Cultivo de un tipo de hongo negro causante la mucormicosis visto a través de un microscopio.
Hongo causante la mucormicosis. Crédito: Shutterstock.

India ha estado lidiando con un brote de SARS-CoV-2 con altas tasas de infección y mortalidad vinculadas a las variantes originadas dentro del país. Pero, por si fuera poco, tras padecer la COVID-19, varios pacientes han empezado a desarrollar una extraña infección conocida como mucormicosis, causada por una especie de “hongo negro”.

Y aunque las infecciones micóticas muchas veces son fáciles de manejar, esta tiene una peculiaridad que la hace letal en 50 por ciento de los casos. Y, al parecer, el tratamiento administrado a los pacientes con COVID-19 parece estar exacerbando su propagación en la población india.

¿Qué es la mucormicosis?

La mucormicosis es una infección muy rara causada por la exposición a hongos del orden de los mucorales, que incluyen los géneros Rhizopus, Rhizomucor y Mucor y recientemente asociada con la COVID-19 en India. Suele afectar los senos paranasales, el cerebro o los pulmones de las personas, y se presenta mayoritariamente en aquellas cuyo sistema inmunitario está debilitado.

Por lo general, los agentes causales se encuentran en el suelo, las plantas, el estiércol, e incluso las frutas y verduras que han empezado a descomponerse. Pero no es exagerado afirmar que estos hongos son omnipresentes, pues circulan con facilidad en el aire, e incluso se encuentran en la nariz de las personas sanas.

Hasta ahora, el pronóstico de esta infección es poco alentador. Los médicos estiman una tasa de mortalidad general del 50 por ciento; mientras que muchos de los pacientes que se recuperan terminan padeciendo afecciones adicionales a largo plazo y perdiendo tejidos y órganos.

Síntomas de la mucormicosis

Los síntomas más frecuentes de la mucormicosis aparecen después de que se produzcan lesiones necróticas como consecuencia de la invasión micótica en la nariz y el paladar.

Dependerán de la forma inicial de la infección; es decir, si se trata de una mucormicosis rinocerebral, pulmonar, gastrointestinal, cutánea o renal. Pero, en general, los síntomas se manifiestan como dolor de cabeza, fiebre, enrojecimiento de la piel que está sobre los senos paranasales, formación de costras oscuras en las cavidades nasales, dolor o congestión sinusal, y ojos hinchados y sobresalientes. Los pacientes también pueden padecer tos, disnea, vómitos, diarrea y dolor en la espalda.

Después, pueden aparecer síntomas relacionados con fallas del sistema nervioso central, como cambios en el estado mental de los pacientes. Esto podría indicar una infección diseminada, un cuadro muy común en pacientes inmunocomprometidos.

¿Cómo se relacionan la mucormicosis y la COVID-19?

Hombre caminando por una calle de Bombay, India, en la que hay humo.
Crédito: EPA.

Y aunque la atención se ha centrado mayoritariamente en la COVID-19, los casos reportados recientemente en India de infección con hongos negros en pacientes recuperados han encendido las alarmas. Pero, ¿cómo se relacionan dos enfermedades causadas por patógenos diferentes?

Pues bien, los médicos creen que, más allá de la exposición a los mucorales, los casos recientes se deben a los estragos que causa el tratamiento contra COVID-19 en el sistema inmunitario de las personas. Con ello se refieren específicamente al uso de esteroides, como la dexametasona, hidrocortisona, prednisona e inhaladores, recetados para salvar la vida de los pacientes en estado crítico.

Como indicamos inicialmente, la infección micótica es letal en casos de inmunosupresión, como los de pacientes con cáncer, infectados con VIH o con SIDA y pacientes diabéticos. Pero en este grupo también parecen entrar aquellos que han estado expuestos a esteroides, los cuales actúan como inmunosupresores y regulan la respuesta exagerada ante la infección contra COVID-19 que muestran muchas personas.

Tratamiento de la COVID-19 a base de esteroides vinculado a mucormicosis

Los esteroides cumplen la importante función de reducir la inflamación de los pulmones causada por el coronavirus, lo que a su vez ayuda a los pacientes a respirar. Además, reducen el riesgo de daño multisistémico derivado de la respuesta violenta del sistema inmunológico, como la tormenta de citoquinas de la que tanto hemos hablado.

Mano con guante azul sosteniendo una ampolla de dexametasona.

El problema es que reducir la acción del sistema inmunitario también implica un mayor riesgo de desarrollar otras infecciones. Además, los esteroides aumentan los niveles de azúcar en la sangre tanto en pacientes diabéticos como no diabéticos que padecen COVID-19. Puede que esta aparentemente pequeña ola de mucormicosis en India se deba al uso de esteroides como parte del tratamiento de la COVID-19.

“La diabetes reduce las defensas inmunológicas del cuerpo, el coronavirus las exacerba y luego los esteroides, que ayudan a combatir la covid-19, actúan como combustible para el fuego”, explica Akshay Nair, un cirujano oftalmológico que vive en Bombay. “Es una pesadilla dentro de una pandemia”.

El brote de hongo negro en India durante la segunda ola de COVID-19

Mascarilla contra el coronavirus junto a bandera de India en miniatura y dos figuras del coronavirus causante de la COVID-19.

Los médicos están sorprendidos por la frecuencia de esta infección fúngica durante la terrible ola de infecciones de COVID-19. Solo en abril, Nair vio unos 40 pacientes de India con la mucormicosis, muchos de los cuales eran diabéticos recuperados de COVID-19 en sus casas. 11 de ellos tuvieron que someterse a una cirugía de remoción de un ojo para poder salvarse.

Pero otros médicos en el país se han enfrentado a situaciones similares. Entre diciembre y febrero, en cinco ciudades indias, Bombay, Bangalore, Hyderabad, Nueva Delhi y Pune, se registraron 58 casos de la infección con el hongo negro, la mayoría de los cuales surgieron entre 12 y 15 días después de la recuperación de COVID-19.

“Aquí, ya estamos viendo dos o tres casos por semana”, dijo la doctora Renuka Bradoo, jefa de la división de oído, nariz y garganta del Hospital Sion de Bombay. “Es una pesadilla dentro de una pandemia”.

Un tratamiento costoso que merece medidas preventivas adicionales

A ello sumamos el tema de los costos del tratamiento. En India, cada dosis del único fármaco eficaz contra la infección con el hongo negro cuesta 3.500 rupias (US$ 48), un precio bastante elevado que recuerda la importancia de empezar a establecer medidas preventivas en pacientes de COVID-19. Y es que la inyección intravenosa debe administrarse todos los días por ocho semanas, lo cual arroja un total difícil de costear, y más aún en medio de la crisis de India.

Dicho esto, una de las formas de prevenir la mucormicosis es asegurarse de que los pacientes de COVID-19 reciban dosis adecuadas de esteroides durante un tiempo prudente. Esto aplica tanto para los que están lidiando con la infección como para los que se recuperaron. Y, por supuesto, a ello sumamos las medidas preventivas habituales para reducir la propagación del coronavirus.

Referencias:

Mucormycosis. https://www.cdc.gov/fungal/diseases/mucormycosis/index.html

Mucormicosis. https://www.msdmanuals.com/es-ve/professional/enfermedades-infecciosas/hongos/mucormicosis

Mucormycosis: The ‘black fungus’ maiming Covid patients in India. https://www.bbc.com/news/world-asia-india-57027829

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