Multitud de personas viendo el despegue del módulo Tianhe a bordo de un cohete en Hainan, China.
Crédito: STR/AFP.

Probablemente muchos se habrán sentido afortunados de vivir justo en estos tiempos con logros como el vuelo del helicóptero Ingenuity en Marte, o la grabación de sus sonidos. Pero ahora que Long March 5b, un cohete chino fuera de control, se adentra en la atmósfera de la Tierra la preocupación ha empezado a expandirse.

Y es que, contrario a lo que ocurrió en misiones previas, como las de Apolo, los científicos aún no tienen idea del lugar en que aterrizarán los escombros de la máquina. Se estima que la caída ocurrirá en algún momento de este fin de semana, pero los científicos se encuentran actualizando continuamente los modelos con los datos de último momento para tener una imagen más clara de lo que se avecina.

Long March 5b, el cohete chino que despegó de la Tierra con el módulo Tianhe

Durante la era de Apolo, los astrónomos pudieron calcular hasta el segundo exacto de regreso de los módulos de comando a la atmósfera de nuestro planeta. Sin embargo, el cohete Long March 5b de China ha creado un panorama totalmente diferente que añade un toque de adrenalina al 2021.

Cohete Long March 5B, que transporta el módulo central de la estación espacial Tianhe de China, en el aire.
Cohete Long March 5B, que transporta el módulo central de la estación espacial Tianhe de China, después de su lanzamiento. Crédito: STR/AFP.

El cohete de carga pesada de 190 pies de altura se lanzó el pasado 29 de abril llevando consigo un módulo central de 55 pies llamado Tianhe. Despegó del Centro de Lanzamiento Wenchang en Hainan en las primeras horas del jueves por la mañana (hora de China).

El lanzamiento de Tianhe persigue un ambicioso objetivo de China de formar su propia estación espacial, y el plan estipula que, una vez conformada, aloje a los astronautas chinos por períodos de hasta seis meses.

A esperas del derretimiento de un cohete chino fuera de control

Pero actualmente la atención se centra en el regreso a la Tierra del cohete chino con el que se lanzó Tianhe. En lugar de retroceder y llegar a una ubicación predeterminada en la Tierra, la máquina entró en velocidad orbital, lo que significa que ahora está viajando alrededor del mundo cada 90 minutos, lo cual es excesivamente rápido como para predecir dónde caerán sus escombros. Dicho de forma más simple, se espera un reingreso descontrolado de los escombros.

“Este cohete se mueve tangente a la atmósfera, su cuerpo navega horizontalmente por la atmósfera exterior y la roza constantemente a medida que el cohete desciende hacia él”, explicó Jonathan McDowell, astrofísico del Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica.

Los científicos probablemente aún no sepan en qué momento la máquina se calentará y empezará a derretirse, por lo que predecir el lugar de llegada antes de ese punto es todo un reto. Además, en ello influyen factores muy variados como los materiales que componen el cohete, su forma particular de volcar y la densidad de la atmósfera superior, que cambia con frecuencia.

No se sabe con certeza cuándo ni dónde llegarán los desechos

Por el momento, se sabe que sus restos llegarán a nuestro planeta, pero nadie sabe con certeza en qué ubicación. Y es que el área geográfica potencial para su llegada es en realidad muy amplia; incluye parte de América del Norte y del Sur, África, Australia, Oriente Medio y todo el sur de Eurasia, así como los océanos Atlántico y Pacífico.

En vista de ello, los expertos estadounidenses han estado monitoreando el objeto, actualizando continuamente datos como su altitud, velocidad y otra variedad de factores de interés para hacer predicciones. Podríamos decir que, por suerte, no es imposible saber en qué punto de la Tierra caerá el cohete, pero esto amerita esperar un poco más.

La Corporación Aeroespacial estima que el cuerpo del cohete CZ-5B finalmente caerá en la Tierra el 9 de mayo de 2021 07:00 UTC ± 11 horas. Pero mientras más cerca estemos de la fecha exacta, más cerca estaremos de determinar el lugar exacto en que caerá.

La tarea, evidentemente, no es sencilla y amerita paciencia (y tiempo). El rastreo que se lleva desde hace horas es indispensable, sobre todo para evitar incidentes similares en el futuro. Pero los resultados de las simulaciones actuales arrojarán resultados poco precisos. Como explicaron los expertos, un error de una hora en el tiempo de reentrada es un error de 18,000 millas en la ubicación”.

¿La caída del cohete chino en la Tierra podría ocasionar daños?

Bajo este tipo de situaciones, la pregunta habitual es: ¿qué consecuencias podría tener esto en la Tierra? ¿Están los humanos, los animales o el ambiente en riesgo por ello? Recientemente el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Wang Wenbin, dijo que la probabilidad de que el reingreso del cohete chino a la Tierra tiene una probabilidad “extremadamente baja” de causar daños, por lo que no parece haber mucho de qué preocuparse.

“Hasta donde yo sé, este tipo de cohete adopta un diseño técnico especial, la mayoría de los componentes serán destruidos en el proceso de reingreso, y la probabilidad de causar daños a las actividades de la aviación y al suelo es extremadamente baja”.

A pesar de ello, la comunidad científica internacional y las autoridades estadounidenses han criticado la falta de capacidad (o de voluntad) de China para el correcto manejo de este tipo de situaciones. Hasta ahora, es más probable que los desechos caigan en agua y no haya mayores consecuencias, pero un escenario más trágico cambiaría totalmente la historia.

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