Sin duda alguna, Nikola Tesla fue uno de los inventores más grandes de nuestra historia. En la actualidad, finalmente se está comenzando a reconocer el valor que tuvo su trabajo y se está dando vida a infinidad de inventos y patentes que, en su momento, fueron ignorados. Entre ellos, se encuentra la patente de un pequeño conductor valvular que, según parece, podría tener nuevos usos además de los propuestos por Tesla.

Esta idea fue propuesta por los investigadores Quynh M. Nguyen, Joanna Abouezzi y Leif Ristroph en la revista científica Nature Communications. Con su publicación, revelaron los estudios que realizaron en el Laboratorio de Matemáticas Aplicadas de la Universidad de Nueva York, y cómo estos los llevaron a ver en la “válvula Tesla” la posibilidad no solo de trabajar con combustibles, sino con sistemas de flujo de corriente modernos.

Sobre la válvula Tesla

Patente de la válvula creada por Nikola Tesla a la que se le han encontrado nuevos usos.
Vía teslauniverse.com

Según se sabe, la patente de Tesla que ahora presenta nuevos usos para el mundo, se presentó en 1920. Es decir que, más de 100 años atrás, este inventor propuso una idea que para el 2021, no solo sigue siendo útil, sino también innovadora.

“Es notable que este invento de 100 años todavía no se comprenda completamente y pueda ser útil en tecnologías modernas de formas que aún no se han considerado. (…) Si bien Tesla es conocido como un mago de las corrientes eléctricas y los circuitos eléctricos, su trabajo menos conocido para controlar los flujos o las corrientes de fluidos fue realmente adelantado a su tiempo”, comentó Ristroph, profesor asociado del Instituto Courant de Ciencias Matemáticas de la Universidad de Nueva York.

Básicamente, la válvula se trata de una pieza única, y sin partes móviles, que contiene canales de flujo en forma de “lágrima”. Gracias a esta, los fluidos pueden tener una ruta establecida para moverse hacia adelante sin necesidad los “bombee” algún elemento móvil.

Ahora, para los flujos inversos se notó un poco más de resistencia, ya que el proceso solía ser más lento. Pero, fue justamente acá donde los investigadores encontraron el potencial oculto de la válvula Tesla. Según su visión, se podría aprovechar su diseño para controlar el flujo no solo de líquidos y gases, sino también de corriente en sistemas de flujo que requirieran la regulación de la carga.

Más que un medio más eficiente para mover combustibles

Representación del conductor valvular presentado en la patente de Nikola Tesla.

En un inicio, la patente del conductor valvular se presentó como una alternativa para el flujo de combustible en los motores. Gracias a su forma lagrimal, ofrecía a estos un canal de flujo lento pero estable a través del cual bombear combustibles, refrigerantes, lubricantes y otros gases y líquidos que necesita el motor, aprovechando las propias vibraciones de este.

En la actualidad, los componentes diseñados para movilizar el combustible son equipos que requieren de partes móviles y que pueden desgastarse con relativa facilidad. La propuesta de Nikola Tesla, creada hace más de un siglo, mostraba una alternativa que –incluso hoy– podría ser de utilidad para hacer los motores más eficientes a largo plazo.

Pero, estas no son todas las nuevas ventajas que tiene la patente de Tesla, tal como se ve en sus nuevos usos. Inicialmente, el invento se diseñó para combustibles y otros fluidos. Pero, ahora vemos que también funcionaría como una nueva herramienta para el manejo y transformación del flujo de corriente en las maquinarias actuales.

Nuevos usos para la patente de la válvula Tesla

Además de su ya conocida utilidad para hacer más eficientes los motores, la válvula de Tesla ha demostrado que también podría tener nuevos usos en los procesos de manejo de corrientes eléctricas.

En el primero de los casos, su capacidad de aprovechar las propias vibraciones del motor hace que la válvula funcione sin la necesidad de componentes móviles. Como consecuencia, se hace más duradera como un todo y consigue aprovechar de forma más eficiente la energía generada y liberada por los motores.

Gráfico con la distribución de carga en la válvula de la patente de Nikola Tesla, dependiendo de la fuerza del flujo de corriente.
El flujo inverso de corriente es lento, pero produce un efecto estabilizador que puede ser beneficioso para la maquinaria actual que genera pulsos de energía irregulares. Crédito: Laboratorio de Matemáticas Aplicadas de la Universidad de Nueva York.

Por su parte, su estructura de lágrima –capaz de ofrecer un control a las corrientes inversas– se convierte en una perfecta aliada para los sistemas que no trabajan con flujos estables, sino que generan pulsos y oscilaciones. Esto debido a que tiene la posibilidad de tomar estos como entrada y luego generar una salida mucho más suave y estable.

Asimismo, desde la perspectiva analógica, la válvula Tesla también mostró propiedades como convertidor de corriente alterna a corriente continua (convertidor CA-CC). En resumen, la patente de Nikola Tesla no solo se ha mantenido vigente durante los últimos años, sino que ha resguardado nuevos usos potenciales que apenas ahora comenzamos a descubrir.

Referencia:

Early turbulence and pulsatile flows enhance diodicity of Tesla’s macrofluidic valve: https://doi.org/10.1038/s41467-021-23009-y

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