguiente temporada. Al final, el Curiosity se encontró en la posición perfecta para capturar las peculiares nubes brillantes que aparecieron en el cielo de Marte.

Extrañas nubes brillantes captadas por el Curiosity de la NASA en Marte.
Crédito: NASA/JPL-Caltech/MSSS.

Ellas, además de hacer presencia fuera de temporada, mostraron tener una particular luminosidad que tampoco se espera en las escazas nubes que cubren el planeta rojo. Debido a esa situación, los investigadores de la NASA debieron estudiar con detalle el fenómeno recién capturado.

¿De dónde salieron las nubes luminosas de Marte?

Según las observaciones de la NASA, las extrañas nubes brillantes observadas por el Curiosity parecen estar más altas en el cielo de Marte. Por lo general, las funciones nubosas comunes suelen estar a 60 kilómetros sobre el cielo y estar formadas con vapor de hielo.

Ahora, según parece, las nuevas nubes documentadas podrían estar incluso más arriba. Como consecuencia, las bajas temperaturas a las que se encuentran podrían hacer que su composición principal fuera de dióxido de carbono congelado o hielo seco.

Debido a dicho cambio, la forma en la que las nubes atrapan la luz cambia y llegan a adquirir tonos pasteles luminosos. Al parecer, la nueva información podría abrirnos las puertas a una nueva faceta del clima y los procesos ambientales que, hasta el momento, no conocíamos de Marte.

La importancia del descubrimiento

Ahora que los investigadores de la NASA han identificado el par de tipos de nubes, podrían comenzar más investigaciones para diferenciarlas. Así, contarían con una nueva forma visual de conocer la altura de esas formaciones. En consecuencia, tendrían un nuevo indicador que observar para estudiar los cambios en el clima y temperatura del planeta.