Hombre negándose a recibir una vacuna por creer en conspiraciones.

Las redes sociales han constituido el vehículo perfecto para la difusión de conspiraciones antivacunas entre las personas, incluso desde antes de que el brote de SARS-CoV-2 se declarara pandemia. Y aunque hoy en día parezca que estos movimientos se multiplican, lo cierto es que sus orígenes han sido bien identificados.

Para abordar los problemas lo mejor es identificar sus raíces. Y, en este caso, parecen ser apenas 12 personas las responsables de difundir conspiraciones antivacunas a través de las redes sociales. Los resultados indican que solo ellos son responsables de hasta el 65 por ciento de toda la información falsa contra las vacunas compartida en Facebook y Twitter.

Infodemia, un arma de doble filo en la pandemia de COVID-19

A estas alturas, la mayoría estará de acuerdo en que una de las grandes dificultades durante esta pandemia ha sido lidiar con la bonanza de información y desinformación sobre el coronavirus.

Inicialmente, las redes fueron bombardeadas con teorías conspirativas que vinculaban el patógeno con una estrategia cruel para reducir la población mundial; que lo mostraban como un plan macabro de China para posicionar sus empresas en el mercado internacional; e incluso como una mentira para mantenernos en casa mientras de desplomaba la economía mundial.

Mujer con mascarilla contra COVID-19 sentada frente a una laptop.

A ello siguieron las conspiraciones antivacunas, que incluso llevaron a muchas personas a pensar que las vacunas incluían un microchip de rastreo detrás del cual estaba Bill Gates. Esto lo desmentimos en una nota publicada en diciembre, pero luego de los microchips surgieron preocupaciones sobre los efectos adversos de las vacunas que se han estado distribuyendo.

Estas dudas tienen orígenes diversos, como los episodios de coagulación de las vacunas desarrolladas por AstraZeneca y Johnson & Johnson. Sin embargo, muchas de ellas provienen en realidad de personas que nada tienen que ver con el ámbito científico, y que, a pesar de ello, tienen una amplia presencia e influencia en las redes sociales.

La “Docena de la Desinformación”, personas responsables de difundir conspiraciones antivacunas

Irónicamente, aunque muchas personas crean en las conspiraciones antivacunas, estas tendencias surgieron de apenas una docena de individuos. La investigación realizada recientemente por el Centro sin fines de lucro para la lucha contra el odio digital (CCDH, por sus siglas en inglés) y Anti-Vax Watch, una organización encargada de supervisar la industria antivacunas, arrojó evidencia de ello.

Tras examinar más de 812,000 publicaciones extraídas de Facebook y Twitter entre el 1 de febrero y el 16 de marzo de 2021, los resultados fueron sorprendentes. Estas 12 personas, a las que denominaron la “Docena de la Desinformación”, responsables de iniciar hasta el 65 por ciento de toda la propaganda despectiva contra las vacunas contra la COVID-19 y otras enfermedades, al menos en redes sociales como Facebook y Twitter.

Propagandistas profesionales, líderes multimillonarios y ajenos a la ciencia

“Según nuestro informe reciente, los activistas contra las vacunas en Facebook, YouTube, Instagram y Twitter llegan a más de 59 millones de seguidores”, explica el director ejecutivo de CCDH, Imran Ahmed, en el informe, “lo que las convierte en las plataformas de redes sociales más grandes e importantes para los anti-vacunas”.

Ahmed se refiere a ellos como un “grupo coherente de propagandistas profesionales” en un artículo publicado en la revista Nature Medicine a principios de año. “Estas son personas que dirigen organizaciones multimillonarias, incorporadas principalmente en los EE.UU., con hasta 60 empleados cada una”. Continuó:

“Producen manuales de capacitación para activistas, adaptan sus mensajes para diferentes audiencias y organizan reuniones similares a conferencias comerciales anuales, como cualquier otra industria”.

Su influencia varía entre las plataformas sociales

Pantalla de una laptop en la que se observa la página de inicio de sesión de Facebook.

Su expansión varía según la red social en cuestión. Por ejemplo, hasta 17 por ciento de las publicaciones vinculadas a conspiraciones antivacunas corresponden a este grupo en Twitter. Este porcentaje es pequeño en comparación con el 73 por ciento del contenido antivacunas compartido en Facebook por ellos.

Y aunque no necesariamente todos sus seguidores compartan sus creencias antivacunas, es una situación que merece atención, sobre todo con la influencia que ejercen los “influencers” actualmente en las personas.

¿Quiénes son los responsables de difundir conspiraciones antivacunas en las redes sociales?

La Docena de Desinformación está conformada por Joseph Mercola, Robert F. Kennedy, Jr., Ty y Charlene Bollinger, Sherri Tenpenny, Rizza Islam, Rashid Buttar, Erin Elizabeth, Sayer Ji, Kelly Brogan, Christiane Northrup, Ben Tapper y Kevin Jenkins.

Sus cuentas en las principales redes sociales manejan un gran número de seguidores, lo que les permite llegar a más personas. Y muchas de estas, a su vez, comparten su contenido sin dudarlo o dedicarse a confirmar si este tiene alguna validez desde el punto de vista científico.

Algunas cuentas se restringieron, mientras otras siguen en juego

Por supuesto, meses atrás las redes sociales se vieron en la necesidad y obligación de regular el contenido respecto a la pandemia como parte de un esfuerzo para combatir la desinformación.

Mejoraron los criterios para aceptar contenido y dieron prioridad a la información proveniente de las agencias sanitarias para garantizar que su información, proveniente de profesionales de la salud y estudios científicos, llegara primero a las personas.

Desde entonces, algunas cuentas han sido restringidas por su papel en la distribución de desinformación. Sin embargo, el problema persiste: otras también dedicadas a lo mismo mantienen su actividad y, probablemente, estimulando las dudas sobre las vacunas.

La evidencia la proporcionó el estudio de seguimiento publicado en abril por CCDH y Anti-Vax Watch; este reveló que 10 de las personas que difunden conspiraciones antivacunas seguían activas en Facebook y Twitter hasta el 25 de abril. Nueve de ellas, también tenían presencia en Instagram hasta dicha fecha.

Por fortuna, a pesar de todos los inconvenientes, muchas personas han logrado recibir las diferentes vacunas aprobadas para uso de emergencia en diferentes partes del mundo. Y aunque aún es pronto para hablar de inmunidad colectiva, la posibilidad de volver a la “normalidad” dentro de poco se asemeja más a un hecho que a una idea.

Referencias:

The Disinformation Dozen. Why platforms must act on twelve leading online anti-vaxxers. https://www.counterhate.com/disinformationdozen

Dismantling the anti-vaxx industry. https://www.nature.com/articles/s41591-021-01260-6

Disinformation Dozen: The Sequel. How Big Tech is failing to act on leading anti-vaxxers despite bipartisan calls from Congress. https://www.counterhate.com/disinfosequel

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