La inmunoterapia es uno de los tratamientos contra el cáncer más aplaudidos por su enfoque innovador dirigido a fortalecer el sistema inmunitario, un aspecto que no solo parece funcionar contra esta, sino también para otras enfermedades e incluso alergias.

Pese a los importantes avances médicos suscitados en las últimas décadas, el cáncer sigue siendo una enfermedad difícil de abordar. No todas las personas responden bien a los tratamientos existentes, mientras que en otros casos los beneficios no impiden la reincidencia.

Sin embargo, la inmunoterapia aparece como una opción que puede mejorar la supervivencia de los pacientes, incluso en etapas avanzadas de la enfermedad. A continuación explicamos en qué consiste.

Así funciona nuestro sistema inmunológico

Hoy en día muchas personas tienen una idea de cómo funciona nuestro sistema inmunitario y de la importancia de llevar un estilo de vida saludable para reducir el riesgo de infecciones y enfermedades como el cáncer.

A propósito de ello, para comprender de lleno la dinámica de la inmunoterapia, es necesario repasar algunos fundamentos inmunitarios básicos. Nuestro cuerpo cuenta con una vasta línea de defensa que reacciona ante la exposición a un agente patógeno, e incluso cuando tenemos lesiones.

El sistema inmunológico consta de órganos, células especializadas y sustancias químicas que se encargan de protegerlo. Las células y las sustancias viajan a través del cuerpo como vigilantes en busca de cualquier anomalía para intentar solventarla. Y aunque por lo general su función destaca frente a los invasores, también pueden proteger contra el cáncer.

Y es que durante su recorrido, las células hacen un barrido y recuento de sustancias para confirmar que todo está en orden. Cualquiera que no esté en la lista, genera una respuesta de alarma que activa mecanismos adicionales de ataque y defensa.

¿Cómo se produce el cáncer?

Sin embargo, no somos perfectos, y puede ocurrir uno que otro error en el proceso. Las células cancerígenas son como ángeles caídos; no llegan del exterior, sino que surgen de células normales que se alteran y comienzan a reproducirse de manera descontrolada. Es por ello que resulta tan difícil detectarlas.

Sería lógico pensar que las personas con mayor riesgo de desarrollar cáncer son aquellas con sistemas inmunológicos debilitados, y puede que haya algo de cierto en ello. Sin embargo, muchas personas saludables también llegan a padecer la enfermedad. Las causas en realidad involucran una serie de factores muy complejos.

Formación de un tumor en un tejido.

Entonces el cáncer puede iniciar si las células cancerosas pasan desapercibidas frente a las células inmunitarias; pero también si, tras identificarlas, la respuesta resultante no fuera lo suficientemente fuerte como para destruirlas. Además, estas células nocivas tienen mecanismos que les permiten hacerse aún más invisibles ante las defensas naturales.

Conscientes de ello, los investigadores han apostado por fortalecer el sistema inmunológico para hacerlo capaz de luchar contra el cáncer, un tratamiento conocido como inmunoterapia.

¿Qué es la inmunoterapia?

La inmunoterapia es una estrategia médica que surge de una premisa simple: fortalecer las propias defensas del cuerpo para que estas puedan hacer su trabajo contra las células cancerosas. Dentro del entorno clínico, se clasifica como una terapia biológica.

Y aunque al hablar de cáncer por lo general pensamos en medicamentos intravenosos y radioterapia, las vías de administración de la inmunoterapia son muy variadas. Los pacientes pueden recibir pastillas o cápsulas vía oral, sus versiones intravenosas, preparaciones de aplicación tópica e incluso de forma intravesical.

La vía de administración dependerá de una serie de factores que incluyen el tipo de cáncer que aqueje al paciente, la fase de la enfermedad y la respuesta de su cuerpo al tratamiento.

Tipos de inmunoterapia contra el cáncer

Manos con guantes médicos colocando una aguja con tratamiento contra el cáncer en un catéter intravenoso instalado en la mano de un paciente.

Dicho esto, es lógico imaginar que existen diferentes tipos de inmunoterapia, cada una diseñada para abordar de manera más eficaz ciertos tipos de cáncer en diferentes etapas. Entre ellos, los siguientes:

Inhibidores de puntos de control

Los inhibidores de puntos de control son medicamentos que se encargan de bloquear los frenos naturales del sistema inmunológico. De ese modo, lo vuelven más capaz de reconocer y atacar las células nocivas.

Los puntos de control evitan que el sistema inmunitario responda de manera demasiado violenta ante las amenazas, una reacción que en muchas casos puede resultar mortal. Sin embargo, este tipo de inmunoterapia busca inhibirlos para aprovechar su acción contra las células cancerosas y destruirlas.

Terapia de transferencia de células T

La terapia de transferencia de células T consiste en aumentar la capacidad natural de las células T para combatir el cáncer. Para ello, se extraen las células inmunitarias del tumor del paciente, seleccionar las más potentes y cultivarlas en grandes cantidades en el laboratorio para luego introducirlas nuevamente en el cuerpo vía intravenosa.

El proceso puede tomar hasta 8 semanas, tiempo en el cual los pacientes suelen someterse a otros tratamientos como quimioterapia o radioterapia. De este modo, los médicos “limpian” el organismo de otras células, lo cual permitirá al cóctel de células inmunitarias cultivadas hacer su trabajo de manera más eficiente.

Anticuerpos monoclonales

Ilustración de anticuerpos que usa el sistema inmune para identificar patógenos específicos.

Los anticuerpos monoclonales constituyen uno de los grandes avances científicos en materia de terapias biológicas. Como mencionamos en la nota sobre su descubrimiento, se trata de proteínas inmunológicas (anticuerpos) cultivadas y repotenciadas en el laboratorio para reintroducirlas dentro del cuerpo.

Algunos anticuerpos monoclonales cumplen la importante función de marcar a las células cancerosas haciéndolas más visibles a otros mecanismos del sistema inmunológico. De este modo, las células inmunes van contra ellas y las destruyen, limitando el avance del cáncer.

Vacunas de tratamiento contra el cáncer

Aunque rara vez se mencionan como tal, la ciencia también ha enfocado esfuerzos en el desarrollo de vacunas contra el cáncer. En general, la función de estos ingenios es generar una respuesta inmunológica lo suficientemente fuerte como para protegerlo de la infección con determinado patógeno. Este sería el caso de vacunas como la existente contra el virus del papiloma humano, responsable del cáncer de cuello uterino.

Inyectadora junto a frascos con vacunas.
Vía Pixnio.

Pero las vacunas de tratamiento contra el cáncer son diferentes. Su función no es prevenir, sino intentar solucionar el problema, dirigiéndose directamente a las células cancerosas en personas diagnosticadas.

Las vacunas de tratamiento contra el cáncer son un tipo de inmunoterapia que se puede desarrollar de tres formas diferentes: a partir de las células tumorales del paciente; a partir de antígenos asociados a las células cancerosas de los tumores; o a partir de las células dendríticas, otro tipo de células inmunitarias.

Moduladores del sistema inmunológico

Los moduladores del sistema inmunológico son sustancias que mejoran la respuesta de partes específicas para favorecer la eliminación del cáncer del cuerpo. Otros, en cambio, actúan de forma más general, pero persiguiendo el mismo objetivo.

Entre los agentes inmunomoduladores figuran las citocinas, que incluyen los interferones y las interleucinas; la BCG, una forma debilitada de la bacteria que causa la tuberculosis que no causa enfermedad; y medicamentos modificadores de la respuesta biológica como la talidomida, lenalidomida, pomalidomida e imiquimod.

La mayoría de los agentes inmunomoduladores se utilizan para tratar el cáncer en fases avanzadas; mientras que algunos se utilizan para ayudar a controlar los efectos secundarios de otro tratamiento.

¿Qué diferencia la inmunoterapia de otros tratamientos contra el cáncer?

Dados con letras que forman la palabra en inglés "immune".

En la actualidad, existen diferentes formas de abordar el cáncer, como la quimioterapia, la radioterapia y la terapia dirigida. Cada una de ellas hace su aporte a la lucha de manera particular y se aplica en función de diferentes criterios médicos.

La quimioterapia consiste en el uso de fármacos para matar células que se multiplican rápidamente, ya sean células tumorales o sanas. La radioterapia consiste en aplicar rayos X de alta energía a una región específica del cuerpo para destruir las células tumorales. Mientras que la terapia dirigida consiste en aplicar fármacos que interfieren con las moléculas que favorecen el crecimiento y la propagación del cáncer.

Sin embargo, la inmunoterapia ofrece un enfoque totalmente diferente. Su objetivo es restaurar la capacidad del sistema inmune para encontrar y destruir las células cancerígenas.

¿Se puede combinar la inmunoterapia con otros tratamientos para el cáncer?

Una pregunta frecuente respecto a este tema radica en la posibilidad de usar la inmunoterapia de manera simultánea o en combinación con otros tratamientos contra el cáncer. En TekCrispy hemos reseñado numerosos estudios que indagan en este planteamiento y que, de hecho, han arrojado excelentes resultados basados en un mejor pronóstico a largo plazo para los pacientes.

Mujer con cáncer recibiendo quimioterapia, uno de los tratamientos más comunes.

Como ya dijimos, la inmunoterapia funciona mejor para algunos tipos de cáncer que para otros, y en algunos casos, parece potenciar la acción de tratamientos ya existentes. Como mencionamos párrafos atrás, estos métodos pueden ayudar crear las condiciones idóneas para que la inmunoterapia surta el efecto esperado.

Algunos enfoques también involucran la inhibición de genes, virus no patógenos para los humanos, e incluso el uso de trasplantes fecales para restaurar la microbiota e intensificar su papel en el fortalecimiento del sistema inmunitario.

En conclusión, la inmunoterapia es una estrategia innovadora que promete mejorar el pronóstico de muchos pacientes, y en especial, a los resistentes a otros tratamientos. Sin embargo, muchas de sus vertientes aún están en fase experimental, por lo que no todas las opciones mencionadas están tan disponibles.

Referencias:

Immunotherapy to Treat Cancer. https://www.cancer.gov/about-cancer/treatment/types/immunotherapy

How Immunotherapy Is Used to Treat Cancer. https://www.cancer.org/treatment/treatments-and-side-effects/treatment-types/immunotherapy/what-is-immunotherapy.html

Lea también:

Este fármaco de inmunoterapia podría mejorar el pronóstico en el cáncer de vejiga avanzado