La crisis global ocasionada por el coronavirus está a punto de cumplir un año y medio entre nosotros. En vista de esta, y de las bajas que ha dejado en el planeta (más de 3,3 millones de fallecidos) expertos han analizado si esto de algún modo pudo frenarse antes. En efecto, según la perspectiva de un panel independiente, el mundo pudo evitar la pandemia del COVID-19, pero perdió la oportunidad.

La organización que ha dado a conocer esta perspectiva es el Panel Independiente para la Preparación y Respuesta ante una Pandemia (IPPPR, por sus siglas en inglés). Según los expertos, la situación de crisis actual se hubiera podido evadir si las instituciones hubieran sido más veloces a la hora de emitir sus medidas y si los países realmente se hubieran dedicado a acatarlas.

Cóctel tóxico: los motivos por los que el mundo no pudo evitar la pandemia del COVID-19

Para explicar sus puntos, la IPPPR reveló su informe final, en el que relató los motivos por los que el mundo, aunque tuvo la posibilidad de evitar la pandemia del COVID-19, no pudo hacerlo.

Según lo escrito en él, consideran que las instituciones “fallaron en proteger a las personas”. Sin embargo, como aclaró la ex presidenta de Liberia, Ellen Johnson Sirleaf –y actual copresidenta del panel–:

“No podemos simplemente señalar a un individuo que es el responsable en última instancia”.

De hecho, consideran que la situación actual ha sido producto de un “cóctel tóxico” que poco a poco le quitó al mundo la posibilidad de frenar la pandemia del coronavirus de forma temprana.

El mundo no escuchó las alertas tempranas de la pandemia del COVID-19

En primer lugar, el panel reconoce que la situación en Wuhan, China, debió ser manejada con mayor rapidez. Aunque los casos iniciaron en el 2019, según la cronología del virus, solo se habló de ellos libremente en el 2020.

Asimismo, durante enero y febrero, instituciones como la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitieron alertas que cayeron en saco roto. Por un lado, el panel opina que las alarmas fueron tardías por sí solas, pero que la respuesta mundial lo fue aún más.

Par de médicos sobre fondo negro con ropa de protección contra la pandemia del COVID-19.
Vía Freepik.es

Como un ejemplo, el IPPPR comenta que la OMS podría haber declarado la “Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional” el 22 de febrero. Sin embargo, tomó ocho días más para deliberar, por lo que el anuncio global no se dio sino hasta marzo.

Aun así, a inicios de marzo no todos los países acataron la alerta y las medidas de contención fueron demasiado heterogéneas e inconsistentes. Todo debido al segundo punto que, según el panel, favoreció el crecimiento de la pandemia.

Las dudas al inicio de la pandemia del COVID-19 sellaron el destino del mundo

“Las malas decisiones estratégicas, la falta de voluntad para abordar las desigualdades y un sistema descoordinado crearon un cóctel tóxico que permitió que la pandemia se convirtiera en una crisis humana catastrófica”, declaró el IPPPR.

Según recopilaron en su informe, algunos países tomaron acciones rápidas y tempranas. Sin embargo, los esfuerzos mundiales como un todo estuvieron caracterizados por la “demora, vacilación y negación”.

La primera nos hizo perder momentos valiosos durante los que podríamos haber contenido el paso del virus. Sumado a esto, la segunda hizo que las medidas tomadas no fueran rotundas, y los intentos meramente tentativos dieron al SARS-CoV-2 la posibilidad de expandirse a su antojo.

Finalmente, la negación de algunos grupos de la sociedad –e incluso de algunos líderes de diversas naciones– mermaron la confianza del público en las organizaciones de salud. Como consecuencia, estuvieron menos dispuestos a cumplir con las medidas de seguridad y promovieron un ambiente perfecto para la proliferación de los contagios.

¿El mundo estará listo para evitar la siguiente pandemia?

Representación de un reloj de arena en el que el mundo poco a poco se deshace para intentar "evitar" la pandemia del COVID-19 a tiempo.
Vía Pixabay.

En el estado en el que se encuentra ahora, el mundo aún no tiene las herramientas para evitar una posible pandemia después del COVID-19. Sin embargo, esta no es una condición definitiva y se pueden realizar cambios para asegurarnos de estar preparados para una posible próxima vez.

Con esto en mente, el panel independiente solicitó la creación de un Consejo de Amenazas para la Salud Global. De este modo, se podría contar con una organización específica destinada únicamente a monitorear los brotes, actualizar la información sobre estos y tomar las medidas pertinentes a tiempo.

Sumado a esto, para poder financiar los esfuerzos de contención, el IPPPR también propuso la creación de un “Mecanismo de Financiamiento Internacional”. Con este, debería existir la posibilidad acumular entre 5 y 10 mil millones de dólares al año de forma preventiva. Todo de modo que, si una crisis llega a manifestarse, puedan utilizarse inmediatamente entre 50 y 100 mil millones para atender la situación pandémica.

“En última instancia, invertir miles de millones en preparación ahora ahorrará billones en el futuro, como lo ha ilustrado claramente la pandemia actual”, dijo la ex primera ministra de Nueva Zelanda, Helen Clark.

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