Fotografía del famoso cruce peatonal en Tokio, Japón.
Vía Pixabay.

El gobierno de Japón ha decidido declarar el estado de emergencia en tres de sus prefecturas occidentales y su capital debido al aumento de casos del COVID-19. De acuerdo a NHK World-Japan, las medidas preventivas no serán tan estrictas como un bloqueo o una cuarentena, pero sí se harán más contundentes de lo que han sido hasta ahora.

La declaración, dada por el primer ministro Yoshihide Suga durante una reunión del grupo de trabajo del gobierno, ha sido recibida tanto con alivio como con escepticismo. Por un lado, la aplicación de más restricciones se convierte en la medida más acertada ahora que los casos están presentando picos en las ciudades principales de las prefecturas.

Por otro, se mira con desconfianza la aplicación de medidas, ya que estas no incluyen el retraso de los Juegos Olímpicos. Unos que, según la agencia de noticias japonesa Kyodo, no tienen el apoyo de al menos el 72% de la población japonesa encuestada. En la mayoría de los casos, los ciudadanos consideran que estos deberían cancelarse o posponerse.

Hasta los momentos, ninguna de estas dos acciones se plantea para las olimpiadas. No obstante, sí se harán otros cambios a las rutinas de los habitantes de las cuatro prefecturas más afectadas de Japón.

Japón declara estado de emergencia selectivo a causa del COVID-19

Yoshihide Suga, primer ministro de Japón.
Yoshihide Suga, primer ministro de Japón. Crédito: Carl Court/Pool. Vía Reuters.

“Nos preocupa que el actual aumento en las ciudades principales podría expandirse por el país. En medio de estas circunstancias, he decidido declarar un estado de emergencia de nuevo, antes de las festividades de una semana de duración”, declaró el primer ministro Suga.

Dichas festividades se conocen como la “Semana Dorada” durante la cual suele aumentar el porcentaje de viajes nacionales dentro de todo Japón. Con la aplicación del estado de emergencia, dichos viajes no se podrían realizar este año. Todo ya que el periodo de alarma se mantendría durante las festividades y un poco más allá, específicamente hasta el 11 de marzo.

“Necesitamos enfocarnos en combatir el virus a través de medidas intensas, por periodos de tiempo cortos”, continuó Suga.

Debido a esto, se ha planteado que las prefecturas occidentales de Kioto, Hyogo y Osaka, junto a la de Tokio entren en estado de emergencia. Esto implica que se tomarán medidas de prevención más estrictas contra el coronavirus y que se podrían restringir algunos servicios.

Foto de la prefectura en estado emergencia de Kioto, Japón.
Kioto. Vía Wikimedia Commons.

Sin embargo, en Japón, a diferencia de otros países occidentales, el estado de emergencia contra el COVID-19 no implica realmente prohibiciones. Debido a su legislación, mucho de lo que el gobierno puede hacer es simplemente solicitar la colaboración de las empresas y sus ciudadanos.

Hasta la fecha, dicho formato les había sido de utilidad. Sin embargo, la llegada de nuevas cepas del SARS-CoV-2 y el aumento de contagios han hecho que las autoridades se preocupen. De allí que, hayan visto necesario declarar el parte del país el que sería el tercer estado de emergencia activado durante la pandemia del coronavirus.

¿Qué implicaciones tendrá el estado de emergencia en Japón?

Foto de la prefectura en estado emergencia de Tokio, Japón.
Tokio. Vía Pixabay.

Como ya lo mencionamos, Japón no cambiará los preparativos para los Juegos Olímpicos, ni obligará a las empresas a cerrar. Sin embargo, sí ha hecho variadas sugerencias que tanto ciudadanos como compañías deberían seguir para garantizar la seguridad de todos.

Como un primer punto a tratar, las medidas enfocaron su vista en los restaurantes y bares. Por los momentos, pidieron a aquellos que sirven alcohol u ofrecen karaoke que cierren preventivamente. Mientras que, el resto de ellos, debería cerrar después de las 8 pm.

Suga se disculpó durante su declaración con los propietarios y aclaró que recibirían apoyo económico por las molestias. Mientras tanto, aquellas personas que infrinjan las medidas de seguridad recibirán multas por sus actos.

Foto de la prefectura en estado emergencia de Hyogo, Japón.
Hyogo. Vía Wikimedia Commons.

Otras zonas comunes como los centros comerciales y las tiendas departamentales también deberán permanecer cerradas, tal como se les ha pedido. Por lo que solo las tiendas de artículos de primera necesidad deberían estar abiertas durante las próximas semanas.

El transporte también se verá regulado, sobre todo durante días festivos o fines de semana. Básicamente, se reducirá la cantidad de unidades de tren o de autobuses, y también se trabajará con un horario más corto.

Como si fuera poco, el gobierno ha pedido a las empresas, locales y demás que apaguen las luces a las 8 pm. De esta forma, se puede instar a los trabajadores o transeúntes a que regresen a casa, ya que las ciudades estarán “apagadas”.

No ha sido una decisión fácil

Foto de la prefectura en estado emergencia de Osaka, Japón.
Osaka. Vía Pixabay.

“El estado de emergencia será una gran carga en las actividades sociales y económicas. Pero, la dispersión de la infección y el estado del sistema médico son extremadamente serios. Quiero terminar la búsqueda y superar la crisis”, comentó Yoshimura Hirofumi, gobernador de Osaka.

En la actualidad, la prefectura de Osaka es la más afectada por los nuevos brotes de coronavirus. Y, de hecho, lleva más de tres días seguidos reportando más de 1.000 a diario. Siguiéndola desde la distancia, se encuentra Tokio, que reportó más de 700 casos en un solo día durante el último conteo.

La gobernadora de Tokio, Koike Yuriko, concordó con Hirofumi al afirmar que el estado de emergencia declarado por Japón para lidiar contra el COVID-19 será una carga para la capital. Sin embargo, también concedió que, a pesar de esto, son medidas altamente necesarias. Para reforzarlo, añadió:

“Si cada uno de nosotros puede comenzar a tomar medidas más estrictas hoy, la situación mejorará en 10 días o 2 semanas”.

Hasta los momentos, Japón ha registrado poco más 500 mil contagios y casi 10 mil muertes. En comparación con otros países, estos números son aún relativamente bajos. Pero, las explosiones de contagios en zonas clave han preocupado a la población japonesa.

Por ahora, más de 1,5 millones de personas han recibido al menos una dosis de la vacuna contra el COVID-19, mientras que 827 mil ya tienen las dos dosis. Sin embargo, la mayoría han sido personal de salud en primera línea, ya que las vacunaciones se han movido lentamente.

Según Taro Kono, jefe de vacunas del país, esto debería cambiar pronto con la llegada de nuevos lotes de la vacuna de Pfizer y BioNTech –la única aprobada en el país–. No obstante, mientras tanto, la mejor alternativa que tiene la población japonesa es acatar las nuevas medidas preventivas para evitar que los casos de COVID-19 se disparen antes de que la vacuna pueda llegar al resto de la población.

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