Hombre mirando el cielo donde se toda una galaxia con estrellas.
Vía Stocksnap.io

El estudio del espacio es una tarea que la humanidad ha llevado a cabo durante décadas –o siglos, si contamos las observaciones y especulaciones terrestres de las antiguas civilizaciones–. Sin embargo, aún es mucho más lo que no sabemos de él que lo que hemos descubierto. Por esto, haber ubicado una de las estrellas más antiguas del universo podría ayudarnos a cambiar un poco esa situación.

Gracias a este descubrimiento, publicado en The Astrophysical Journal Letters, la humanidad podría tener una forma de mirar con más detalle las etapas primordiales de nuestro universo –es decir, aquellas que vinieron tras el Big Bang, con las estrellas primordiales (Población III) y de segunda generación (Población II)–.

Dicho hallazgo fue realizado por un equipo de investigadores conformado por Vinicius M. Placco, Ian U. Roederer, Young Sun Lee, Felipe Almeida-Fernandes, Fábio R. Herpich, Hélio D. Perottoni, William Schoenell, Tiago Ribeiro y Antonio Kanaan. En conjunto, ubicaron la que podría ser una gigante roja de Población II a 16.000 años luz de distancia.

Astrónomos ubican una de las estrellas más antiguas del universo

“Informamos el descubrimiento de SPLUS J210428.01−004934.2 [o SPLUS J2104−0049], una estrella ultra pobre en metales seleccionada de su fotometría S-PLUS de banda estrecha y confirmada por espectroscopía de resolución media y alta”, escribieron investigadores en su estudio.

En resumen, el anuncio realizado por el equipo de astrónomos presenta a la estrella de segunda generación SPLUS J2104−0049. Como bien sabemos, el universo primigenio no contenía metales ni materiales pesados, por lo que, mientras más antiguas sean las estrellas menos de dichos componentes tendrán.

De allí que las estrellas de Población I (las que tenemos actualmente en el universo) sean las más ricas en estos componentes. Esto mientras que, las de Población III (que aún no han sido ubicadas en ninguna parte del universo) son las que deberían tener una concentración menor o casi nula de metales y materiales como carbono, hierro, oxígeno, magnesio y litio.

Universo con galaxia y estrellas.
Vía Stocksnap.io

Por su parte, las de Población II son un intermedio entre ambas, pero tienen gradaciones. Por ejemplo, los investigadores comentan que para considerar a las de este grupo como unas de las estrellas más antiguas del universo estas deben tener muy bajas concentraciones de metal también.

Esto ya que ello indicaría que su formación se dio a través de los materiales de una estrella de Población III –lo que corroboraría que el astro de Población II fue uno de los primeros de la segunda generación–.

A través de análisis de espectrometría y de fotometría SPLUS –especial para estrellas de baja densidad metalúrgica– se comprobó que SPLUS J2104−0049 era en efecto una de las estrellas más antiguas del universo de la Población II.

¿Qué ganaríamos al estudiar a una de las estrellas más antiguas del universo?

Tal como mencionamos, esta gigante roja solo está compuesta por materiales de la vida y muerte de una estrella de primera generación. Hasta la fecha, el mundo no ha sido capaz de identificar o ubicar a ninguna de estas estrellas de Población III en la porción del universo que ha podido explorar.

Es acá donde SPLUS J2104−0049 hace presencia. Al ser una de las estrellas más antiguas del universo, no solo nos trae conocimientos sobre su generación, sino que nos da vistazos a la que fue la generación pionera entre todas las estrellas. Gracias a esa información, los astrónomos podrían tener una idea más clara de qué buscar para finalmente descubrir una estrella primordial.

Cielo estrellado.
Vía Stocksnap.io

Por ahora, se tiene una idea general de los procesos de formación de las estrellas y sus componentes. Sin embargo, aquellas que surgieron en la oscuridad primordial fueron particularmente distintas. Para empezar, se debieron formar principalmente con hidrógeno y helio –los gases que conformaban prácticamente todo el universo–.

Esto debido a que, antes de las estrellas, el universo que hoy conocemos no tenía materiales pesados. Ya que, según los investigadores, muchos de estos surgieron por procesos de fusión termonuclear en los núcleos de las estrellas. Asimismo, otros materiales más complejos como el oro, la plata o el uranio, se dieron tras las primeras supernovas.

Aunque sus suposiciones podrían ser correctas, hasta que no se ubique una estrella de Población III, estas serán meramente hipótesis incompletas. Por esto, contar con otras de las estrellas más antiguas del universo (como las de Población II) podría ser el primer paso para seguir el antiquísimo rastro cósmico que nos lleve a los primeros astros que surgieron en la oscuridad universal.

Referencia:

SPLUS J210428.01−004934.2: An Ultra Metal-poor Star Identified from Narrowband Photometry: https://doi.org/10.3847/2041-8213/abf93d

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