La historia de la humanidad es un relato que poco a poco aún intentamos construir. Por ello, se analiza con gran detalle cada nuevo pedazo de información que vamos obteniendo de nuestro pasado y se estudia a profundidad cada zona que promete darnos más respuestas. Tal ha sido el caso de una cueva en el desierto sudafricano, que nos ha ofrecido las evidencias más antiguas de actividad humana avanzada.

Los investigadores detrás del estudio que ha dado a conocer dichas evidencias fueron Ron Shaar, Ari Matmon, Liora K. Horwitz, Yael Ebert y Michael Chazan. La publicación de este se dio recientemente de forma digital en la revista Quaternary Science Reviews. Dentro de ella, no solo se revisó el descubrimiento como tal, sino las implicaciones que este tiene.

Sobre la cueva Wonderwerk

La cueva sudafricana que ha dado lugar al descubrimiento de las antiguas evidencias de actividad humana es el sitio arqueológico Wonderwerk. Ubicado en el desierto del Kalahari, se ha convertido en uno de los puntos de información vitales para los científicos que desean conocer el pasado evolutivo del hombre.

Exterior de la cueva Wonderwerk del desierto de Kalahari, donde se encontraron las más antiguas evidencias de actividad humana en la hitoria.
Crédito: Michael Chazan/Universidad Hebrea de Jerusalén.

Todo debido a que la cueva presenta un registro casi perfecto de la evolución del hombre. Esto ya que, a ser un espacio cerrado y no al aire libre, existen menos elementos ambientales y meteorológicos que podrían alternar los registros grabados en las paredes y suelo del área.

Gracias a esto, los investigadores por ejemplo no tienen dudas del uso de fuego por parte de los homínidos que habitaron la cueva. En otras locaciones con evidencias de actividad humana, esto no es seguro ya que son al aire libre y las muestras encontradas podrían ser de pasados incendios forestales. En Wonderwerk, esto no ocurre, no hay duda de que las cenizas, huesos quemados y demás se originaron por la acción del hombre.

“Las edades precisas de los sedimentos Wonderwerk son cruciales para nuestra comprensión de la sincronización de eventos críticos en la evolución biológica y cultural de los homínidos en la región”, explican los investigadores en su estudio.

Rastrean las evidencias más concretas y antiguas de actividad humana en la historia

Para este caso en específico, el gran descubrimiento de antiguas evidencias de actividad humana viene con una conjunción de elementos. En primer lugar, otras investigaciones ya habían determinado que los homínidos en aquellas cuevas fueron capaces de usar fuego y de hacer una transición a herramientas de ejes manuales más complejos alrededor de 1 millón de años atrás.

Ahora, a este conocimiento se suma la utilización de un primitivo tipo de herramienta conocido como Oldowan. Según los investigadores, la muestra más antigua de estos se encontró al aire libre en otro sitio arqueológico al este de África. Al parecer, los análisis indicaron que perteneció a un homínido que habitó la Tierra hace 2,6 millones de años.

Interior de la cueva Wonderwerk del desierto de Kalahari, con un arquéologo trabajando en ella.
Crédito: Michael Chazan/Universidad Hebrea de Jerusalén.

Dentro de la cueva del Kalahari, el Oldowan encontrado mostró tener 1,8 millones de años de antigüedad. Es claro que no es más antiguo que el más viejo jamás encontrado.

Sin embargo, la presencia de esta herramienta específicamente en Wonderwerk es particularmente especial. Esto último debido a que, como lo mencionamos, la cueva guarda uno de los compendios más fieles de la evolución de la civilización humana. Por lo que, encontrar el Oldowan dentro de sus paredes nos presenta evidencias irrefutables de la presencia de homínidos relativamente avanzados en la cueva desde hace casi 2 millones de años.

Dentro de ella, estos no solo desarrollaron las herramientas primitivas, sino que está confirmado cómo las perfeccionaron con el tiempo. Asimismo, se suma el hecho de que empezaron a incluir el uso del fuego dentro de sus rutinas, a medida que su modo de vida evolucionaba.

Referencia:

Magnetostratigraphy and cosmogenic dating of Wonderwerk Cave: New constraints for the chronology of the South African Earlier Stone Age: https://doi.org/10.1016/j.quascirev.2021.106907

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