Padre e hija de vacaciones en la playa.
Vía Fshoq! Blog.

Cuando vamos a vacacionar, solemos pasar mucho más tiempo pensando y planeando el evento, que realmente estando en él. Desde la emoción de la anticipación, hasta la necesidad de cuadrar detalles con antelación, nos llevan a sentir que el momento de descanso está lejos y que, una vez llegan las vacaciones, el tiempo en ellas vuela.

¿Te has preguntado por qué pasa esto? Los investigadores Gabriela N. Tonietto, Eric M. VanEpps, Selin A. Malkoc y Sam J. Maglio lo hicieron. Y, por ese motivo, se dedicaron a realizar una investigación para conocer qué estudios se habían realizado sobre el tema.

Al final, ubicaron al menos cuatro trabajos destinados a entender por qué teníamos esta extraña percepción de que los periodos vacacionales “terminan apenas empiezan”. Los resultados que obtuvieron con su estudio, se publicaron recientemente en el Journal of Consumer Psychology.

¿Por qué parece que el inicio de las vacaciones está lejos, pero que su fin está cerca?

Vía Wikimedia Commons.

Según las observaciones de los investigadores, estos cambios en nuestra percepción del tiempo tienen que ver directamente con la valoración de un evento a futuro. En otras palabras, ya sea que se trate de unas vacaciones, una salida esperada o un evento que nos emocione, si lo valoramos positivamente, tenderemos a sentir que este ha sido más breve.

Todo debido a que, en general, la añoranza de su llegada nos hace ver su fecha de inicio mucho más lejos de lo que está. Un detalle que, además va de la mano con la sensación de que, una vez comience, durará muy poco –o mucho menos de lo que quisiéramos–.

De allí que sintamos que el tiempo vuela durante las vacaciones. Cuando estas inician, ya hemos pasado por una espera de al menos meses por ellas y, una vez terminan, nos dejan con la sensación de que debieron ser más largas o de que apenas estaban iniciando.

¿Efecto inverso?

Para observar esto desde otra perspectiva, los investigadores también notaron que, cuando el evento futuro tiene una valoración negativa, solemos sentir que su llegada es inminente y que durará mucho más tiempo.

Esto incluso cuando, objetivamente, el tiempo que separa al evento positivo y al negativo de nosotros, sea exactamente el mismo. En otras palabras, cómo nos sintamos con respecto a una posible situación en el futuro interferirá en la forma en la que la percibimos llegar y cuánto tiempo sentimos que pasamos en ella.

“Pensar en eventos futuros positivos y negativos lleva a las personas a tomar dos caminos diferentes hacia la misma conclusión, con los extremos de ambos eventos pareciendo igualmente lejanos”, dijo Tonietto.

Es decir que, el inicio de los eventos positivos se nos hace tan lejano como el final de los negativos.

Entonces, ¿por qué sentimos que el tiempo vuela durante las vacaciones?

En resumen, entendiendo lo presentado por los investigadores, vemos que esta perspectiva tiene que ver con la valoración positiva que le damos al periodo vacacional. En otras palabras, por lo general, sentimos que el tiempo vuela durante las vacaciones porque el más el tiempo que pasamos pensando en ellas y añorándolas que el que realmente tenemos de ellas.

Como consecuencia, solemos sentir que estas son más cortas y, aunque podemos reconocer que han tenido una duración estándar, para nosotros se percibe como si pasaran volando. En consecuencia, sentimos que el final de estas ha llegado muy rápido y que el descanso apenas estaba comenzando.

Pareja de vacaciones en la playa.
Vía Pixabay.

Los investigadores consideran que este conocimiento será particularmente relevante a medida que dejemos atrás la pandemia del COVID-19. Debido al confinamiento, muchas personas pospusieron sus vacaciones durante el 2020. Por esto, se ve el verano del 2021 como una posibilidad de recuperar ese tiempo perdido y disfrutar de un descanso fuera de casa.

Ahora, la valoración extremadamente positiva de este evento a futuro, y el tiempo que hemos tenido que esperar por él, podrían hacernos sentir que las vacaciones de este año habrán acabado al momento de empezar.

Con esto en mente, los investigadores proponen observar cómo esto podría afectar el comportamiento de las personas. Por ejemplo, algunas podrían abstenerse de hacer demasiados planes, pensando que igual no tendrán tiempo. Mientras que otras podrían estar más tentadas a invertir más en lujos y eventos, tratando de aprovechar el breve tiempo que sienten que tendrán disponible.

Referencia:

Time Will Fly During Future Fun (But Drag Until Then): https://doi.org/10.1002/jcpy.1247

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