La prehistoria es una época de la vida en la Tierra que nos intriga y llama nuestra atención. Por esto, hacemos todo lo posible por conocer poco a poco más sobre lo que ocurrió durante ella y cómo eran las criaturas que vivían allí. Pero… ¿y si te dijéramos que incluso en la actualidad podemos tener vistazos a este lejano pasado? Todo gracias a los llamados “dinosaurios modernos”.

Conozcamos a los dinosaurios modernos

Como bien sabemos, las líneas evolutivas de los dinosaurios tuvieron un fin abrupto con el golpe del meteorito que marcó el final de una era. Sin embargo, sus genes lograron seguir adelante en la forma de nuevas criaturas, más aptas para vivir en el nuevo mundo.

En algunos casos, estos genes se mantienen en los animales, pero no se expresan físicamente, por lo que no es fácil ver el parecido. Pero, en otros, las criaturas que hoy vemos parecen haber heredado el look de sus antepasados, convirtiéndolas un dinosaurio moderno, al menos por su apariencia.

A continuación, compartimos contigo algunos de los casos más claros de este fenómeno:

Tiburón

Dinosaurio que luce con un animal moderno (tiburón).
Vía imgur.com

Como bien sabemos, los tiburones son animales mucho más antiguos de lo que parecen. Estas criaturas aparecieron por primera vez durante la época de los dinosaurios –hace unos 450 millones de años– y los tiburones modernos llegaron hace al menos 100 millones de años. En total, estos no cambiaron demasiado con el paso del tiempo, solo disminuyeron sus dimensiones.

El ejemplo más claro de esto es el gran Megalodon que es simplemente la versión extendida de los tiburones blancos actuales. Si creemos que estos últimos son enormes, nos tocará pensar en qué adjetivo usar para sus parientes prehistóricos, que llegaron a tener el tamaño de una ballena azul actual. Es decir, podían medir hasta 20 metros y pesar hasta 103 toneladas métricas.

Tortuga

Dinosaurio que luce con un animal moderno (tortuga).
Vía Wikimedia Commons.

Otro claro vestigio de la era prehistórica son las tortugas. Estas pequeñas, con sus característicos caparazones y miembros escamosos son un poco más cercanas a nuestra imagen general de un dinosaurio. Después de todo, ambos son réptiles.

En la actualidad, existen siete especies de tortugas marinas con diversas características. Sin embargo, todas mantienen una base que pudieron heredar de sus ancestros que vivieron en la época de los dinosaurios.

De hecho, estos empezaron a desarrollarse hace 110 millones de años, pero la criatura que inspiró la imagen de las tortugas modernas se originó hace 80 millones. Esta era conocida como Archelon y podemos imaginarla como una versión gigante de las actuales tortugas laúd.

Según las evidencias encontradas, el Archelon podía medir entre 3 y 4 metros de largo y 5 de ancho al medir de extremo a extremo entre sus aletas. Dichas investigaciones también han puesto nombre al grupo prehistórico al que pertenecen las tortugas: Archelosauria. Esta rama evolutiva también contiene a los pájaros y cocodrilos. Por lo que, no es de extrañarse que se considere a estas criaturas como otros dinosaurios modernos.

Cangrejo

Dinosaurio que luce con un animal moderno (cangrejo).
Vía Wikimedia Commons.

Otro heredero de looks prehistóricos menos conocido es el cangrejo. Sin embargo, al igual que los animales antes mencionados, tienen una historia que se remonta millones de años en el pasado. Como consecuencia, tuvieron parientes que se desarrollaron junto a los dinosaurios.

Específicamente para este caso, se sabe que los primeros “cangrejos” dieron sus pasos iniciales durante el periodo Jurásico. Con otras palabras, se empezaron a desarrollar hace aproximadamente 146 o 200 millones de años.

Como miembro destacado de este grupo de pioneros, nos encontramos con el Megaxantho Zogue, quien tiene el parecido más directo con los cangrejos actuales. Como sabemos, estos dinosaurios modernos cuentan con una pinza especializada que les permite romper con más facilidad caparazones o sujetar a sus presas.

El Megaxantho Z. fue el primero en mostrar tal distinción y es a quién los cangrejos de ahora deben su éxito. Ahora, lo que no heredaron de él, tal como en los casos anteriores, fue el tamaño. Ya que los procesos evolutivos llevaron también a estas criaturas a disminuir significativamente sus dimensiones.

Búho

Crédito: Viktor Radermaker.

Finalmente, hace falta mencionar también a uno de los recientemente descubiertos dinosaurios modernos. Aunque no se ha establecido una línea de sucesión directa aún, no cabe duda de que los búhos adoptaron variadas características de este carnívoro prehistórico.

Dicho dinosaurio, conocido como Shuvuuia desertis, es sin duda el antepasado más pequeño y joven de nuestra lista. Este tenía apenas el tamaño de un gato doméstico y se estima que debió vivir hace 75 u 81 millones de años. Según una reciente investigación, publicada en la revista PLOS ONE, estas criaturas tenían ojos y oídos ultra sensibles, que los hacían los perfectos cazadores nocturnos.

Al analizar con más detalle, los investigadores incluso determinaron un gran parecido entre las estructuras de estos y las de los búhos modernos. Como mencionamos, aún no hay una relación genética clara entre ambos. Pero, sí se sabe que los dos son terópodos, una línea evolutiva de la cual solo las aves modernas quedan como representantes.

Mención especial: más dinosaurios modernos

Tiranosaurio Rex en medio de un claro.
Vía Pixabay.

Como un par de menciones especiales que no podemos dejar pasar, nos topamos con un caso especial: las gallinas. Aunque no lo parezca estas son los parientes más cercanos de los antiguos y temibles Tiranosaurius Rex –al menos, genéticamente hablando–. Es claro que ya no comparten características físicas con este, pero eso no las hace menos dignas de ser consideradas unos de los dinosaurios modernos.

Aunque, tal vez tengan más en común con los T-Rex de lo que creemos. Sobre todo cuando recordamos un reciente estudio que señaló que las crías de estos gigantes tenían más parecido con los polluelos de aves que con los descendientes de réptiles.

Referencia:

Evolution of vision and hearing modalities in theropod dinosaurs: DOI: 10.1126/science.abe7941

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