Vacuna contra el COVID-19 junto a frasco con la dosis del compuesto.
Vía Wikimedia Commons.

Como bien sabemos, la vacuna contra el COVID-19 ha demostrado ser efectiva para generar una respuesta inmune en nuestro organismo, pero aún no ha presentado pruebas suficientes sobre su eficiencia para evitar las infecciones sintomáticas y asintomáticas. En otras palabras, aunque entendemos que puede hacernos parcialmente inmunes al SARS-CoV-2, aún no sabemos si puede ayudarnos a disminuir la transmisión de este.

Para cambiar esto, los investigadores Li Tang, Diego R. Hijano, Aditya H. Gaur, Terrence L. Geiger, Ellis J. Neufeld, James M. Hoffman y Randall T. Hayden realizaron un estudio con la participación de más de 5 mil trabajadores de la salud –constantemente expuestos al virus–.

Los resultados de dicho estudio, publicados en Journal of the American Medical Association (JAMA), ahora se han convertido en los primeros en su tipo en mostrarnos la relación entre la vacuna Pfizer-BioNTech BNT162b2 contra el COVID-19 y los casos de transmisión sintomática y asintomática del virus.

La vacuna contra el COVID-19 podría prevenir infecciones asintomáticas

No es un secreto que los procesos de vacunación en el mundo han empezado con todo un abanico de eventualidades. Muchas de estas se han originado del poco conocimiento que, hasta ahora se tiene sobre las recién creadas vacunas y sus efectos a largo plazo.

Pero, afortunadamente, la ciencia se ha movido a toda velocidad para cambiar esto. Como se sabe, los ensayos de las vacunas mostraron que estas podían desencadenar una respuesta inmune contra el COVID-19.

Vacuna contra el COVID-19 junto a frasco con una dosis que debería ayudar a disminuir las infecciones sintomáticas y asintomáticas.
Vía Wikimedia Commons.

Posteriormente, se han hecho estudios que han demostrado que ella efectivamente es capaz de evitar los casos sintomáticos de la enfermedad. Ahora, esta nueva investigación también ha comprobado que la vacuna contra el COVID-19 además es capaz de protegernos contra infecciones asintomáticas.

Esto ha sido comprobado gracias al seguimiento de los trabajadores del Hospital de Investigación Infantil St. Jude. Aquellos que habían recibido ambas dosis de la vacuna, presentaron en general menos casos de coronavirus sintomático o asintomático –al menos en comparación con sus compañeros que no se vacunaron–.

Éxito generalizado

Hijano, uno de los autores principales del estudio, admitió que aún es necesario realizar más investigaciones con respecto a las tasas de infección y el efecto de las vacunas en ellas. Sin embargo, los resultados observados en su estudio-que involucró una muestra de 5.217 empleados– son prometedores.

En primer lugar, notaron que el grupo de empleados con ambas dosis solía reportar un 79% menos de contagios sintomáticos entre ellos. Ahora, la diferencia estuvo cuando se analizaron las infecciones asintomáticas y se vio una disminución del 72% en la aparición de estas dentro del grupo vacunado.

Esta se trata de la primera vez en la que se ha analizado la relación entre las vacunas y la transmisión asintomática del SARS-CoV-2. Por lo que, al menos inicialmente, Hijano considera que hay una “alta posibilidad” de que la vacunación sea efectiva para disminuir este tipo de contagio que suele ser mucho más sutil, pero igual de riesgoso.

Referencia:

Asymptomatic and Symptomatic SARS-CoV-2 Infections After BNT162b2 Vaccination in a Routinely Screened Workforce: doi:10.1001/jama.2021.6564

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