Representación de un agujero de gusano en el espacio.
Vía Pixabay.

Las investigaciones sobre nuestro universo y todo lo que en él se oculta no han sido escasas. Sin embargo, la lista de cosas que nos quedan por descubrir es muchísimo las larga que la de aquellas que hemos podido estudiar. Por este motivo, temas como la posibilidad o no de que haya agujeros de gusano en el espacio terminan apareciendo de repetitivamente en el radar de los investigadores.

Ahora, gracias a un recuento realizado para Scientific American por Brendan Z. Foster, podemos ver la evolución que ha tenido el estudio de este campo en las últimas décadas. En este, se nota que aunque aún estamos lejos de lo propuesto por s Albert Einstein y Nathan Rosen en su teoría de la relatividad general (1935), podríamos finalmente encontrarnos en camino a ese destino.

¿Por qué aún es tan difícil encontrar agujeros de gusano en el espacio?

Agujero de gusano en el espacio.
Vía Pixabay.

A pesar de las complicaciones y las dudas, se ha comprobado la existencia de los agujeros negros –también sugeridos en la teoría de la relatividad general–. Ahora, no solo sabemos de ellos, sino que trabajamos más activamente para conocerlos de forma más profunda y extensa.

Entonces, se esperaría que, a estas alturas, la ciencia pudiera hacer lo mismo con los agujeros de gusano en el espacio. No obstante, incluso ahora, esto presenta desafíos que lastimosamente aún no parecemos estar preparados para enfrentar. Estos básicamente se pueden dividir en dos vertientes:

Los agujeros de gusano, por naturaleza, son inestables

La primera complicación tiene que ver directamente con la inestabilidad de los agujeros de gusano. Según lo que se sabe en la actualidad, estos tienden a ser coaccionados a cerrarse por los objetos que pasan por de ellos.

Por ende, tienden a no tener la estabilidad suficiente como para ser detectados por las herramientas que manejamos en la actualidad. Debido a esto, se ha establecido que se requiere la intervención de un elemento externo conocido como “materia exótica” para lograr que el agujero de gusano se mantenga abierto en el espacio.

El “túnel” que crean sigue siendo demasiado estrecho

Por otro lado, no es solo la inestabilidad la que juega en contra de los agujeros de gusano. Según los procesos teóricos que explican su formación –de acuerdo a las leyes de la física que manejamos– los agujeros de gusano que podrían formarse serían de tamaños microscópicos.

Como consecuencia, estos tampoco permitirían el paso de grandes cantidades de materia por ellos, ni podrían ser detectados o estudiados con facilidad. De allí que, hasta la fecha, los agujeros de gusano en el espacio solo hayan existido en el terreno de los posibilidades para la humanidad.

¿Los agujeros de gusano realmente pueden existir en el espacio?

Las investigaciones posteriores a su postulación han indicado que sí, pero siguen sometidas a los problemas antes mencionados. Por un lado, un acercamiento de los físicos Ping Gao y Daniel Jafferis en el 2017 sugirió el entrelazamiento cuántico para poder estabilizar los agujeros de gusano en el espacio.

Sin embargo, aunque este contaría como el “material exótico”, los agujeros de gusano que crearía seguirían siendo microscópicos. Un problema que se repite para un estudio de preimpresión presentado este 2021, en el que se explora el uso del método método Gao-Jafferis-Wall para crear uno. Nuevamente, los cálculos mostraron que la hazaña sería posible, pero que el agujero de gusano sería demasiado pequeño.

Representación de un agujero de gusano en el espacio tiempo.
Vía Pixabay.

Finalmente, una reciente investigación, también presentada durante el 2021, ha encontrado una forma de proponer agujeros de gusano estables y grandes en el espacio. Para esto, propone que la materia oscura, al comportarse de un modo en específico, podría ser el material “exótico” que estos túneles espaciales necesitarían.

No obstante, aunque esta teoría también corrobora la posibilidad de que los agujeros de gusanos estén allí afuera, coloca demasiados condicionales sobre su existencia. Esto sobre todo si pensamos que la materia oscura debe recurrir a conductas específicas que simplemente podrían no suceder en nuestro universo.

Referencias:

The Particle Problem in the General Theory of Relativity (1935) Prx Quantum: https://doi.org/10.1103/PhysRev.48.73

Traversable wormholes via a double trace deformation (2017) Journal of High Energy Physics: https://doi.org/10.1007/JHEP12(2017)151

Towards traversable wormholes from force-free plasmas (2021) ArXiv: https://arxiv.org/abs/2103.01920v1

Humanly traversable wormholes (2021) Prx Quantum: https://doi.org/10.1103/PhysRevD.103.066007

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