Perros marrones echados sobre una cobija con su dueño durante la pandemia.
Vía stocksnap.io

La crisis causada por el COVID-19 ha cambiado nuestras vidas de maneras inesperadas y en más aspectos de los que podríamos haber imaginado. A más de un año desde su inicio, el impacto de esta es innegable y muchos de sus cambios en nuestra cotidianidad podrían volverse permanentes. Entre algunas de las novedades traídas por esta pandemia, está una particular escasez de perros.

Afortunadamente, a diferencia de muchos otros efectos del coronavirus, esta nueva “escasez” no es necesariamente algo negativo ni para los humanos, ni para los perros. De hecho, implica en primer lugar un aumento en el porcentaje de canes que finalmente tienen un hogar al cual pertenecer.

Sin embargo, como todo, la situación tiene sus diversas aristas y, dependiendo de cuál de desarrolle más, la alegría de hoy podría ser un problema mañana. De allí que la antrozoóloga Beth Daly de la Universidad de Windsor se haya tomado un momento para desarrollar el tema en su escrito para The Conversation.

Dentro de este, habló de la situación actual de adopción de los cachorros y las consecuencias que esta podría tener dentro del ambiente pandémico. Todo desde la perspectiva de la antrozoología, la rama interdisciplinaria que estudia las relaciones e interacciones entre el ser humano y otros animales.

¿Por qué la pandemia ha causado una escasez de perros?

Perro Golden retriever mirando a la cámara que está casi totalmente cenital.
Vía Pixnio.

Según Day, durante la época de la pandemia las tasas de adopción de canes han tenido aumento de entre 30 y 40%. Asimismo, en la actualidad vemos refugios caninos que no cuentan con suficientes perros para cumplir con la demanda. Por su parte, los veterinarios organizan citas con meses de anticipación, mientras los criadores cuentan con listas de espera de años.

Este gran aumento en el deseo de la sociedad con tener perros como mascotas viene directamente relacionado con la situación de pandemia. Debido al trabajo o los estudios, muchos sentían que no contaban con el tiempo para cuidar de un compañero peludo. Ahora, con este par de factores siendo desde casa –y en algunos casos de forma permanente– dicha barrera ya no existe.

Mano enguantada contra el coronavirus y la pandemia, acariciando suavemente la cabeza de un perro.
Crédito: Carlos Miguel Forero. Vía adobe.stock.com

Por otro lado, algunos otros nuevos dueños podrían haber decidido darle la oportunidad a un compañero canino para combatir el aislamiento de la cuarentena. Después de todo, se ha dicho que la compañía de estos puede mejorar tanto nuestra salud física como psicológica.

Como si fuera poco, una de las pocas cosas que se permitió al inicio de la pandemia, con las cuarentenas estrictas, era salir a pasear a los perros. Por lo que, para muchos dueños, tener un can también implicaba una oportunidad de recibir aire fresco.

En otras palabras, por un motivo o por otro, la pandemia aumentó la popularidad de los perros como mascotas y, en consecuencia, causó su posterior escasez en los centros de adopción canina. Pero, afortunadamente, esto indica que hay más canes en hogares, viviendo con su nueva y propia familia.

Adopción de perros durante la pandemia: más que una decisión “del momento”

Par de perros de distinta raza en medio de un claro verde lleno de pasto.
Vía Pixabay.

Aunque en un principio el aumento de adopciones de perros durante la pandemia es algo positivo, no viene sin algunos contras. Para empezar, Day aclara que muchas veces, debido al desconocimiento o inexperiencia de los dueños, los perros terminan con problemas de conducta que pueden llevar al abandono de estos. “Los cachorros de hoy podrían convertirse en los perros de refugio del mañana”, dice.

Por este motivo, tanto Day como el antrozoólogo Hal Herzog recalcan que el adoptar un can es una responsabilidad. Debido a lo cual, no debería tomarse solo como una decisión del momento y se deben tomar en consideraciones todas las obligaciones y deberes que después las personas deberán cumplir para ser dueños responsables.

Para esto, es necesario que los animales reciban los cuidados veterinarios necesarios, la educación adecuada y también un elemento clave: la socialización. Sin embargo, todo esto se vuelve muy complejo en la situación pandémica actual.

Los humanos no son los únicos que necesitan socializar

Perro marrón echado con la cabeza apoyada en el teclado de la laptop de su dueño durante la pandemia.
Vía im-a-puzzle.com

En la situación actual, los perros que son adoptados durante la pandemia se ven expuestos a condiciones muy particulares. Por un lado, lo más probable es que no paseen con la suficiente frecuencia, por lo que no podrán aprender a socializar con otros de su especie ni a interactuar con otros humanos.

Igualmente, se acostumbrarán a estar en un solo espacio y siempre en presencia de sus dueños. Estas dos situaciones rápidamente podrían colaborar para desarrollar un par de arraigados problemas de conducta en los canes.

En primer lugar, los cachorros podrían crecer como perros con poca confianza, temerosos de los suyos y de otros humanos que no sean sus dueños. En segundo, cuando la situación del mundo vuelva a la normalidad, y la gente salga a la calle de nuevo, muchos perros podrían sufrir estrés por separación. Algo contra lo que, por lo general se los protege desde cachorros al enseñarles a estar solos.

Finalmente, los perros con los dos problemas anteriores pueden desarrollar conductas agresivas o impredecibles. Como consecuencia, los dueños pueden decidir devolverlos al refugio o simplemente abandonarlos. Por lo que, se hace vital que los dueños sepan realmente cómo cuidar a sus perros durante la pandemia para evitar una nueva “epidemia” de abandonos una vez la tormenta pase.

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