En la actualidad, existen muchas formas de intentar predecir si una persona podría ser arrestada por cometer algún delito. Por ejemplo, se toman en cuenta factores como su demografía, perfil psicográfico y social para determinar la posibilidad de que incurra en algún crimen, pero, ahora, también existe la opción de intentar predecir esto según su nacimiento.

Esta idea ha nacido de un estudio publicado recientemente en el American Journal of Sociology. Dentro de este, los investigadores Roland Neil y Robert J. Sampson presentaron los resultados de su proyecto de investigación longitudinal.

Dentro de este, hicieron seguimiento por 23 años a más de mil jóvenes de Chicago mientras estos entraban a la adultez. En el ínterin, no solo controlaron los factores comunes ya antes mencionados, sino que también prestaron atención a los procesos sociales que se llevaron a cabo durante dos décadas.

¿Por qué nuestro nacimiento importa acá?

Carro de policía de juguete con policía de juguete en frente.
Vía FreePik.

La propuesta de los investigadores es que el nacimiento es una forma de entender los factores sociales alrededor de los que una persona crece. Ahora, ya se ha dicho en otras oportunidades que el ambiente en el que los niños se desenvuelven puede influir en su conducta futura. Pero, lo planteado por los autores implica un nivel de influencia ambiental mucho mayor.

De hecho, indican que el entorno social en el que los individuos se encuentran –justo cuando están entrando a la adultez– puede ser mucho más influyente de lo que creemos. Esto debido a que durante este periodo, dependiendo del clima social, los jóvenes podrían ser más propensos a cometer crímenes y a ser arrestados, algo que no cambiaría dependiendo de ellos como tal, ya que sería una condición de algún modo asociada al momento histórico en el que nacieron y crecieron.

“Lotería de nacimientos”

A esto los autores lo llamaron “lotería histórica de nacimientos”. Básicamente, indican que a veces las condiciones personales, económicas y sociales durante la crianza de los individuos pueden no hacer mucha diferencia si estos terminan en su juventud dentro de un contexto histórico en los que la criminalidad es alta y los arrestos también.

Como ejemplo, utilizaron a los niños nacidos en los ochenta y los de los noventa. Por un lado, los que tuvieron su nacimiento en los ochenta se mostraron casi 96% más propensos a ser arrestados por algún crimen. Por otro lado, los jóvenes que nacieron en los noventa, alcanzaron su adolescencia e inicio de adultez ya en los 2000, en un contexto histórico más “pacífico” en el que la violencia y la posibilidad de terminar en la cárcel era menores.

¿Un asunto generacional?… No, exactamente

Carro de policía de juguete con policías de juguete en frente.
Vía Pxfuel.

“Realmente deberíamos mirar no lo que era virtuoso o malo en los individuos de una cohorte en particular, sino lo que estaba bien o mal en el entorno social más amplio durante el período histórico en el que llegan a la mayoría de edad. (…) Este estudio muestra que los cambios históricos están incorporados en esos mismos antecedentes penales”, explicó Sampson.

En otras palabras, las posibilidades de que una persona cometiera un crimen y fuera arrestada por ello están influenciadas hasta cierto punto por su nacimiento. Ya que, dependiendo de esto, los individuos llegarían a la madures durante uno u otro momento histórico.

Dependiendo de este, lo que una vez se consideraba un delito en el pasado podría no serlo ahora –o viceversa–. Por ende, la posibilidad de que se considere que una persona cometió un crimen y se la encarcele, a veces no depende solo de ella, sino del contexto que la rodea. Uno que vendrá determinado dependiendo del momento en el que haya nacido.

Referencia:

The Birth Lottery of History: Arrest over the Life Course of Multiple Cohorts Coming of Age, 1995–2018: http://dx.doi.org/10.1086/714062

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