El uso de la inteligencia artificial en el área de ciberseguridad ha sido de vital importancia. Esto debido a que se emplea en el reconocimiento de datos biométricos y estructura facial. Pero, más allá de eso, ¿podría una IA deducir qué hacemos en nuestros teléfonos con solo detectar pulsaciones de teclas?

Probablemente la pregunta te ponga a pensar y estudiar la posibles formas cómo una IA podría inferir qué hacemos en nuestros dispositivos, sin siquiera ejecutar un proceso en ellos. ¿Curioso? Esta idea aunque un poco descabellada, no se descarta, pues, con frecuencia vemos surgir nuevos e innovadores algoritmos con funcionalidades sorprendentes y que parecen sacados de una película de ciencia ficción.

Una IA que detecta pulsaciones de teclas así como se leen los labios de una persona, ¿es posible?

Ilustración de la boca y oido
Una IA que reconozca pulsaciones de teclas tan fácil y rápido como un sistema de lectura de labios puede ser posible.  Crédito: Lectura Labial

En un artículo de TheNextWeb encontramos una respuesta bastante interesante. En este, se sugiere que un desarrollador con las herramientas necesarias puede capacitar a una inteligencia artificial para que aprenda a reconocer los patrones de movimientos de nuestras manos y dedos. Así como han aprendido a leer nuestros labios, reconocer rostros e incluso determinar nuestro estado de ánimo a través de nuestras pulsaciones.

Entonces, ¿es posible? Ciertamente no existe una IA probada que pueda hacerlo. Sin embargo, las técnicas modernas de visión por computadora se presentan como una fuerte opción para lograrlo. Esto debido a que tienen la capacidad de aportar increíbles resultados.

De hecho, se han logrado avances que le permiten a una IA detectar patrones de imágenes que anteriormente se les dificultaba. Incluso, se emplea en “la detección del cáncer” y “hasta en el recuento de una gran cantidad de objetos en una fotografía”.

¿Qué riesgos implicaría una IA capaz de leer los movimientos de nuestras manos?

Estamos en un escenario donde una IA puede inferir que haces en tu teléfono, sin ser parte de él. Por tanto, se podría emplear en sistemas de seguridad para espiar a las personas e ir más allá: invadir tu privacidad.

La idea suena aterradora, ¿estás preparado para ello?

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