Ingenuity de la NASA sobre Marte.
Crédito: NASA/JPL-Caltech.

Este sábado 22 de mayo, el helicóptero de la NASA, Ingenuity realizó su sexto vuelo sobre Marte, y se enfrentó a su primer error de navegación. Según los reportes datos por el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL, por sus siglas en inglés) a través de Twitter, la situación puso en peligro al prototipo, pero no logró sacarlo del aire.

“Solo sigue volando Helicóptero

#MarsHelicopter completó su sexto vuelo. A pesar del movimiento inesperado de un problema de procesamiento de imágenes, Ingenuity atravesó los ~ 65 metros finales de su viaje de 215 metros, aterrizó de manera segura y está listo para volar de nuevo. El piloto jefe explica:”

Para complementar la publicación, el piloto principal de la misión, Havard Grip, también detalló la situación en una publicación del blog de la NASA. Dentro de ella, se comentó qué se esperaba del Ingenuity, qué lo hizo fallar y cómo logró salvarse de un posible choque. Y acá te lo contaremos todo.

El plan inicial

La idea para el sexto vuelo del Ingenuity era probar sus funciones de toma de fotografías en el aire. De este modo, se comprobaría la utilidad del helicóptero a la hora de hacer reconocimientos aéreos de un territorio y con qué tanta precisión podría transmitir información sobre estos.

Inicialmente, tendría que elevarse 10 metros sobre la superficie marciana y realizar un vuelo horizontal de 150 metros. Una vez culminados, se movería otros 15 metros tomando imágenes a su paso. Finalmente debería cambiar de rumbo y aterrizar en un punto designado, todo a una velocidad de 4 metros por segundo.

El plan era sencillo, pero no se pudo seguir al pie de la letra. Justo al inicio de su vuelo de 15 metros, el Ingenuity tuvo un error que puso al helicóptero en riesgo y a la NASA en alerta. Después de todo, la nave corría el riesgo de perder su balance y estrellarse contra el suelo marciano.

¿Qué error de vuelo puso en peligro al Ingenuity durante la prueba de la NASA?

Según el JPL, todo se debió a un problema de comunicación entre el “ojo” del Ingenuity y su sistema de navegación principal. En general, la cámara inferior del helicóptero debe tomar fotos de la superficie de Marte, de forma que le brinde información al navegador para que pueda saber si lleva la trayectoria correcta o si, por otro lado, debe corregirla.

Durante el último vuelo, el error que hizo tambalear al Ingenuity y temblar a la NASA fue la pérdida de una sola imagen de las treinta que recibía por segundo. Ella desapareció del sistema antes de llegar al navegador y rompió la secuencia visual-temporal entre lo que llegaba al helicóptero y su posición real.

Sombra del Ingenuity de la NASA mientras este enfrentaba el error de vuelo.
Crédito: NASA/JPL-Caltech.

Como consecuencia, el helicóptero comenzó a intentar “corregir” el error de navegación que detectaba, cuando en realidad no había ninguno. Fue así como empezó a tambalearse y lograr inclinaciones de hasta 20°, según comentó Grip.

Sumado a ello, el prototipo también sufrió picos inesperados de energía que mostraron los intentos del sistema para “estabilizarse”. Pero, como en realidad no había un problema con la trayectoria, sus ajustes fueron los que realmente terminaron rompiendo el balance.

¿Cómo se salvó el Ingenuity de un choque inminente?

Básicamente, el Ingenuity evadió el error de vuelo al descartar ciertas mediciones señaladas por los expertos de la NASA. Al ignorar dichas imágenes, se mantuvo dentro de su “margen de estabilidad” y le fue posible dejar atrás su bamboleo y concluir su vuelo con un aterrizaje estable y exitoso.

Al final, el único rastro notorio del error fue que el helicóptero marciano aterrizó a 5 metros de su puesto previsto. Sin embargo, teniendo en cuenta que otro destino que muy posiblemente pudo tener era acabar destruido en el suelo a medio bueno, 5 metros de error y ningún rasguño es uno de los mejores resultados que la NASA podría haber esperado.

 “En un sentido muy real, Ingenuity atravesó la situación, y aunque el vuelo descubrió una vulnerabilidad de sincronización que ahora tendrá que ser abordada, también confirmó la solidez del sistema de múltiples formas “, concluyó Grip.

Con lo anterior, vemos que la situación que atravesó la NASA con el error de vuelo del Ingenuity, aunque estuvo llena de estrés, terminó por ofrecer resultados positivos. Ahora, no solo han identificado una vulnerabilidad que pueden reparar en futuros prototipos, sino que han comprobado que sus sistemas de respaldo pueden responder de forma eficiente en una situación de crisis real.