Durante el Cretácico Superior, las aguas de lo que hoy se conoce como Marruecos fueron hogar de un mosasaurio gigante que medía hasta ocho metros de largo, al cual bautizaron recientemente como una nueva especie: Pluridens serpentis.

Un equipo internacional de investigadores lo describió recientemente en un artículo en la revista Cretaceous Research, refiriéndose a él como la tercera nueva especie descrita en la región en menos de un año. Con esta, se completan al menos 13 especies de este género extinto de lagartos marinos.

Lagartos marinos variados y prósperos

Los mosasaurios fueron lagartos marinos gigantescos con características físicas muy peculiares. Al ver las recreaciones hechas con la tecnología actual, muchos lo percibirían como similar a las ballenas y a los tiburones, aunque está más relacionado con las serpientes y los dragones de Komodo.

Este y otros géneros animales de la Tierra prosperaron durante el último millón de años del período Cretácico, hasta que el asteroide gigante impactara la Tierra hace 66 millones de años.

Pero su extinción dejó huellas que han sido encontradas y examinadas por los humanos. Gracias a ello y al avance de la ciencia, hemos podido conocer parte de sus características físicas y conocer más detalles sobre la vida en nuestro planeta antes de que apareciéramos los humanos.

El misterio tras la mandíbula de la nueva especie de mosasaurio gigante

Uno de los puntos que más llamó la atención del equipo fue el tamaño. La mayoría de los parientes de los mosasaurios eran pequeños, midiendo apenas unos pocos metros de largo. Sin embargo, la nueva especie de mosasaurio descubierta en Marruecos era gigante: alcanzó los ocho metros de largo.

Fósil de una mandíbula de un mosasaurio gigante de Marruecos.
Mandíbula de un mosasaurio gigante de Marruecos. Crédito: Universidad de Bath.

Por lo general, tenían mandíbulas largas y delgadas, equipadas con más de 100 dientes afilados. Es probable que se valieran de ellos para agarrar a sus presas, en especial las pequeñas como los peces y los calamares.

Mientras que los individuos más grandes tenían mandíbulas gruesas y robustas. Los investigadores creen que la explicación está en comportamientos de competencia entre machos, como sucede entre las ballenas picudas. De hecho, encontraron heridas curadas en las mandíbulas de algunos individuos, lo cual sirve de sustento a esta teoría.

Lagartos marinos con vista deficiente

Pero, a pesar de su gran tamaño, este mosasaurio tenía ojos muy pequeños. Esto sugirió a los investigadores que la especie tenía una visión deficiente, lo que a su vez podría implicar dependencia de otros sentidos para defenderse.

“Por lo general, cuando los animales desarrollan ojos pequeños, es porque dependen más de otros sentidos”, dijo el Dr. Nick Longrich, profesor principal del Centro Milner para la Evolución de la Universidad de Bath y líder del estudio.

Los mosasaurios gigantes se valían de otros sentidos para cazar sus presas

Esta teoría tomó más fuerza al notar que el hocico tenía docenas de aberturas para los nervios, lo cual sugiere una sensibilidad elevadas que le permitiría detectar los movimientos y los cambios de presión dentro del agua.

Los numerosos nervios en la cara del mosasaurio gigante de Marruecos pudieron ayudarlo en condiciones de poca luz, donde su vista fuera poco útil; por ejemplo, durante la noche, o en aguas profundas y oscuras. Esta es una adaptación observada también en serpientes.

Cráneo de un individuo de la nueva especie de mosasaurio gigante hallada en Marruecos.
El cráneo bien conservado de Pluridens serpentis. Crédito: Nick Longrich/Universidad de Bath.

Los investigadores creen que estos nervios fueron especialmente sensibles a las variaciones de presión, lo cual pudo haberlo ayudado a ubicar presas durante la caza. Pero también creen que no dependía únicamente de este sentido, sino que tenía otros a su disposición.

“Si no estaba usando los ojos, entonces es muy probable que estuviera usando la lengua para cazar, como una serpiente”, dijo el Dr. Longrich.

“Muchas serpientes y lagartos acuáticos (serpientes marinas, serpientes de archivos, monitores de agua) mueven sus lenguas bifurcadas bajo el agua, utilizando señales químicas para rastrear a sus presas. Los mosasaurios se habrían parecido a ballenas y delfines, por lo que es tentador suponer que vivieron como ellos”.

Con esta nueva especie, los investigadores tienen más bases para afirmar que los mosasaurios marroquíes eran, además de gigantes, muy variados. Hasta ahora, no hay evidencia de que hayan experimentado algún proceso de extinción antes del choque del asteroide. Y aunque ya se han descrito 13, los investigadores creen que es poco probable que no se topen con nuevas especies próximamente.

Referencia:

Pluridens serpentis, a new mosasaurid (Mosasauridae: Halisaurinae) from the Maastrichtian of Morocco and implications for mosasaur diversity. https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0195667121001294

Lea también:

Leyendas de monstruos marinos de cuello largo podrían estar influenciadas por los dinosaurios

Escribir un comentario