La curiosidad no solo ha llevado a los humanos a lugares previamente inexplorados, sino también al redescubrimiento de especies que se creían extintas. Un ejemplo reciente es el de un raro búho de ojos color naranja brillante que dedicó algunas poses a un equipo de científicos que se encontraban estudiando aves en los bosques del monte Kinabalu.

La especie, previamente documentada como Otus brookii brookii, no se veía desde hace 125 años. Y aunque su aparición fue breve, los investigadores lograron recolectar varios datos que permitieron describirla en un nuevo documento en Wilson Journal of Ornithology.

Un redescubrimiento inesperado

El redescubrimiento tuvo lugar en mayo de 2016, cuando Andy Boyce, un ecologista del Centro de Aves Migratorias de Smithsonian trabajaba en su doctorado sobre el comportamiento de las aves en diferentes elevaciones.

Keegan Tranquillo, ahora biólogo de campo en el Monumento Nacional Bandelier en Nuevo México, se topó con un búho de ojos color naranja que le recordó una especie creída extinta. Entonces se comunicó con Boyce para que lo viera con sus propios ojos y diera su veredicto.

“De un rincón oscuro donde había mucha vegetación, esta lechuza salió volando y aterrizó”, dijo Tranquillo. Y aunque el búho se fue volando, volvió a posarse bajo la misma sombra poco después. “Es un golpe de suerte que volviera a ese lugar exacto”.

Otus brookii brookii, un búho ausente desde 1892

Cabe destacar una vez más que la investigación inicial no se centraba en buscar búhos extintos, pero este tipo de contactos suele conllevar redescubrimientos. Boyce lo identificó como el extraño Otus brookii brookii incluso antes de verlo. El búho no había aparecido frente a los humanos desde el año 1892, al menos no según lo documentado.

Aunque estaban inundados por ansiedad y regocijo, los investigadores hicieron todo lo posible por no llamar la atención del búho en cuanto lo vieron. Y aprovechando esta oportunidad literalmente única, tomaron varias fotografías y lo describieron con lujo de detalles.

“Si no lo documentamos en ese mismo momento, esta ave podría desaparecer de nuevo durante quién sabe cuánto tiempo”, dijo Boyce.

Un búho con un peculiar color naranja en sus ojos

En su artículo indican que el ave es aproximadamente un 25 por ciento más grande que los búhos comunes que se encuentran en el área. Estiman un peso de alrededor de 100 gramos, usando como referencia el peso de sus parientes cercanos.

Sus plumas exhibían un diseño atractivo que combinaban gris, negro y diferentes tonos de marrón, lo que lo distingue del habitual color rojizo que caracteriza a los búhos más comunes de la región. Y, como indicamos al principio, uno de sus rasgos más llamativos fue el color del iris de sus ojos, con un anaranjado intenso, penetrante y cautivador.

Puede que existan muy pocos individuos vivos

Las razones de su desaparición son confusas. Los investigadores creen que el búho, conocido también como búho rajá, no es fácil de ver porque existen muy pocos individuos. Hasta ahora, nadie lo ha capturado, por lo que tampoco se han realizado a análisis genéticos ni de comportamiento por largos períodos para conocerlo mejor.

Esta afirmación parece congruente con el hecho de que no se sabe cuál es su hábitat natural. Si acaso los científicos supieran dónde buscarlo, se sabe que el ave tiene tendencias nocturnas, lo que igual dejaría pocas probabilidades de encontrarlo.

El equipo regresó al lugar todos los días durante casi dos semanas, inclusive en las noches, pero no pudieron encontrar al búho de ojos naranja de nuevo. Bajo otras condiciones, conocer su canto podría haber aportado una gran ventaja. De este modo, los ecologistas podrían saber si se trata de una especie distinta en lugar de una subespecie, como se ha clasificado hasta ahora. Pero es tan poco lo que se sabe sobre el autillo rajá que en esta oportunidad tuvieron que prescindir de dicha estrategia.

Al parecer, pasará mucho tiempo para volver a avistarlo, y aún más, para poder obtener más detalles sobre su historia.

Referencia:

Rediscovery of Rajah Scops-Owl (Otus brookii brookii) on the island of Borneo. https://bioone.org/journals/the-wilson-journal-of-ornithology/volume-132/issue-3/20-50/Rediscovery-of-Rajah-Scops-Owl-Otus-brookii-brookii-on-the/10.1676/20-50.short

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