Imagen en falso color de una avispa parásita macho, Nasonia vitripennis.
Una avispa parásita macho, Nasonia vitripennis. Crédito: Dennis Kunkel.

Los científicos han descubierto cómo es que los machos de una especie de avispas parásitas conocidas como avispas de joya son capaces de detectar parejas potenciales incluso antes de que estas emerjan de sus huéspedes.

Según su artículo, publicado en el servidor biorxiv, las hembras liberan una serie de sustancias químicas que sirven como señal para los machos. Entonces se quedan rondando los alrededores a esperas de su salida para poder consumar su amor.

La razón por las que las avispas joya son parásitas

Dicen que algunos amores están predestinados y, pase lo que pase a lo largo de sus vidas, su destino definitivamente será encontrarse. En cambio, en el mundo animal las cosas son un poco menos poéticas y, de hecho, más sencillas, al menos hasta donde sabemos.

Para los humanos la reproducción sigue siendo una prioridad, pero aún así muchos dejan la búsqueda de pareja para después, o simplemente se pierden en el proceso. Mientras tanto, los machos de esta avispa parásita se preparan para conseguirla de forma temprana. Pero mejor vayamos por partes; antes de hablar sobre cómo se reproducen, conozcamos un poco la especie.

Las avispas joya, Nasonia vitripennis, son las más conocidas y más estudiadas de las de su tipo. Sabemos que, como buenas parásitas, las hembras depositan sus huevos dentro de las envolturas en forma de capullo de las moscas en desarrollo. Para ello, se valen de una inyección de veneno que aplican usando sus ovopositores, con la cual logran paralizar a sus desafortunadas huéspedes.

Tras lograr este paso, las avispas incrustadas se mantienen allí a medida que maduran de huevo a adulto, y solo comen cuando empiezan a aparearse. Los machos son los primeros en emerger, luego de lo cual se quedan merodeando alrededor de los huéspedes a esperas de alguna hembra con la cual hacer su aporte en la continuidad de la especie.

Un paso adelante en la búsqueda de pareja

Siendo esta una tarea tan primordial en el mundo animal, no debería extrañar que los machos quieran aumentar sus posibilidades de encontrar pareja y tomen acciones para ello. Esta previsión no parece ser más que un paso adicional para garantizar su éxito reproductivo.

Pero esto también se debe a otros factores inherentes a su naturaleza. Los machos de esta avispa parásita se desarrollan a partir de huevos no fertilizados y las hembras a partir de huevos fertilizados. Por ende, es común que algunas moscas huéspedes alojen exclusivamente crías de machos, mientras otras albergan a poblaciones mixtas de machos y hembras.

Los machos de avispas parásitas merodean los huéspedes en busca de pareja

Los investigadores del Instituto Indio de Educación e Investigación Científica de Mohali (IISER) simularon este proceso en su último trabajo para estudiarlo más de cerca. Recolectaron avispas joya de la naturaleza, las criaron aislando a algunas hembras para evitar que se aparearan. De este modo, garantizaban la producción de crías machos para sus próximos experimentos.

Luego, examinaron un huésped que contenía avispas adultas macho y hembra, y otro con un huésped que solo contenía machos adultos, y compararon sus observaciones. Así descubrieron que los machos pasaban unas cuatro veces más dentro de su anfitrión si lo compartían con otras hembras.

Hidrocarburos cuticulares, señales químicas que atraen a los machos de avispas parásitas

Interesados por comprender estas diferencias, los investigadores analizaron la composición química de ambos hospedadores. El resultado fue que el que tenía avispas hembras era más rico en nueve hidrocarburos cuticulares en comparación con el que solo alojaba machos. Estos compuestos cubren el exoesqueleto de la avispa.

Lo siguiente fue sumergir las avispas adultas en una solución química para extraer los hidrocarburos cuticulares detectados en los huéspedes. Y en el proceso, descubrieron que las hembras adultas también tenían una mayor concentración de ellos en comparación con los machos.

De allí que los investigadores concluyeran que los machos probablemente sean capaces de detectar dichos compuestos como señales químicas emitidas por las hembras antes de emerger de las moscas.

En pocas palabras, los machos de las avispas joya rastrean a las hembras gracias a estas señales químicas y se quedan merodeando en donde se encuentran para aumentar sus probabilidades de encontrar pareja. Y aunque al principio lo presentamos como una clara diferencia entre humanos y avispas, en resumidas cuentas, nos encontramos una vez más con la dinámica habitual de la naturaleza.

Referencia:

The males of the parasitoid wasp, Nasonia vitripennis, can identify which fly hosts contain females. https://www.biorxiv.org/content/10.1101/2021.04.06.438549v2

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