En pro de garantizar la sustentabilidad de nuestro planeta, la conducción vehicular por electrificación está ganando terreno en el sector automotriz. Con esto, los fabricantes poco a poco se están despidiendo de los amenazantes agentes contaminantes generados por los motores de combustión. Pero, una vez las baterías de los automóviles eléctricos resulten agotadas, ¿a dónde van a parar?

Por lo general, las baterías de los autos eléctricos se fabrican a base de litio y electrones. En efecto, proveen al vehículo de la energía suficiente para recorrer cientos de kilómetros, sin dañar nuestro ecosistema. Sin embargo, el dilema se presenta cuando estas cumplen su vida útil. En esos casos, ¿continúan siendo amigables con el medio ambiente o pueden convertirse en un agente contaminante?

Las baterías agotadas de los automóviles eléctricos pueden acabar en sumideros de basura

baterías aplastadas

De acuerdo a Thompson, un investigador en la Institución Faraday, un centro de investigación enfocado en problemas de baterías en el Reino Unido, las baterías eléctricas no están diseñadas para reciclarse. Es por ello que, se pueden presentar casos donde terminen en vertederos de basura. En consecuencia, pueden generar toxinas y metales pesados dañinos para el medio ambiente y para las personas.

Dada la situación, los investigadores consideran fuertemente el reciclaje como una medida para evitar que las baterías agotadas terminen siendo un problema en vez de una solución. Al respecto, Gavin Harper, investigador de la Universidad de Birmingham que estudia cuestiones de política de vehículos eléctricos, expresa:

“Por un lado, [deshacerse de las baterías de los vehículos eléctricos] es un problema de gestión de residuos. Y, por otro lado, es una oportunidad para producir un flujo secundario sostenible de materiales críticos”.

Baterías de litio pueden emplearse como sistemas de alimentación de emergencia

batería de auto eléctrico

Anteriormente señalamos que eventualmente las baterías agotadas de automóviles eléctricos pueden terminar en vertederos de basura. Pero, dado el impacto negativo que ocasionan sus residuos, se pueden reutilizar a otras áreas.

En algunos casos, se emplean en sistemas de alimentación de emergencia para iluminar parques, calles y hasta campos de futbol. Incluso, en estaciones de carga donde “la densidad energética” no sea inconveniente.

De cara al futuro, el reciclaje de baterías eléctricas es una opción prometedora

Si bien, los actuales modelos de baterías eléctricas no se pueden reciclar, se podría modificar su diseño. Por consiguiente, se obtendrían pilas con capacidad de reciclarse. No obstante, estarán sugestionadas a los metales que se usen para su elaboración.

Por ejemplo, materiales como el cátodo, cobalto y el níquel son costosos. Por ende, reciclar baterías con estos metales es una buena opción. Mientras que las pilas de litio y grafito son económicas. En este caso, reciclarlas no es buena alternativa, puesto que el precio es más alto.

Entonces, las baterías agotadas de los automóviles eléctricos pueden parar en sumideros o siendo empleadas en ciertas áreas con fines menores. ¿Conoces alguna otra utilidad?

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