Hombre sentado frente a una laptop trabajando.

Con la pandemia, muchas personas tuvieron que convertir sus casas en oficinas y lidiar de manera simultánea con el trabajo y la vida doméstica, una tarea que al principio parecía sencilla, pero que poco a poco se fue convirtiendo en todo un reto. Resulta que trabajar desde casa no necesariamente significa trabajar menos tiempo, como se creía.

A un año y medio de la aparición del coronavirus, y de una variedad de experiencias a nivel mundial, son muchos los que se han planteado cambios futuros para la vida laboral. La idea de controlar o limitar el tiempo que dedicamos al trabajo para dar un espacio al autocuidado, tanto físico como mental, es una de ellas.

Esto ha dado lugar a ideas que, aunque parezcan una locura para las grandes empresas y aquellas personas más adeptas a lo tradicional, se está volviendo cada vez más atractivas. Como ejemplo, un fin de semana más largo.

Trabajar menos tiempo durante la semana, un experimento polémico

Dos mujeres, una caucásica y otra de piel oscura, haciendo como si sostuvieran algo muy pequeño con sus dedos como referencia a reducir la jornada laboral.

España está buscando voluntarios interesados en participar en un experimento nacional para evaluar esta posibilidad. La propuesta es simple: trabajar 32 horas en lugar de las 40 habituales, reduciendo de cinco a cuatro los días que habría que ir al puesto de trabajo, pero manteniendo los salarios.

El objetivo del experimento es observar el impacto de trabajar menos horas a la semana sobre la productividad de las empresas. Quizás el primer pensamiento de muchos ante esta propuesta es que menos horas de trabajo también impliquen una reducción de la producción, pero realmente no tiene por qué ser así.

Beneficios potenciales de trabajar menos tiempo

Dados que forman la palabra Stress con una L intercalada para hacer referencia a Less como referencia al menor estrés que podría sentirse al trabajar menos tiempo.

Las empresas que han implementado este modelo experimental han reportado mejoras en el bienestar de sus trabajadores, menos renuncias y menos ausentismo injustificado. Además, esto puede hacer una empresa más atractiva, pues los trabajadores podrían preferir aceptar cargos en aquellas que ofrezcan mejores condiciones.

Trabajar menos tiempo parece mejorar el rendimiento de los trabajadores porque pueden descansar. Esto, a su vez, favorece su creatividad y sus ganas de mantenerse en la compañía.

Y desde un contexto más amplio, esto podría incluso ofrecer beneficios al medio ambiente al reducir el número de desplazamientos y, por tanto, el uso de combustible para transporte.

Una idea que no necesariamente funcione en todos los sectores de la economía

Pero realmente se trata de una tarea difícil y, de haber resultados positivos en la prueba, será difícil implementar cambios. Y, a simple vista, una de las razones es que no todos los sectores de la economía pueden funcionar en un esquema de trabajo de cuatro días semanales.

Por ejemplo, servicios como hostelería o las consultas médicas en las ramas de psicología, fisioterapia, e incluso el trabajo de un guardaespaldas. Obviamente, sería más fácil implementarlo en los trabajos que hasta ahora han ameritado la asistencia a una oficina.

“Este experimento es modesto y también tenemos que tener en cuenta que en algunos sectores será más complicado implantar que en otros”, reconoce el economista.

Reducir la jornada laboral es un reto, pero no es imposible

Difícil, pero no imposible. A pesar de que el plan supone un gran reto, ya algunas empresas han implementado cambios después de que las experiencias del confinamiento en la pandemia sirvieran como epifanía para sus dueños.

Como ejemplo, los restaurantes La Francachela, en España, que han reducir la duración de la jornada laboral de sus empleados a cuatro días a la semana y, en el proceso, mantener el sueldo de todos.

Las dos socias son madres de dos niños pequeños, y con el confinamiento, experimentaron una situación muy precaria al tener que cerrar sus establecimiento. Cuando volvieron a abrir, pusieron en marcha una estrategia para que sus trabajadores no tuvieran que pasar por lo mismo. Fue entonces cuando implementaron una semana laboral más corta.

Mesonera con mascarilla médica sosteniendo una bandeja en un restaurante La Francachela.
En los restaurantes La Francachela, en España, el personal ya tiene un horario laboral de 4 días por semana. Crédito: BBC Mundo.

Cambios para poder reducir el tiempo de trabajo

“Pero también queríamos que todo lo aprendido con el covid-19 sirviera como palanca para producir una transformación del negocio que nos permitiera afrontar lo que iba a venir después con más agilidad”, dijo a la BBC Mundo María Álvarez, cofundadora de los restaurantes.

Entonces crearon dos turnos y añadieron algunas herramientas tecnológicas para mejorar la agilidad de sus pedidos y reducir el tiempo de espera de sus clientes. Para limitar el contacto entre personas, el cliente hace su pedido por Whatsapp y solo entonces llega el camarero, lo que a su parecer redujo las horas improductivas del personal y permitió mejorar los horarios.

“Ya no tenemos camareros que esperan. El cliente pide por WhatsApp desde la mesa y es entonces cuando el camarero sale. Nos hemos quitado de en medio todas esas horas improductivas del personal, que era un montón. Como atentemos a más gente, facturamos más. Abrimos de 10 de la mañana a 11 de la noche”.

A esperas de una vista más amplia con los pros y contras de trabajar durante menos tiempo

Y aunque la idea fue planteada por el pequeño partido de izquierda Más País, hay altas expectativas de que el experimento genere modificaciones positivas a futuro en el sistema laboral.

“El hecho de que esta idea se desarrolle como un experimento piloto ya es algo positivo en sí mismo”, explica Carlos Victoria, economista e investigador en el centro de Políticas Económicas de ESADE. “Ese es el estándar de oro para evaluar el acierto de las políticas públicas”.

Otros países y empresas ya han realizado pruebas similares, por lo que la idea no necesariamente resulte en sorpresa para muchos. Mientras tanto, los economistas, empresarios y emprendedores analizan los pros y los contras.

Referencia:

El experimento en España para reducir la jornada laboral a 4 días a la semana. https://www.bbc.com/mundo/noticias-56829079

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