Una nueva investigación publicada en Journal of Allergy and Clinical ha revelado un vínculo estrecho entre dos afecciones muy diferentes. Las personas que padecen alergias al veneno tienen muchas más probabilidades de sufrir mastocitosis, un trastorno de la médula ósea relacionado con pronósticos desalentadores.

Los resultados provienen de un análisis que incluyó aproximadamente a 27 millones de pacientes estadounidenses de una base de datos de seguros médicos. Esto lo convierte en el estudio más grande sobre alergias al veneno de himenópteros, como las abejas y las avispas.

Más datos sobre el trastorno de médula ósea en Europa que en Estados Unidos

La mayoría de los datos sobre mastocitosis recolectados hasta ahora corresponden a poblaciones europeas; mientras que en los Estados Unidos, la prevalencia de la alergia al veneno de himenópteros con y sin el trastorno de médula ósea se desconoce.

“A pesar de que existe un interés creciente, las enfermedades de los mastocitos están muy poco estudiadas; probablemente hay muchas personas que pasan por la vida como una especie de ‘misterio médico’, sin darse cuenta de ese diagnóstico”, dice el investigador principal Charles Schuler. “Una forma de encontrarlos es encontrar personas con alergia al veneno”.

El vínculo entre el trastorno de médula ósea y la alergia al veneno

Interesados por llenar este vacío, él y sus colegas de Michigan Medicine extrajeron información de la base de datos de IBM Watson de cinco años. Estos incluyeron alrededor de 27 millones de pacientes estadounidenses diagnosticados bien con la alergia y/o mastocitosis.

Hombre con un ojo hinchado tras una picadura de abeja debido a su alergia al veneno.

Los resultados mostraron una prevalencia de alergia al veneno de himenópteros de 167 por cada 100,000 pacientes (0,167 por ciento); una prevalencia de mastocitosis de 10 por cada 100.000 pacientes (0,010 por ciento) en general, y de 97 por cada 100,000 entre las personas que padecen la alergia al veneno (0,097 por ciento).

“La mastocitosis mostró un aumento de 9,7 veces entre los pacientes con alergia al veneno en comparación con la población general”, escribieron los autores en su artículo científico.

En pocas palabras, una simple picadura de abeja puede desencadenar el trastorno. Y aunque parezca un hallazgo desalentador, los investigadores de Michigan Medicine dicen que podría mejorar los criterios a la hora de diagnosticar la mastocitosis.

Reacciones a la inmunoterapia para tratar la alergia al veneno de himenópteros

Los investigadores también evaluaron a 161 pacientes con antecedentes de alergia grave al veneno de himenópteros y que se habían sometido a inmunoterapia de desensibilización a la sustancia. Como indicamos en una nota especial sobre este tratamiento, además de ser útil para el cáncer, la inmunoterapia puede ofrecer beneficios a personas que padecen alergias.

Abeja posando sobre el dedo de una persona dispuesto de forma horizontal en un fondo blanco.

En el proceso, descubrieron que los niveles elevados de triptasa, una sustancia química secretada por las células alérgicas, era un biomarcador de interés. Usarlo podría ayudar a predecir si una persona tiene un mayor riesgo de reacción a la inmunoterapia, aunque no se correlacionó con la gravedad de la reacción al veneno.

La conclusión es que la prevalencia de alergia al veneno de avispas y abejas es más baja entre los pacientes estadounidenses en comparación con la informada en Europa. Sin embargo, los autores creen que las cifras estén subestimadas por sesgos.

“Esto sugiere que puede haber diferencias en los patrones de sensibilización al veneno de abejas y avispas entre Europa y Estados Unidos”, dice Akin. Pero sea cual sea el caso, con esta información, los alergólogos tienen más información para estar atentos a las reacciones sistémicas.

Referencia:

Prevalence of mastocytosis and hymenoptera venom allergy in the United States. https://www.jacionline.org/article/S0091-6749(21)00652-7/fulltext

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