Muchas personas consumen aceite de pescado porque se cree que este puede reducir el riesgo cardíaco al reducir ciertas grasas nocivas en la sangre. Sin embargo, una nueva investigación arroja una razón más contundente para consumirlo con regularidad: aquellas personas con los niveles más altos de omega-3 EPA y DHA en sangre viven más tiempo que aquellos con niveles más bajos.

Los hallazgos, publicados en la revista Nature Communications, sugieren que existe una relación entre el índice de omega-3 y el riesgo de muerte por una amplia variedad de causas. Es decir, incluirlo en la dieta de forma equilibrada podría ayudar a las personas a vivir por más tiempo.

Los beneficios del omega-3 aún no se comprenden bien

El omega-3 ha ganado mucha popularidad en las últimas décadas, pero los estudios que abordan sus beneficios siguen arrojando resultados muy mixtos. Por ejemplo, en una oportunidad previa reseñamos un trabajo publicado en la revista PLOS Genetics que planteaba que tomar suplementos de aceite de pescado ofrecían protección a nivel cardíaco solo a ciertos genotipos.

Por otro lado, varios estudios reportan las bondades de una dieta rica en pescado o concretamente de omega-3; a pesar de ello, estos aún no son tan convincentes para la comunidad científica debido a la poca precisión en los informes de ingesta real de dos de los principales ácidos grasos omega-3, el ácido eicosapentaenoico (EPA) y el ácido docosahexaenoico (DHA).

Pero la nueva investigación, que no aborda a detalle los aspectos genéticos, sugiere que el consumo de estas dos formas tiene un efecto positivo sobre la salud a largo plazo. El consumo de omega-3 puede reducir el riesgo de muerte prematura por todas las causas en poblaciones variadas.

Monitoreando niveles de omega-3 y el riesgo de muerte a lo largo de 16 años

Para llegar a dicha conclusión, usaron los datos recolectados por el Consorcio FORCE — Fatty Acids & Outcomes Research; este incluye investigadores de todo el mundo que han recopilado datos sobre los niveles de ácidos grasos en sangre en grandes grupos a los que han hecho seguimiento durante muchos años para evaluar su salud a lo largo del tiempo.

En esta oportunidad, el equipo se centró en comparar los niveles de omega-3 y el riesgo de muerte prematura por diferentes causas durante un período de 16 años. El grupo incluyó 42,466 personas entre las que 15,720 murieron durante el estudio.

Para ello, los investigadores han usado el índice de omega-3 desarrollado hace casi dos décadas para medir de manera objetiva los niveles de estos ácidos grasos en las membranas de los glóbulos rojos. Este índice refleja la ingesta total de omega-3 durante los últimos cuatro a seis meses y se ha usado en más de 200 estudios sobre el tema.

Niveles altos de dos tipos de omega-3 evitan la muerte prematura

Tras aplicar ajustes por diferentes variables, como edad, sexo, peso, tabaquismo, diabetes, presión arterial, entre otros, los investigadores descubrieron que el riesgo de muerte por todas las causas fue significativamente menor entre quienes tenían los niveles más altos de ácidos grasos de omega-3 en comparación con los que tenían niveles más bajos.

Filetes de salmón, un tipo de pescado que contiene altos niveles de omega-3.
El Omega-3 es importante para el funcionamiento saludable del cerebro y del cuerpo y puede obtenerse de ciertos alimentos, como el pescado azul.

Dicho de forma más simple, las personas que tenían niveles relativamente bajos de omega-3 al morir, murieron prematuramente. Lo que sugiere que, en igualdad de condiciones con sus contrapartes, si hubiesen tenido niveles más altos de dichas sustancias, habrían vivido más.

“Creemos que estos son los datos más sólidos publicados hasta la fecha respaldan la opinión de que, a largo plazo, tener niveles más altos de omega-3 en sangre puede ayudar a mantener una mejor salud en general”, dijo el Dr. Bill Harris, fundador del Instituto de Investigación de Ácidos Grasos (FARI) y autor principal del estudio.

De modo que el consumo de estos ácidos grasos parece tener un efecto beneficioso sobre la salud en general. Aparentemente, el omega-3 no solo es útil para prevenir las enfermedades cardíacas, sino también al retrasar el envejecimiento y sus consecuencias.

Referencia:

Blood n-3 fatty acid levels and total and cause-specific mortality from 17 prospective studies. https://www.nature.com/articles/s41467-021-22370-2

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