Foto en blanco y negro de nubes de polución saliendo de las chimeneas de una fábrica.
Crédito: Robert S. Donovan.

La contaminación del aire no es un problema que podamos tomarnos a la ligera. Durante años hemos visto cómo esta afecta al ambiente y, ahora, también empezamos a descubrir la forma en la que puede dañar nuestra propia salud. Entre los estudios de este último escenario, la aspirina ha surgido como un inesperado aliado que podría ayudarnos a contrarrestar los efectos a corto plazo de la polución.

La investigación que ha descubierto este detalle se publicó recientemente en Nature Aging. Con anterioridad, se ha planteado que las aspirinas pueden ser de ayuda para prevenir el riesgo de cáncer, el deterioro mental y algunos otros efectos de la polución. Sin embargo, este es el primer estudio que observa una correlación tan clara entre ellas y la disminución del efecto de la contaminación en el cerebro de adultos mayores.

Para realizar el trabajo, se construyó un equipo conformado por los investigadores Xu Gao, Brent Coull, Xihong Lin, Pantel Vokonas, Avron Spiro 3rd, Lifang Hou, Joel Schwartz y Andrea A. Baccarelli. Entre todos analizaron los datos de casi mil adultos mayores en Boston que se expusieron a la contaminación ambiental.

Todos estos realizaron pruebas cognitivas que midieron su memoria, así como su capacidad de concentrarse y seguir instrucciones. Al final, aquellos que habían declarado usar antiinflamatorios no esteroides (AINE), como la aspirina, tuvieron puntajes más altos en los ejercicios.

¿Las aspirinas protegen las funciones cerebrales?

No exactamente. La investigación en efecto encontró una correlación entre la exposición a partículas mínimas de polución y deficiencias en la función cerebral a corto plazo. Asimismo, fue posible observar que cuando los sujetos utilizaban algún AINE, como la aspirina, los efectos de la polución parecen menores, ya que obtuvieron puntuaciones más altas en los ejercicios de concentración, memoria y seguimiento de instrucciones a los que se sometieron.

“Nuestro estudio indica que la exposición a la contaminación del aire a corto plazo puede estar relacionada con alteraciones a corto plazo en la función cognitiva y que los AINE pueden modificar esta relación”, explicaron los autores.

Ahora, no se puede afirmar de inmediato que la aspirina actúo como un impulsor de las funciones cerebrales. Sobre todo porque la investigación fue meramente observacional y no controló otras variables externas.

Sin embargo, al menos sí se pudo comprobar la existencia de la aparición paralela de ambos elementos. Por lo que se justificarían estudios posteriores que buscaran aclarar si hubo o no una relación causal entre ellos.

Entonces… ¿cómo pudo una aspirina proteger a los adultos contra los efectos de la polución?

Foto de un tipo de aspirina blanca colocada sobre una superficie negra reflectante.
Vía Wikimedia Commons.

Aunque la investigación actual no es capaz de dar una explicación definitiva, sí ha planteado algunas posibles explicaciones. Por un lado, los investigadores consideran que la aparente protección que la aspirina da al cerebro contra los efectos de la polución tiene que ver con sus capacidades antiinflamatorias.

Como se sabe, la contaminación del aire, cuando es absorbida por el organismo y llega al cerebro, puede causar que este se inflame a niveles preocupantes. Por este motivo, podría creerse que la actividad de la aspirina previene la inflamación y, por ende, el deterioro cognitivo.

¿Deberíamos tomar una aspirina si estamos preocupados por la polución que inhalamos?

No. En estos momentos, la investigación es apenas un vistazo preliminar a una posibilidad que requiere más estudios. Además, incluso si resultara efectiva, el consumo de aspirinas no viene sin riesgos. De hecho, por sus propios motivos, utilizar estos AINE no siempre es la mejor opción.

“Nuestros hallazgos aún no sugieren que todas las personas mayores deban tomar medicamentos antiinflamatorios, porque estos son medicamentos con efectos secundarios que no podemos tomar a la ligera”, dijo Baccarelli a dijo a The Guardian.

Por este motivo, los autores –además de sugerir que se continúen las investigaciones sobre la aspirina y su relación con los efectos de la polución– resaltan la importancia de poner nuestra atención directa en las formas de disminuir la contaminación del aire.

Referencia:

Short-term air pollution, cognitive performance and nonsteroidal anti-inflammatory drug use in the Veterans Affairs Normative Aging Study: https://doi.org/10.1038/s43587-021-00060-4

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