Siluetas de un grupo de amigos en una playa.
Vía Wikimedia Commons.

Las investigaciones científicas han ayudado a la humanidad a comprender en profundidad más sobre nuestro mundo y el universo que lo rodea. Pero, el alcance de esta disciplina no solo se mueve hacia afuera. De hecho, también puede ser utilizada para que podamos aprender más de nosotros mismos. Tal ha sido el caso con la teoría del ‘número de Dumbar’ que estipula que el tamaño del cerebro indica cantidad de amigos que podemos tener.

Dicha postulación ha sido se dio a conocer hace décadas y ha sido repetida desde entonces. Sin embargo, ahora la ciencia no está segura de que las conclusiones a las que llega dicha teoría sean las más exactas.

Según ella, los humanos solo son capaces de tener y hacer funcionar 150 relaciones sociales. Si se supera este número, estas se vuelven “inestables” y se pierde el equilibrio. Pero, desde la presentación de esta idea, variadas investigaciones han mostrado que esta cantidad no es definitiva, lo que pone en duda la veracidad del ‘número de Dumbar’ en primer lugar.

¿Por qué relacionan el tamaño del cerebro con nuestra cantidad de amigos?

Grupo de amigos tomándose una selfie en la calle.
Crédito: OrniCosa. Vía Flickr.

De la mano con esta última oleada de investigaciones, recientemente se publicó una en Biology Letters que también aborda el ‘número de Dumbar’. Para su realización, los investigadores Patrik Lindenfors, Andreas Wartel y Johan Lind unieron fuerzas.

Básicamente, los autores trabajaron con las medidas y exámenes propuestos en los noventa por el antropólogo y psicólogo evolucionista británico Robin Dunbar. En un principio, estas se usaron para mostrar cómo el volumen de la neocorteza en los primares actuaba como un “límite” que marcaba la cantidad de relaciones sociales que estos podían mantener.

Para explicarlo mejor, podemos contar con la perspectiva presentada por el propio Dunbar en su estudio de 1992:

“Se sugiere que el número de neuronas neocorticales limita la capacidad de procesamiento de información del organismo y que esto limita el número de relaciones que un individuo puede monitorear simultáneamente”.

Por décadas, esta propuesta se ha utilizado para tratar de justificar no solo las relaciones sociales entre humanos, sino también entre otros tipos de primates. Sin embargo, los cálculos no han sido capaces de dar resultados concluyentes.

¿Por qué el tamaño del cerebro no determina de igual forma la cantidad de amigos que diferentes tipos de primates pueden tener?

Inicialmente, la investigación de Dunbar se basó en primates no humanos. Pero, un año después de presentarla, en 1993, también la extendió a las redes sociales humanas. Pero, la propuesta más famosa sigue siendo la primera, con la que se planteó el renombrado límite de las 150 relaciones sociales.

Sin embargo, tal como recalca Lindenfors a Science Alert:

“La base teórica del número de Dunbar es inestable. (…) Los cerebros de otros primates no manejan la información exactamente como lo hacen los cerebros humanos, y la sociabilidad de los primates se explica principalmente por otros factores además del cerebro, como lo que comen y quiénes son sus depredadores”.

En otras palabras, las cifras y métodos utilizados por Dunbar para entender los “límites” en las relaciones sociales de los primates no pueden ser los mismos utilizados en humanos. Esto simplemente debido a que la actividad cerebral, distribución neuronal y dinámicas sociales son demasiado disonantes como para poder “medirse” con un mismo estándar.

Además, otras investigaciones posteriores también han demostrado que la relación entre el tamaño del cerebro de los primates y su cantidad de amigos tampoco es tan fuerte. En general, los factores socioecológicos (comida, apareamiento, protección, refugio, etc…) suelen ser más determinantes en la construcción de relaciones sociales. Como consecuencia, la idea del ‘número de Dunbar’ pierde fuerza entre los primates no humanos.

Pero… ¿y entre las personas?

Refutando el ‘número de Dumbar’

Par de amigas disfrutando al aire libre.
Vía stocksnap.io

Como ya lo mencionamos, en esta oportunidad los investigadores realizaron su propio análisis para determinar la veracidad del ‘número de Dunbar’. Inicialmente, sus resultados sobre el tamaño del cerebro y el límite que este pone en la cantidad de amigos que podemos tener fue fundamentalmente diferente.

En su estudio, la distribución de las neuronas neocorticales otorgaba la hipotética posibilidad de sostener hasta 42 relaciones sociales estables. Como vemos, es mucho menos que las 150 planteadas por Dunbar. De hecho, incluso es menos que el rango promedio que han dado otras investigaciones, cuyos resultados han oscilado entre los 70 y 107 amigos posibles.

Para los investigadores, su estudio es otra muestra de que el afamado ‘número de Dunbar’ tiene demasiadas inconsistencias en sus planteamientos. Por lo que, esperan que sus resultados colaboren para que este deje de ser usado de forma oficial en la ciencia.

Todo ya que, hasta la fecha, los análisis realizados solo han demostrado que su propuesta para calcular las relaciones humanas no es consistente ni se ajusta a la realidad en la que las dinámicas sociales y ambientales –que también pueden afectar el desarrollo de amistades–.

Referencia:

‘Dunbar’s number’ deconstructed: https://doi.org/10.1098/rsbl.2021.0158

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