Para lograr sus hitos deportivos, los atletas abordan con entusiasmo arduos entrenamientos que involucran ejercicios tanto aeróbicos como anaeróbicos. En el proceso, el cuerpo experimenta una serie de cambios para mejorar su resistencia, y uno de ellos es el peculiar síndrome de corazón de atleta.

Aunque la palabra síndrome nos haga pensar en malestar, la evidencia científica recolectada hasta ahora afirma que no se trata de condición nociva. Sin embargo, conviene conocer sus características para poder diferenciarlo de enfermedades cardíacas que sí pueden conllevar un riesgo para la vida.

Comparando esquiadores y sedentarios; así se descubrió el corazón de atleta

La primera descripción del corazón de atleta data de finales del siglo XIX, cuando el médico sueco Salomon Henschen decidió comparar el tamaño del corazón de un grupo de esquiadores con el de personas de vida sedentaria. Para entonces, la tecnología disponible era muy limitada, pero suficiente para mostrar al investigador las diferencias entre ambos grupos.

Henschen notó que los esquiadores tenían el corazón más grande que las personas sedentarias. Notó también que esta condición no era permanente, sino que el tamaño parecía disminuir con el paso de las horas y los días hasta alcanzar el normal.

El médico interpretó esto como una especie de ajuste que realizaba el corazón para poder cumplir cabalmente con sus funciones durante el ejercicio. Y aunque al principio otros investigadores criticaron sus hallazgos por su metodología, en la actualidad se trata de una condición bien documentada y aceptada por la ciencia.

¿Qué es el corazón de atleta?

Corazón al lado de una mancuerna, un instrumento usado frecuentemente por los atletas.

Tenemos entonces que el corazón de atleta es un síndrome caracterizado por el incremento del tamaño del corazón como resultado del ejercicio físico intenso. Un deportista con esta condición suele tener las paredes del corazón más gruesas, así como cavidades más grandes.

El síndrome forma parte del conjunto de cambios fisiológicos normales que atraviesan las personas que hacen ejercicio frecuentemente. Esto incluye tanto aquellas que practican ejercicio aeróbico vigoroso, como carreras y ciclismo de alta intensidad; como quienes entrenan de forma intensa con pesas, como los que practican levantamiento de pesas.

¿Por qué se produce el síndrome de corazón de atleta?

Hombre joven conduciendo una bicicleta en un camino con árboles a su alrededor.

Como mencionamos al principio, cuando una persona entrena vigorosamente, van ocurriendo diferentes cambios en su cuerpo. Muchas personas empiezan a desarrollar músculo al cabo de varias semanas, pierden grasa y muestran mayor resistencia, algo esencial para un buen rendimiento en las competencias.

El corazón, esa bomba de sangre tan esencial para la vida, también se adapta para tolerar el proceso y dar lo mejor de sí en adelante. Entonces se produce un aumento del tamaño de sus cavidades y del grosor de sus paredes, lo que lo hace más capaz de bombear mayores cantidades de sangre al cuerpo con cada latido.

Los principales síntomas del síndrome de corazón de atleta

El corazón se hace más hábil para bombear grandes cantidades de sangre, pero el proceso ocurre más despacio. Esta es la razón por la que los atletas con este síndrome suelen registrar menos pulsaciones, pero más fuertes mientras realizan su entrenamiento o participan en una competencia demandante.

Mujer atleta midiendo las pulsaciones de su corazón con un reloj en su muñeca.

Algunos también pueden experimentar lo que se conoce como un soplo cardíaco, un sonido muy específico que se produce cuando la sangre atraviesa las válvulas del corazón. Los soplos, por lo general, tienen una connotación negativa a nivel clínico por vincularse con valvulopatía, pero si se trata de síndrome de corazón de atleta, se considera benigno.

La evidencia sugiere que los latidos del corazón de un atleta con este síndrome pueden ser irregulares estando en reposo. Irónicamente, cuando empieza a ponerse en movimiento, la frecuencia se regulariza.

A pesar de sufrir estas modificaciones estructurales, la presión arterial de una persona con corazón de atleta es prácticamente igual a la de cualquier otra que goce de buena salud. Aunque llama la atención que el síndrome es más frecuente en hombres que en mujeres de la misma edad, tamaño corporal y con un mismo nivel de entrenamiento.

¿Una persona con corazón de atleta necesita tratamiento?

Médico de perfil señalando un electrocardiograma.

Puede que las personas sientan temor al enterarse de que tienen síndrome de corazón atleta, o al sospecharlo por coincidir con el perfil descrito. Sin embargo, la literatura médica afirma que no hay nada que preocuparse, siempre y cuando las características descritas se deban únicamente a la actividad deportiva.

Y es que las adaptaciones cardíacas que experimentan los atletas son muy parecidas a las que ocurren en pacientes que padecen ciertos trastornos cardíacos. Por ejemplo, la miocardiopatía hipertrófica y la insuficiencia cardíaca son dos afecciones en las que el músculo cardíaco aumenta de tamaño.

Ocurre algo similar con los soplos. Como ya indicamos, estos pueden ser señal de trastornos en las válvulas del corazón. Estos casos también pueden mostrar un pulso cardíaco irregular vinculado a un ritmo cardíaco anormal.

Mujer atleta haciendo un gesto de corazón con sus manos.

Sin embargo, los médicos deportivos y cardiólogos tienen muy claras las diferencias. En general, los atletas con esta condición no tienen síntomas y, de hecho, su diagnóstico suele ser incidental.

Además, las válvulas de un corazón de atleta funcionan con normalidad. El síndrome no implica un mayor riesgo de sufrir un ataque al corazón u otro trastorno cardíaco, lo cual sí puede ocurrir en otros diagnósticos.

Así que tal y como postuló Henschen, el síndrome de corazón de atleta no parece representar un riesgo para la salud, por lo tanto, tampoco necesita de un tratamiento.

En conclusión, el corazón de atleta es un síndrome benigno y reversible cuando las personas pasan largos períodos sin hacer ejercicio intenso. Ahora bien, algunos deportistas podrían requerir una pausa larga de su entrenamiento para que sus médicos confirmen que los síntomas descritos corresponden únicamente al síndrome y no a alguna cardiopatía.

Referencias:

Early achievements in cardiovascular care as reflected in the Journal of Internal Medicine. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/joim.12134

Corazón de atleta. https://www.msdmanuals.com/es-ve/hogar/trastornos-del-coraz%C3%B3n-y-los-vasos-sangu%C3%ADneos/el-deporte-y-el-coraz%C3%B3n/coraz%C3%B3n-de-atleta

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