Estación espacial internacional de cara al clima de la Tierra.
Vía Pixabay.

El mundo de la ciencia se mantiene en constante evolución para poder comprender cada vez con más claridad cómo funciona nuestro mundo. Sin embargo, existe un límite de lo que podemos investigar u observar estando tan cerca de nuestro objeto de estudio: la Tierra. De allí que los proyectos de monitoreo del clima planetario a través de la Estación Espacial Internacional sean tan relevantes para el mundo.

Gracias a este módulo de investigación científica espacial, ubicado a más de 250 millas de nuestro planeta, contamos desde hace décadas con una forma única de explorar más no solo los detalles de la vida en el espacio, sino también los procesos climáticos a macroescala que se dan en la Tierra.

Para esto, la estación, conocida como ISS por sus siglas en inglés, cuenta con variados módulos y herramientas destinados a estudiar la Tierra. Todo con la intención de conocerla más y comprender tanto de qué forma se dan los procesos naturales de esta como la manera en la que el hombre los afecta.

La ISS tiene una posición privilegiada para observar el clima de la Tierra

Como bien sabemos, la Estación Espacial Internacional ha orbitado la Tierra y registrado su clima por más de dos décadas. En su trayectoria habitual, la ISS es capaz de pasar por sobre al menos el 90% de la población del planeta.

Como resultado, herramientas como el Módulo Experimental Japonés (JEM, por sus siglas en inglés) y sus CubeSats cuentan con la posibilidad de adquirir datos detallados sobre los cambiantes procesos del clima en la Tierra.

“Esa órbita permite que la estación espacial pase sobre diferentes puntos de la Tierra en diferentes momentos del día o de la noche y recopile datos. Es un conjunto de datos fundamentalmente diferente al que la mayoría de los otros instrumentos de detección remota recopilan en satélites en vuelo libre”, explicó William Stefanov, gerente de la Oficina de Ciencias de la Exploración en el Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston.

Además de JEM, nos encontramos con otras “cajas” que recolectan tanto imágenes como otros datos del clima terrestre. Entre ellas, podemos mencionar las herramienta conocidas como GEDI, OCO-3, DESIS, TSIS (o TSIS-1), HISUI y ECOSTRESS.

Cada una de estas “cajas” realiza sus mediciones individuales de diferentes elementos atmosféricos. Por ejemplo, OCO-3 monitorea el comportamiento del dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera. Al final, la unión de cada una de estas mediciones permite dar una mirada única y casi holística a los procesos climáticos de la Tierra.

Otro de los elementos que ayudan a formar esta imagen generalizada del clima de la Tierra desde la ISS son otras herramientas como ISS-LIS, ASIM y TSIS. Las primeras dos monitorean los rayos solares, mientras que la última vigila su efecto sobre la Tierra. Finalmente, otros dispositivos como SAGE-III ofrecen otra perspectiva al rastrear el ozono del planeta.

¿Solo máquinas observan la Tierra desde la ISS?

Estación Espacial Internacional flotando en el espacio.
Vía Wikimedia Commons.

No. La Estación Espacial Internacional, como bien sabemos, siempre cuenta con al menos un equipo de astronautas e investigadores de élite. Estos constantemente realizan estudios dentro de las instalaciones de la ISS mientras que también trabajan en proyectos de observación de la Tierra.

En la actualidad, un ejemplo de esto podría ser el Crew Earth Observations. Este se ha embarcado en variados proyectos de investigación observacionales entre los que destacan algunos con miras ecológicas, como el estudio colaborativo denominado AMASS.

Para poder tener un efecto positivo en el ambiente, primero debemos comprenderlo

“Si no tiene una buena comprensión de cómo pueden cambiar las cosas, está en una posición muy pobre para poder manejarlo cuando lo hagan”, dijo Stefanov.

Gracias al trabajo de departamentos como este, en la actualidad podemos dar miradas nunca antes esperadas a la acción del clima sobre la Tierra desde la perspectiva general que nos ofrece la ISS.

Además de su posición privilegiada, la Estación Espacial Internacional ya cuenta con suficiente tiempo en órbita como para poder haber dado una mirada prolongada a nuestro clima. Como resultado, cuenta con las bases suficientes para darnos información sobre este, sus patrones a lo largo de los años y los problemas que en él se han presentado.

En consecuencia, el conocimiento sobre el clima de la Tierra conseguido por la ISS podría ayudarnos a desarrollar nuevas soluciones para las problemáticas actuales. Ya que, solo identificando las verdaderas raíces de las complicaciones climáticas podremos hacer propuestas que ayuden a contenerlas o ponerles un fin.

Lea también:

¿La NASA planea monitorear el agua de la Tierra?