Sala de cine durante la pandemia del COVID-19

Luego de más de un año en pandemia por el coronavirus las consecuencias siguen apareciendo e intensificándose. La industria del cine ha sido una de las más golpeadas durante estos meses. Con pérdidas económicas millonarias y estrenos retrasados parece todo un reto que el cine salga a flote.

En 2020, la consultora Comscore reveló datos preocupantes. La pandemia habría dejado pérdidas de hasta 440 millones de dólares en todo el año, significando un descenso del 72% en comparación del 2019.

La creatividad también se ha visto afectada y lo muestra la temporada de premios del 2021 que se puede describir con una palabra: opaca. El interés de las personas en el cine ha disminuido y así lo muestra el rating de espectadores de los premios Oscar, el más bajo en su historia.

Pero la crisis no solo es económica y creativa, los proyectos retrasados han sido muchos, algunos sin su estreno todavía claro. Todos estos problemas se han unido para darle al cine una casi estocada final mientras se busca una solución.

Streaming, una solución que no alivia a los cines ni al público

Si bien los servicios de streaming han facilitado el tiempo de confinamiento de muchos, no es de agrado para los dueños de cines que se estrenen películas en estas plataformas. La exclusividad que tenían los recintos se ha terminado y con esto muchos ingresos económicos.

Plataformas como HBO Max han apostado por estrenar de manera simultánea sus películas, Disney Plus también ha tomado esta medida con un costo adicional, mientras que Netflix y Amazon Prime Video siguen apostando por sus originales.

Es un golpe grande el no tener la capacidad de conseguir estrenos que solo se vean en cines, pero no solo es la industria la que pierde, también lo hace el público. A pesar de tener muchos servicios de streaming en la palma de la mano, pocas personas tienen la capacidad económica de contratar su mayoría, algo que con el cine no es necesario.

Este impulso que le puede dar el cine a su público por tener variedad de casas productoras debe venir de la mano con algo que se toma en cuenta en tiempos de pandemia: seguridad.

¿Qué tan seguro es ir al cine? 

Mientras en algunos países los procesos de vacunación están marchando tal como se esperaba, en muchos otros la situación es más que complicada. Para estos lugares, los expertos han dado detalles para ir al cine de una manera segura.

Lo primero es verificar si en el lugar se están tomando las medidas de seguridad contra el COVID-19. La persona debe desinfectarse las manos antes y después de ir al cine.

Hay que tomar en cuenta el espacio de la sala, no solo que el aforo sea máximo del 30%, si no la altura de los techos y la ventilación del lugar. También es importante el espacio de más de dos metros con otras personas.

El mayor riesgo de exposición es en el espacio de los alimentos, así que es recomendable no comprar refrigerios. Los expertos señalan que el movimiento de bajar y subir la mascarilla es un riesgo.

La experiencia es inigualable también en pandemia

Los nervios de ir por primera vez a un cine luego de más de un año y con una pandemia en medio son normales, para disfrutar de esta experiencia lo mejor es desconectarse un par de horas del exterior. Desconectar no significa olvidar, se puede disfrutar ese momento con todas las medidas de bioseguridad tomadas.

Entrar a una sala te regala cosas que el streaming no te da. No hay nada mejor que una sala en silencio, aire acondicionado, los típicos asientos cómodos, el sonido que retumba en los oídos y una pantalla gigante. Son sensaciones indescriptibles que una persona no debe perder porque son las que nos hacen más humanos.

El contenido es algo que recordaremos para siempre. Una persona recuerda la primera película que vio en el cine de niño o cuando pudo ver su filme favorito, pero no solo la recuerda por eso sino por toda la experiencia que te da el lugar.

Los Vengadores unidos, la despedida de Andy en Toy Story, el amuleto girando en El Origen y muchas escenas más que se quedaron en nuestra mente no solo porque te gustaron, también por el momento, la sala y la reacción de las personas a tu alrededor.

Con estos puntos en la mesa la experiencia de ir al cine no debería ser más riesgosa que ir al mercado o a una farmacia. Está en las personas apoyar de manera segura a una industria que está tan golpeada y que ha ayudado tanto a la cultura en el mundo.

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