Pez espinoso de tres espinas, uno de los animales cuyos genes podrían ayudarlo a sobrevivir al cambio climático.
Vía Wikimedia Commons.

La idea de que la genética de los animales es vital para su supervivencia no es nueva. Después de todo, Charles Darwing la presentó como parte de su teoría de la “selección natural”. Ahora, con la acción del cambio climático, los científicos se preguntan qué tan influyentes podrían ser los genes para ayudar a los animales a sobrevivir en un mundo donde deberán aprender a adaptarse mucho más rápido que antes.

Dicha posibilidad se ha desarrollado en un estudio recientemente publicado en la revista científica Molecular Ecology. Para su realización, se contó con la colaboración de los investigadores Alan Garcia‐Elfring, Antoine Paccard, Timothy J. Thurman, Ben A. Wasserman, Eric P. Palkovacs, Andrew P. Hendry y Rowan D. H. Barrett.

En este caso, el equipo se enfocó específicamente en estudiar una especie de pez conocida como espinoso de tres espinas (Gasterosteus aculeatus). Estos se destacan por su rápida adaptabilidad y capacidad de sobrevivir tanto en agua dulce como en agua salada.

¿Los genes podrían indicarnos qué animales podrán sobrevivir al cambio climático?

La capacidad de los Gasterosteus aculeatus de adaptarse a su ambiente fue justamente la que llamó la atención de los investigadores. Por esto, se dieron a la tarea de estudiar sus genes y cómo estos podrían cambiar para ayudar al animal a sobrevivir el cambio climático.

Para este fin, trabajaron con muestras de peces de seis estuarios diferentes –algunos de agua dulce y otros de agua salada–. Luego, se analizó su código genético para buscar los patrones de adaptación en ellos.

Peces espinosos de tres espinas.
Vía Wikimedia Commons.

Al hacer esto, no solo fue obvio que los genes de los espinosos se adaptaban con facilidad al ambiente en el que estaban, sino también a su clima. Esto se identificó debido a que los investigadores ubicaron cambios genéticos en los peces asociados con las estaciones.

En otras palabras, en tan solo el transcurso de unos meses, estas criaturas fueron capaces de modificar su ADN para hacerse más aptos para sobrevivir en su ambiente. Claramente, esto actúa como una señalización positiva sobre las posibilidades que tienen estas criaturas de sobrevivir al cambio climático.

Asimismo, si estas características se llegan a observar en otras criaturas, entonces también es probable que tengan posibilidades de adaptarse efectivamente a los cambios ambientales que se avecina.

¿Qué significa esto para la ciencia?

Los hallazgos son importantes porque sugieren que podemos usar las diferencias genéticas que evolucionaron en el pasado como una forma de predecir cómo las poblaciones pueden adaptarse a factores de estrés ambiental como el cambio climático en el futuro”, dijo García-Elfring.

Sumado a lo anterior, también se puede medir la rapidez con la que dichas diferencias aparecen entre los genes como un indicador de las posibilidades de estos de sobrevivir a modificaciones bruscas del entorno como las ocasionadas por el cambio climático.

En otras palabras, a la larga esta información podría ayudarnos a identificar qué animales corren más peligro y cuáles podrían estar mejor preparados para adaptarse a los cambios del mundo. Con esto, se podrían hacer pronósticos mucho más exactos sobre el futuro de la fauna de cara a los cambios ambientales que la esperan a futuro.

Referencia:

Using seasonal genomic changes to understand historical adaptation to new environments: Parallel selection on stickleback in highly‐variable estuaries: https://doi.org/10.1111/mec.15879

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