Aunque el mundo tiene su atención focalizada en la vacunación contra la COVID-19, existen otros malestares respiratorios que también merecen desarrollos de este tipo. Por fortuna, los investigadores tuvieron probando también una vacuna contra el asma alérgica, y según reportaron recientemente, los resultados son prometedores.

En su artículo en la revista Nature Communications indican que la vacuna conjugada, denominada kinoide, resultó efectiva en ratones de laboratorio. Y aunque se trata de una etapa temprana del estudio, existe la posibilidad de que pueda inducir una protección a largo plazo contra el asma también en humanos.

¿Qué es el asma y cómo se produce?

El asma es una enfermedad crónica que afecta el sistema respiratorio que se origina tras la inhalación de alérgenos, en su mayoría ácaros del polvo. Tras la exposición, los bronquios se inflaman y dan inicio a dificultades respiratorias.

De manera simultánea, el cuerpo empieza a producir anticuerpos llamados inmunoglobulina E (IgE) y citocinas tipo 2 (como interleucina-4 (IL-4) e IL-13) en las vías respiratorias. La consecuencia es una cascada de reacciones que estimulan una hiperreactividad en el tracto respiratorio, junto a sobreproducción de moco y eosinofilia (exceso de eosinófilos).

El tratamiento actual del asma no ofrece una cura definitiva

Las estadísticas sugieren que el asma afecta a unos 340 millones de personas en todo el mundo. Siendo tan común, la ciencia ha trabajado arduamente para encontrar una cura, o una forma de evitarla, pero hasta ahora los resultados no eran muy alentadoras.

Por el momento, se trata con inhaladores de corticosteroides, los cuales constituyen el estándar de oro para controlar la enfermedad. De hecho, son muy representados en diferentes manifestaciones de la cultura popular.

Sin embargo, este tratamiento no es suficiente cuando se trata de un caso grave. Es entonces cuando los pacientes deben recibir anticuerpos monoclonales terapéuticos que se dirijan a IgE o las rutas de IL-4 e IL-13.

Esta opción es efectiva, pero sumamente incómoda para los pacientes. Las inyecciones de anticuerpos deben aplicarse por largo tiempo, e incluso de por vida. A ello sumamos que son costosas y no todos tienen acceso a ellas.

Una vacuna conjugada para prevenir el asma

Con lo dicho hasta ahora, hay razones suficientes que motivan la investigación en este campo. Pero en esta oportunidad, los científicos de Inserm, Institut Pasteur y la empresa francesa NEOVACS se enfocaron en desarrollar una vacuna para prevenir el asma.

Doctora sonriendo mientras nebuliza a un niño pequeño con asma.

Para ello, se basaron en el acoplamiento de las citocinas recombinantes IL-4 e IL-13 con una proteína transportadora llamada CRM197. Esta proteína es una versión mutada no patógena de la toxina diftérica, de amplio uso en las vacunas conjugadas.

El desarrollo de vacunas es, por lo general, arduo, largo y costoso, y las primeras pruebas se realizan en animales. Siguiendo este protocolo, los ensayos preclínicos consistieron en probar la vacuna contra el asma en ratones de laboratorio. Los resultados muestran que la vacuna genera la respuesta inmune esperada: anticuerpos dirigidos específicamente a las citocinas IL-4 e IL-13.

Además, la respuesta parece mantenerse a largo plazo: seis semanas después de la primera inyección, el 90 por ciento de los ratones mostraba niveles elevados de dichos anticuerpos. Más de un año después, el 60 por ciento de ellos todavía tenía anticuerpos capaces de neutralizar las sustancias.

Una vacuna profiláctica y terapéutica contra el asma

Pero lo más resaltante fue que la vacuna fue efectiva una vez iniciada la enfermedad. Los investigadores destacan que el medicamento fue capaz de disminuir los niveles de IgE, eosinofilia, producción de moco e hiperreactividad de las vías respiratorias en el modelo animal de asma alérgica a los ácaros presentes en el polvo.

Aunque los resultados se limitan a animales hasta el momento, su alta efectividad tanto a nivel profiláctico como terapéutico ofrece esperanzas para las personas gravemente afectadas por la enfermedad. Tampoco se detectaron efectos adversos, lo que eleva aún más las expectativas de que pueda ser segura para los humanos.

Referencia:

Dual vaccination against IL-4 and IL-13 protects against chronic allergic asthma in mice. https://www.nature.com/articles/s41467-021-22834-5

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