Aunque muchos están de acuerdo en que la percepción de la belleza es muy relativa e individual, nos enfrentamos diariamente a una realidad innegable que son los estereotipos establecidos por la moda y las grandes celebridades. Entre los ejemplos más acertados se encuentra Kylie Jenner, cuya forma corporal y estilo de maquillaje y cabello se ha mantenido como tendencia en los últimos años.

Pero antes de ella, sus hermanas Kardashian ya habían influido notoriamente en los estereotipos de belleza. En el proceso hicieron populares incluso dietas, rutinas de entrenamiento, cirugías y otro sinfín de “tratamientos de belleza”, aunque estos no fueran tan aplaudidos por la ciencia.

Lo vemos claramente con el reto viral del waist training, un método que promete una cintura de avispa sin más esfuerzo que el de mantener el tronco apretado durante largo tiempo.

¿Qué son los waist trainers o entrenadores de cintura?

Mujer con ropa de entrenamiento colocándose un waist trainer.

Un waist trainer, conocido en español como entrenador de cintura, es una especie de faja similar a los corsés que estuvieron de moda en el siglo XVI. Estas se ciñen a la cintura, el tronco, las caderas y la espalda, no solo manteniendo una postura erguida, sino recogiendo toda la piel (y grasa) que perturbe la imagen de curvas perfectas que muchas quieren.

Dicho esto, no debe extrañar que el objetivo del waist training sea mantener una silueta perfecta mientras se usa y, con el tiempo, reducir el tamaño de la cintura. Pero, para ello, es necesario utilizarlo durante un tiempo prolongado, lo cual podría no resultar tan cómodo para muchos.

Entrenadores de cintura: populares pero no saludables

Las hermanas Kardashians promocionando el waist training al usar un mismo diseño de corsé.

Pero con tal promesa de figura perfecta, probablemente muchas personas están dispuestas a hacer el sacrificio. Como prueba, los resultados de una encuesta realizada por British Military Fitness (BMF); estos muestran que 1 de cada 9 admitió haber usado una faja de cintura, mientras que 1 de cada 5 tiene interés en usarla en el futuro.

Pero bien nos ha enseñado la historia que el hecho de que algo sea popular no quiere decir que sea bueno, ni mucho menos efectivo. Los expertos dicen que hay poca evidencia de que este método arroje los resultados esperados a largo plazo; en cambio, se han asociado numerosos riesgos de salud al waist training, y aunque poco se hable de ello, es necesario considerarlos.

Estos son los riesgos asociados al waist training

Llevar puesto algo tan apretado a la piel durante un período prolongado definitivamente tendrá efectos, pero no necesariamente los deseados. Si has pensado en usar entrenadores de cintura después de leer sobre sus beneficios, quizás también sea necesario echar un vistazo a sus riesgos.

@tonyyounmd

Stitch with @sarahal06 – Corset/Waist Training- should you do it? #corset #corsettraining #waisttrainer #waisttraining #waistshapers #plasticsurgeon

♬ original sound – Anthony Youn, MD

1. Irritación de la piel

Usar un corsé o faja durante largo tiempo puede causar rozaduras que terminan por generar incomodidad e incluso erupciones en la piel. Por supuesto, existen una variedad de agentes que pueden causar este síntoma, que es relativamente tolerable; sin embargo, esto puede derivar en otros problemas como infecciones.

Recordemos que una piel lesionada es un ambiente propicio para la proliferación de hongos y bacterias. Y usar un entrenador de cintura durante largo tiempo probablemente genere mayor sudoración, aumentando el riesgo de desencadenar una infección.

2. Reflujo ácido

Por si los riesgos sobre la piel resultaran poco convincentes, tenemos que el waist training también puede ocasionar estragos internos, como el reflujo ácido. Todo aquel que lo haya vivido en algún momento de su vida sabrá cuán desagradable y doloroso puede llegar a ser.

Los entrenadores de cintura sujetan la sección media del tronco, ejerciendo presión sobre los órganos que se encuentran dentro de ella, como el estómago. El uso prolongado de estas fajas puede aumentar la probabilidad de experimentar acidez estomacal e indigestión, sobre todo después de comer. El problema es que esto, a largo plazo, puede erosionar las paredes del esófago y desencadenar males mayores.

3. Falta de oxígeno, mareos y desmayos

Lucir un cuerpo de reloj de arena gracias a los wais trainers sin lugar a dudas puede aumentar la autoestima, pero para ello es necesario sacrificar la respiración libre e incluso el suministro de oxígeno.

Los entrenadores de cintura restringen el paso de aire a través del diafragma, lo que a su vez reduce el suministro de oxígeno hacia el cuerpo. Eventualmente, las personas que lo usan pueden sentir que les falta el aliento, e incluso experimentar mareos y desmayos.

4. Entumecimiento en las piernas

Obviamente, al apretar durante tanto tiempo la misma zona, es probable que el flujo sanguíneo se reduzca. Aunque todo dependerá de cuánta compresión ejerza el entrenador de cintura, no es descabellado esperar que los nervios se vean afectados. Por lo que muchas personas podrían experimentar hormigueo o entumecimiento en las piernas.

5. Moretones

Aunque en realidad aprietan, los entrenadores de cintura modernos no tienen la misma fuerza que los corsés tradicionales; por ende, es poco probable que tengan un efecto similar sobre la forma de los huesos de la zona media, como observamos en los retratos del pasado.

Pero a la larga pueden aparecer moretones como resultado de la presión continua. Y aunque parezca un riesgo mínimo a sabiendas de que los moretones sanan por sí solos, existe preocupación sobre un posible efecto nocivo mayor para los niños y jóvenes cuyos huesos aún no se han formado por completo.

6. Baja autoestima y dependencia

Garry Kerr, jefe de operaciones y entrenamiento de BMF cree que los riesgos superan los beneficios en lo que respecta al waist training, razón por la cual lo desaconseja por completo. “Pueden tener un efecto cuando lo tienes puesto, pero tan pronto como dejes de usarlo, la grasa volverá a donde estaba y tu forma seguirá siendo la misma”, aseguró.

Esto a su vez tiene un efecto psicológico importante. Los usuarios de waist trainers podrían verse muy satisfechos mientras lo tienen puesto, pero al quitárselo y verse al espejo probablemente sucumban ante la insatisfacción.

Pero esto no necesariamente los haga desistir de uso; al contrario, podría crear una especie de dependencia, e incluso alimentar la idea errada de que la dieta y el ejercicio no son necesarios. Y, con el paso del tiempo, esta dinámica podría afectar gravemente la salud mental y física de las personas.

En definitiva, usar una faja no hará que quememos más grasa; para lograr esto hay que combinar una alimentación saludable con una buena rutina de ejercicios, una estrategia de cuya efectividad sí hay evidencia.

Lea también:

¿Cuáles son las consecuencias negativas de los retos virales?

Escribir un comentario