La ciencia nos ha permitido comprender en gran medida cómo es que llegamos a este mundo y cómo hemos logrado permanecer hasta el día de hoy. El proceso ha sido arduo y ha involucrado una extensa lista de factores, incluidas moléculas esenciales para la vida en la Tierra, como las que componen las membranas celulares.

Recientemente, un equipo de investigadores detectó una molécula conocida como etanolamina en una nube de polvo y gas muy lejana en el espacio exterior, cerca del centro de nuestra galaxia. El hallazgo, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), ha fascinado a los astrónomos pues parece arrojar nuevas pistas sobre nuestros orígenes.

Etanolamina, uno de los fosfolípidos que componen las membranas celulares

Las membranas que rodean las células que componen a los organismos vivos están formadas por moléculas muy complejas que, en general, se conocen como fosfolípidos. Estas se encuentran lo suficientemente juntas como para formar una barrera de dos capas que mantiene el material de la célula en su interior y, de cierta forma, protegido del mundo exterior.

Entre estos fosfolípidos, figura la etanolamina, que se encuentra en el extremo que forma las superficies externa e interna de la membrana de las células, pero también en el espacio, según los hallazgos recientes de los astrónomos. Gracias a esta molécula, se mantienen juntos el material genético y la maquinaria metabólica dentro de la célula.

Etanolamina en el espacio

Etanolamina, uno de los componentes básicos de las membranas celulares, hallada en el espacio.
Etanolamina, uno de los componentes básicos de las membranas celulares, halla en la nube molecular G + 0.693-0.027 en el centro de nuestra galaxia. Crédito: Víctor M. Rivilla y Carlos Briones.

La detección tuvo lugar en una densa nube molecular llamada G + 0,693-0,027; curiosamente, ubicada a 100.000 años luz de distancia., cerca del centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Para ello, se valieron de los radiotelescopios IRAM y Yerkes, que proporcionaron la firma espectral.

Los científicos se refieren a esta como “uno de los reservorios de moléculas más ricos químicamente en la galaxia”. En su artículo explican que las colisiones lentas entre masas de gas y polvo del universo provocaron reacciones químicas en la superficie de los granos de polvo. Con el paso del tiempo, y la interacción con otros elementos, estas reacciones dieron lugar a las combinaciones más simples de nitrógeno, hidrógeno, oxígeno y carbono que constituyen la etanolamina.

La presencia de esta molécula típica de las membranas celulares sugiere que los componentes básicos de la vida en la Tierra provienen del espacio interestelar. Puede que incluso estos llegaran a nuestro planeta a través del impacto de objetos espaciales como los meteoritos, lo que sugiere que esta materia vital ya existía en nuestro sistema solar antes de la formación planetaria.

¿Las moléculas de las membranas celulares esenciales para la vida provienen del espacio?

La evidencia previa demostraba que había pequeñas cantidades de esta molécula esencial para la vida en muestras de meteoritos, lo cual dio origen a dicha teoría. Pero los científicos no tenían idea de si se trata de una forma primordial de la molécula, o si había resultado de la descomposición de otros compuestos.

Sin embargo, este nuevo estudio arroja luces dentro del misterio y demuestra que los anteriores no fueron simples casualidades. Además, los experimentos a nivel de laboratorio han revelado una cantidad importante de moléculas prebióticas en cometas y meteoritos.

“El hecho de que estemos encontrando, en las nubes moleculares interestelares, precursores prebióticos clave nos dice que las piezas químicas más simples necesarias para la vida probablemente estén esparcidas por toda la Galaxia”, dice astrónomo Víctor Rivilla del Consejo Superior de Investigaciones Científicas – Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial.

“Esta materia prima química estará disponible para la formación de nuevas estrellas y planetas, en los que, en las condiciones físicas adecuadas, podrían surgir nuevas formas de vida”.

Las simulaciones han demostrado que, en condiciones adecuadas, como los respiraderos hidrotermales submarinos de la Tierra, la etanolamina pudo haber jugado un papel en el inicio de la vida. Bajo estas circunstancias, la molécula ayudaba a formar otra molécula esencial, un aminoácido llamado glicina. ¡Y cuán importantes son los aminoácidos para nuestra existencia!

Referencia:

Astronomers discover a key life ingredient in a dark cloud in deep space. https://www.inverse.com/science/ethanolamine-found-in-space-cloud

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