Vista lejana del volcán Rangitoto, que forma parte del campo volcánico de Auckland, Nueva Zelanda.

La historia de Pompeya probablemente ha dejado a más de uno con temor a las erupciones volcánicas, pero aprender de las experiencias pasadas puede ayudar a evitar desastres en el futuro. Es por ello que un equipo de investigadores neozelandeses ha decidido explorar un poco las posibilidades de escapar de un volcán en erupción, especialmente en lo que respecta al tiempo.

El tiempo puede ser oro, pero también vida, por lo que es un factor importante a considerar y aprovechar en las emergencias. Su estudio, que usó como escenario el campo volcánico de Auckland, Nueva Zelanda, reveló que tomaría alrededor de 49 horas evacuar a todos los habitantes de la ciudad en caso de una erupción.

Bajo riesgo de erupciones en el campo volcánico de Auckland

Se estima que el campo volcánico de Auckland tiene 53 centros eruptivos distribuidos en 360 kilómetros cuadrados; la última erupción ocurrió entre hace unos 550 y 600 años. Gracias a ellas, existen los icónicos cráteres y lagos que decoran la ciudad.

Los investigadores dicen que, aunque la mayoría de las erupciones tuvieron un volumen pequeño, las dos más recientes, del monte Wellington y Rangitoto, destacaron por romper con esta patrón. También saben que, aunque suelen ser pequeñas, también brotan en una nueva ubicación en cada ocasión.

Ahora bien, la Dra. Angela Doherty, asesora científica principal de Auckland Emergency Management, dice que “a medida que el magma que alimenta un nuevo volcán se acerca a la superficie”, les “resulta más fácil estimar dónde ocurrirá la nueva erupción”. Esto puede ser especialmente útil a la hora de evaluar el riesgo de erupciones y las estrategias para proteger a la población.

Y aunque es poco probable que ocurra una erupción próximamente en el campo volcánico de Auckland, de acontecer lo contrario, el origen podría ser cualquier lugar, ya sea tierra o mar; esta amplitud aporta mayores dificultades en la estimación de los riesgos.

“Es poco probable que se produzca una erupción durante nuestra vida, pero sabemos que ocurrirá una erupción en el campo volcánico de Auckland en el futuro”, dice Alec Wild de la Universidad de Auckland. “Lo difícil es que no sabemos dónde será la próxima erupción”.

Un modelo para estimar el tiempo que tomaría escapar de la erupción de algún volcán en Auckland

Conscientes de ello, los investigadores crearon un modelo para abordar la imprevisibilidad de cualquier erupción futura y estimar el tiempo que tomaría evacuar a la población. Para diseñarlo, usaron información demográfica, como la distribución de la población y la propiedad de vehículos, junto con herramientas geoespaciales.

Vista de Auckland desde el cráter dejado por la erupción de un volcán.

El modelo permitió evaluar el tiempo que tomaría completar las diferentes etapas del proceso de evacuación. Las simulaciones incluyeron desde el momento en que informa a los responsables de la toma de decisiones sobre la amenaza hasta el momento en que las personas salen de la zona de evacuación.

Un trabajo previo sugirió que el campo volcánico de Auckland podría tener entre 5 y 15 días de advertencia de erupción inminente, y al parecer fue una estimación acertada. Ahora el modelo de Wild arroja el tiempo que tomaría evacuar a los residentes de Auckland durante la amenaza de erupción de algún volcán del campo.

Tiempo y cantidad de personas a desalojar dependerá de la información disponible

En general, el resultado de las simulaciones mostró que, de conocer con cierta certeza la ubicación de la nueva erupción, sería necesario evacuar hasta 320,000 residentes, una tarea que podría tomar hasta 49 horas. Y aunque este tiempo parece prudente, en situaciones en las que el origen de la erupción sea menos claro, aumenta tanto el tiempo de evacuación como la cantidad de personas a desalojar.

De llegar la ocasión, el instituto de investigación GNS Science informaría al Departamento de Emergencias de Auckland. Luego, la Policía de Nueva Zelanda, que dirige el Equipo de Control de Evacuación de Auckland, y las agencias de asistencia social se encargaría de brindar apoyo a las poblaciones afectadas.

Las evacuaciones por emergencias son, en sí mismas, peligrosas y requieren mucha organización y trabajo. Es por ello que este tipo de investigaciones son útiles, incluso aunque no haya un riesgo inminente de erupción.

Referencia:

Modelling spatial population exposure and evacuation clearance time for the Auckland Volcanic Field, New Zealand. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0377027321001116?via%3Dihub

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