La ciencia ha realizado un descubrimiento inesperado para la historia evolutiva de las criaturas marinas. En las profundidades del Océano Pacífico, frente a las costas de Honshu y Shikoku, en Japón, un grupo de científicos ubicó lo que se ha denominado como un ‘fósil viviente’.

El descubrimiento se ha presentado en Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology bajo la autoría de Mikołaj K. Zapalski, Hiroki Kise, Marek Dohnalik, Ryuta Yoshida, Takato Izumi y James D. Reimer. Según los registros, la última vez que se encontraron rastros de este fue hace 273 millones. Claramente, se lo consideraba una especie extinta. Sin embargo, los más recientes acontecimientos han llevado a la ciencia a reconsiderar esta convicción.

Relación prehistórica: sobre los corales y los crinoideos

El ‘fósil viviente’ que se ubicó en el fondo del océano se trata de la manifestación de una relación simbiótica entre dos seres. Específicamente, los crinoideos y los corales.

Según parece, esta dupla fue muy unida durante la era Paleozoica. Esto por lo menos en base a la cantidad de fósiles de esta dupla que se han encontrado en el fondo marino.

Sin embargo, luego de su “desaparición” hace más de 270 millones de años, aunque surgieron nuevas especies tanto de unos como de otros, nunca más se encontraron muestras de una relación de supervivencia entre ellos.

Ahora, el nuevo descubrimiento del equipo de científicos podría cambiar esta creencia para siempre. Después de todo, no solo han ubicado a esta nueva criatura, que debería hacer desaparecido cientos de millones de años atrás, sino que también han identificado un tipo de relación simbiótica que, hasta ahora, no tenía lugar en ningún registro.

¿Qué significa que hayan encontrado este ‘fósil viviente’ en el océano?

Específicamente, los investigadores han encontrado dos variantes del ‘fósil viviente’ que parecen prosperar sin problemas en las profundidades del océano. Esto exactamente a más de 100 metros por debajo de la superficie, lugar donde se ubicaron dos especies: los hexacorales del género Abyssoanthus y las anémonas de mar Metridioidea.

Fósil viviente encontrado en las profundidades del océano.
Crédito: Zapalski et al., Palaeogeogr. Palaeoclimatol. Palaeoecol., 2021.

“Estas muestras representan los primeros registros y exámenes detallados de una asociación sin vivo reciente de un crinoideo (huésped) y un hexacoral (epibionto)”, escribieron los autores.

Gracias a esto, se podrían obtener nuevos datos para entender los procesos evolutivos de las relaciones entre los corales (epibiontos) y los crinoideos. En otras palabras, nacería la posibilidad de estudiar la historia de esta relación simbiótica desde un punto de vista inédito hasta ahora.

¿Renacimiento o clandestinidad? ¿Cómo este ‘fósil viviente’ en el fondo del océano pudo escapar a los registros?

Fósil viviente encontrado en las profundidades del océano.
Crédito: Zapalski et al., Palaeogeogr. Palaeoclimatol. Palaeoecol., 2021.

Es claro que se han hecho estudios exhaustivos del fondo marino y de las especies que lo han habitado. Por este motivo, sorprende el descubrir ahora esta asociación entre crinoideos y corales, sin que hubiera evidencia fósil de ellos.

Para los investigadores, esto puede deberse a que, a diferencia de las especies que sí han dejado fósiles como –como Rugosa y Tabulata–, los hexacorales no cuentan con un esqueleto de calcita. Debido a esto, es difícil que queden fósiles para corroborar su existencia.

En consecuencia, existe la posibilidad de que esta nueva dupla de corales “suaves” y crinoideos apareciera hace cientos de millones de años y no dejara rastros con los que pudiéramos notarla hasta ahora.

Referencia:

Hexacoral-crinoid associations from the modern mesophotic zone: Ecological analogues for Palaeozoic associations: https://doi.org/10.1016/j.palaeo.2021.110419

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