Si hay una faceta de las nuevas tecnologías que ha colonizado cada aspecto de la vida moderna son las aplicaciones o apps. Y es que no existe afirmación más cierta que la de que tenemos una aplicación para cada tarea del día a día; regulan nuestro tiempo, nos entretienen, miden nuestro ritmo de aprendizaje en multitud de hobbies, nos ayudan a dejar de fumar, a gestionar nuestras finanzas e incluso nos mantienen conectados con aplicaciones del estilo de la popular Facebook y las demás RRSS.

Los siguientes son algunos de los nichos en los cuales las aplicaciones móviles se han abierto camino con gran éxito en los últimos tiempos, creando a su vez un sector en el cual viven cientos de miles de profesionales alrededor de todo el mundo.

Una app para cada necesidad

Quién más y quién menos no hay usuario de Smartphone que no tenga una o varias apps en la pantalla de inicio de su celular, al fin y al cabo desde que estos aparatos disponen de conexión a internet casi lo de menos es la función de llamadas de voz, y lo más habitual es utilizar el celular para estar al día de los últimos tweets de las cuentas de Twitter que seguimos, leer las más recientes noticias en la app de nuestro diario de cabecera, simplemente echar una partidita con la app del juego del momento o incluso el trader puede controlar sus operaciones abiertas mediante la app de su bróker online.

Las redes sociales son sin lugar a dudas uno de los aspectos de la vida en los cuales las apps son omnipresentes, de hecho sin estar presentes en los celulares dichas redes sociales no habrían logrado el lugar preponderante que ocupan a la hora de relacionarnos e incluso informarnos ya que gran parte de la actividad online ya no se lleva a cabo mediante ordenadores, sino directamente mediante los smartphones.

Aunque también hay quien opina que las RRSS tienen su reverso tenebroso, ya que los algoritmos de estas aplicaciones tienden a mostrarnos contenido afín a nuestro corpus ideológico (no por ningún maligno propósito, simplemente para mantener nuestra atención la mayor cantidad de tiempo posible), lo cual termina por hacernos ahondar en nuestros dogmatismos y creando una especie de cámara de eco que hace cada vez más difícil comprender e incluso empatizar con el contrario, así que para paliar este inconveniente es muy sano escuchar de vez en cuando opiniones contrapuestas a las nuestras, igual aprendemos algo interesante (o no).

Otro sector que mueve a cientos de millones de usuarios (y de paso se configura como un mercado millonario) es el de las aplicaciones de juegos para smartphone, aplicaciones que suelen ser gratuitas, pero que incluyen habitualmente micropagos gratuitos y voluntarios para multitud de fines; desde lograr más vidas, hasta acortar los tiempos de espera para poder realizar tal o cual acción, desde comprar skins nuevas (modelados distintos para armas o personajes, por ejemplo) hasta comprar mejoras que faciliten el gameplay. Estos micropagos pueden hacer y hacen que juegos relativamente pequeños y “sencillos” de desarrollar terminen siendo increíblemente rentables, y de hecho no pocas empresas de desarrollo de videojuegos se han especializado en desarrollar este tipo de aplicaciones. De no querer pagar el usuario siempre puede optar por visualizar anuncios cada cierto número de minutos, haciendo posible que los creadores de la app moneticen su producto.

Y ya fuera del ámbito del entretenimiento, si hablamos de las finanzas -aquí podría englobarse desde el trader que utiliza los CFDs para invertir en criptomoneda con una app de trading online o aquel inversor que se dedica a comprar y vender criptomoneda en una Exchange de criptomonedas hasta aquel que gestiona la cuenta bancaria con la app de su banco o incluso compra y vende acciones a través de ella- las apps son igualmente populares y, porque no decirlo, útiles.

Desde las apps bancarias hasta las apps de trading, el ecosistema de las aplicaciones financieras es muy amplio, así que los usuarios deberán tener muy claro cuál es el objetivo que buscan conseguir, y de paso los riesgos a los que se hace frente al utilizarlas (por ejemplo, en el trading online el apalancamiento supone un alto riesgo que debe comprenderse y tomarse en serio).

Dado que hoy en día se dispone de mucho material formativo de calidad y gratuito, no es de extrañar que el mundo de la inversión haya perdido ese halo de exclusividad y que cada vez más gente ejecute sus propias operaciones, pero cuando hay dinero de por medio siempre se ha de ser muy prudente.

Escribir un comentario