Aunque muchas personas preferirán tratar de olvidar los aprietos en los que estuvieron gracias a la pandemia, la humanidad tiene un apego especial por los recuerdos y, en especial, por dejar una huella en la historia que sirva como referencia para las futuras generaciones. Quizás por ello fue que los canteros a cargo de la restauración de un santuario medieval británico tallaron una mascarilla contra el coronavirus en un rostro de piedra.

La Catedral de San Albans, ubicada en Hertfordshire, Inglaterra, es reconocida como el sitio más antiguo dedicado al culto cristiano en la historia del país. Su construcción honró al mártir cristiano Alban, el primer santo de Gran Bretaña, y ahora aloja un recuerdo de la crisis de salud pública que azotó al mundo entre 2020 y 2021.

Santuarios cristianos medievales sufrieron daños durante la Reforma

En general, los santuarios de las catedrales medievales contenían reliquias vinculadas a los santos mártires, por lo que fueron destinos de interés para los peregrinos cristianos. De hecho, no era extraño que estos viajaran largas distancias para llegar a estos recintos sagrados para orar y clamar por bendiciones, perdón y sanación.

La construcción de la Catedral de San Albans inició a fines del siglo XI, en el lugar del entierro de San Alban, y se completó en 1115. En 1308 se incluyó un santuario para honrar a San Albans y en 1350, se añadió otro que honra al santo cristiano primitivo Amphibalus, lo cual da un total de dos santuarios dentro de la catedral.

Lamentablemente, durante la Reforma inglesa en el siglo XVI, muchos de estos santuarios recibieron daños o fueron completamente destruidos. Uno de ellos fue el santuario medieval de San Albans.

Por fortuna, se encontraron varias de las piezas rotas entre los escombros durante la restauración de la catedral realizada en el año 1872; estas se incluyeron en los trabajos de reconstrucción llevados a cabo posteriormente, a principios del siglo XX.

Pandemia de coronavirus interrumpió la restauración del santuario de San Amphibalus

Pero mientras el santuario de San Albans se reconstruyó por completo en la década de 1990, a los canteros les quedaba una tarea pendiente con el de San Amphibalus. Según los expertos en restauración del Taller Skillington en el Reino Unido, este “seguía pareciendo bastante desolado” a pesar de su importancia histórica. Por esta razón, fue objeto de una serie de reparaciones que iniciaron en junio de 2019, antes de la pandemia.

Sin recibir retoques en mucho tiempo, el santuario medieval exhibía mucho deterioro. El equipo del taller dijo que solo quedaba alrededor del 55 por ciento de la piedra original en pie, lo que daba cierta libertad a los restauradores para darle un nuevo enfoque adaptado a los nuevos tiempos.

Detalles del santuario restaurado de San Amphibalus.
Detalles del santuario restaurado de San Amphibalus. Crédito: Catedral de St. Albans.

El estado del santuario de San Amphibulus les dio “una oportunidad realmente emocionante” para tallar cosas nuevas, aunque de seguro pocos imaginarían que entre estas innovaciones figuraría una mascarilla contra el coronavirus.

Pero poco después del inicio del trabajo, la restauración tuvo que detenerse por los bloqueos de la pandemia. Con ello, tuvieron la excusa perfecta para dejar un recuerdo para la posteridad.

Entonces, al reanudar sus actividades, los canteros añadieron “un rostro con una máscara para conmemorar el proyecto de restauración del santuario que se llevó a cabo durante la pandemia”. Como indica el sitio web de la catedral:

“Los talladores usaron su imaginación, al igual que los albañiles medievales y tallaron figuras relevantes. Busque el rostro enmascarado para conmemorar la reconstrucción durante la pandemia”.

Una mascarilla contra el coronavirus tallada en un rostro de piedra en el santuario

“La figura enmascarada nos recuerda que la historia de St. Albans se extiende tanto hacia adelante como hacia atrás”, dijo el reverendo Abi Thompson, subdirector de St. Albans, en un comunicado . “Los peregrinos podrán marcar el último capítulo en la historia de esta Catedral junto con Amphibalus y Alban, que estaban allí desde el principio”.

Ahora el santuario exhibe un nuevo rostro humano más adaptado al que se ha hecho habitual ver en todo el mundo en el último año, con una mascarilla que cubre las vías respiratorias para prevenir el contagio con un coronavirus letal. Ahora solo los ojos del rostro son visibles al público.

“Esta diminuta figura en la esquina del santuario de St. Amphibalus será un recordatorio importante durante los siglos venideros de los eventos del año pasado”, tuiteó el reverendo el 8 de mayo.

Mientras tanto, el equipo de la catedral británica se prepara para inauguar el santuario restaurado el 17 de mayo, para lo cual ha preparado también una nueva ruta de peregrinación.

Referencia:

Restoration of the Shrine of St Amphibalus. https://www.englishcathedrals.co.uk/latest-news/restoration-of-the-shrine-of-st-amphibalus/

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