Niña rubia con autismo agachada tapando sus ojos con sus manos.

Trabajos previos sugirieron que el autismo es un factor de riesgo para el desarrollo de problemas alimentarios, pero una nueva investigación muestra que las niñas son particularmente vulnerables.

Los investigadores presentaron sus hallazgos en la reunión anual virtual de la Sociedad Internacional para la Investigación del Autismo. Y aunque los resultados aún se consideran preliminares, se suman a la evidencia que sugiere que el género puede jugar un papel en los trastornos alimentarios vinculados al autismo.

Nueva evidencia de problemas alimentarios vinculados al autismo

Los investigadores examinaron los datos de casi 200 gemelos idénticos y fraternos de edades comprendidas entre 15 y 33 años, incluidas 28 personas diagnosticadas con autismo. Todos ellos habían participado en el estudio de gemelos Roots of Autism y ADHD en Suecia.

Los participantes respondieron un cuestionario que incluía preguntas sobre problemas de alimentación y realizaron pruebas de desarrollo neurológico, mientras que la información sobre los rasgos autistas provino de los padres.

Los resultados del estudio confirmaron una vez más los arrojados por trabajos previos: el autismo predijo la aparición de problemas alimentarios en las personas diagnosticadas. Los problemas alimentarios incluían alimentación selectiva, sensibilidad sensorial relacionada con la comida así como síntomas de trastornos alimentarios.

Problemas alimentarios más frecuentes en niñas con autismo

Sin embargo, este vínculo se mostró aún más pronunciado en las niñas y mujeres. Muchas de las participantes autistas afirmaron que les resultaba difícil comer con amigos, comer en la escuela, en un lugar de trabajo o en un restaurante.

Niña con autismo sosteniendo un rompecabezas de cuatro piezas de colores.

De hecho, una observación más detallada reveló que fue bajo estas situaciones sociales que las mujeres con autismo tuvieron puntuaciones más altas, lo que parece hacerlas más propensas al aislamiento social. Por esta razón, los investigadores creen que los problemas alimentarios vinculados al autismo también podrían mermar sus oportunidades de interacción social.

“No sabemos si esto es causal, si el autismo está causando problemas de alimentación o si podría haber algún otro factor que pueda estar influyendo tanto en el autismo como en los problemas de alimentación”, dijo el autor del estudio Karl Lundin Remnelius.

“Una cosa podría ser que algunos de los genes que aumentan la probabilidad de que una persona tenga autismo también aumenten la probabilidad de que una persona tenga problemas para comer”.

¿Qué podría explicar el vínculo entre el autismo y los problemas alimentarios?

Aún no está claro por qué el trastorno de espectro autista parece predisponer a las personas a problemas alimentarios. Los científicos creen que se debe a la inflexibilidad cognitiva, que va de la mano con la tendencia al comportamiento repetitivo.

Y es que muchos padres informan que sus hijos autistas comen de forma muy selectiva. Algunos niños comen como máximo cinco alimentos, o comen solo alimentos de un determinado color.

Mientras que otras hipótesis apuntan a un componente sensorial, ya que se sabe que las personas autistas son particularmente sensibles a ciertos estímulos. Así pues, si a una persona no le gustan los ruidos fuertes, quizás comer cosas crujientes le resulte demasiado molesto.

Referencia:

Eating issues common in people with autism, and girls are more susceptible. https://medicalxpress.com/news/2021-05-issues-common-people-autism-girls.html

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