Representación de una escritura a mano

Vivimos en una era totalmente digital, donde las computadoras, teléfonos y otros dispositivos inteligentes han dejado atrás la práctica de escribir a mano. Sin embargo, un estudio publicado recientemente indica que la escritura a mano, aparentemente desplazada, permite “velocidades de comunicación más rápidas”.

Para dar con estos resultados, los científicos desarrollaron una interfaz cerebro computadora (BCI) intracortical. Esta permitió decodificar los movimientos de la mano a través de la actividad neuronal de la corteza motora de una determinada persona.

La escritura a mano se traduce en tiempo real para lograr una comunicación más efectiva

Tal es la efectividad de esta tecnología, que traduce los textos originados por el movimiento de nuestras manos en tiempo real. Todo ello, ”utilizando un enfoque de decodificación de redes neuronales recurrentes”.

“Con esta BCI, nuestro participante del estudio, cuya mano estaba paralizada por una lesión en la médula espinal, logró velocidades de escritura de 90 caracteres por minuto con una precisión bruta del 94,1% en línea y una precisión superior al 99% fuera de línea con una autocorrección de propósito general”, se explica en el informe.

La escritura a mano refuerza la capacidad de nuestros cerebros

Escritura a mano usando un lápiz

Por simple que parezca, el estudio sugiere que esta práctica potencia la relación cerebro computadora. Y, contribuye de forma positiva en la recuperación de personas con daños cerebrales y que tienen problemas para mover partes del cuerpo como las manos, por ejemplo.

Los resultados del experimento resultaron bastante satisfactorios, porque las escrituras arrojadas por el participante -115 caracteres por minuto- “son comparables a las velocidades de escritura típicas de teléfonos inteligentes”, según el estudio. Ciertamente, aplicado a personas con edades similares.

En ese sentido, estamos frente a un método que puede ayudar a mejorar la capacidad de habla y movilidad de personas con parálisis, más allá del uso de terapias motoras. Esto trabajando de una forma distinta el motor de nuestros cuerpos: el cerebro.

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