Dos manos brindando con cerveza al atardecer.

Muchas personas en el mundo acostumbran consumir bebidas alcohólicas, pero numerosos estudios científicos han encontrado efectos potencialmente nocivos en ello. Un nuevo trabajo suma evidencia descartando totalmente que haya una forma segura de beber alcohol sin exponerse a riesgos.

Beber alcohol reduce el volumen de materia gris en el cerebro

Los investigadores examinaron la ingesta de alcohol entre casi 25,000 residentes del Reino Unido y revisando imágenes de sus cerebros tomadas mediante escáneres cerebrales. Así descubrieron que mientras las personas bebían más alcohol, menor era el volumen de la materia gris dentro de su cerebro.

“Cuanta más gente bebía, menor era el volumen de su materia gris”, dijo Anya Topiwala, la autora principal del estudio, a la agencia de noticias CNN. “El volumen cerebral se reduce con la edad y más gravemente con la demencia. Un volumen cerebral más pequeño también predice un peor rendimiento en las pruebas de memoria”.

No importa el tipo de bebida ni la cantidad: beber alcohol es nocivo

Quizás la conclusión más importante a la que llegaron los autores del estudio es la de que no parece haber una forma totalmente segura de consumir alcohol. Parece que no importa ni siquiera el tipo de bebida, ni beber mucho o poco; de hecho, el consumo de cualquier tipo de alcohol era peor que no beberlo todo.

“No se encontró una dosis segura de alcohol para el cerebro”, escribieron los autores. “El consumo moderado se asocia con efectos adversos en el cerebro más generalizados de lo que se reconocía anteriormente”.

A pesar de que las ciencias de la salud han advertido durante mucho tiempo que las bebidas alcohólicas pueden tener efectos nocivos, su consumo sigue siendo elevado en prácticamente todo el mundo.

Muchas personas lo toman con moderación creyendo que, con el simple hecho de no caer en la adicción o de no beber hasta embriagarse, quedan exentas de culpa o de riesgos, pero la realidad es diferente y bastante dura.

“Muchas personas beben ‘moderadamente’ y piensan que esto es inofensivo o incluso protector”, dijo Topiwala. “Como todavía tenemos que encontrar una ‘cura’ para las enfermedades neurodegenerativas como la demencia, conocer los factores que pueden prevenir el daño cerebral es importante para la salud pública”.

El estudio confirma hallazgos previos sobre los riesgos de las bebidas alcohólicas

Pero estos resultados no deberían causar tanta sorpresa. En 2016, por ejemplo, el consumo de alcohol lideró la lista de factores de riesgo que causaron enfermedades y muertes, tanto en hombres como en mujeres con edades comprendidas entre 15 y 49 años. Además, otro estudio publicado en 2018 reveló que casi el 10 por ciento de todas las muertes ocurridas a nivel mundial estaban vinculadas con las bebidas alcohólicas.

Aunque ciertamente la frecuencia con la que se consuma tiene influencia en sus efectos sobre la salud, esta nueva investigación arroja evidencia que merece atención del público. La reducción de la materia gris del cerebro, que se encarga de algo tan importante como el procesamiento de la información y nos hace “inteligentes”, puede desencadenar males mayores, como advirtió la autora.

Pero más allá del cerebro, beber alcohol puede aumentar el riesgo de muchas otras enfermedades graves, e incluso afectar el estado de ánimo y desencadenar adicciones. Por lo tanto, hay suficientes razones para mejorar las estrategias para abordar tanto su comercialización con el consumo.

Referencia:

No safe level of alcohol consumption for brain health: observational cohort study of 25,378 UK Biobank participants. https://www.medrxiv.org/content/10.1101/2021.05.10.21256931v1

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