Mano en color negro sosteniendo una cucharilla con píldoras de opioides que se dirige a la figura de un perfil humano relleno con píldoras de diferentes colores.

Nuestro cuerpo está dotado de analgésicos naturales que, de cierta forma, ayudan a lidiar con el dolor, pero su efecto muchas veces es insuficiente, lo que motiva a los médicos y pacientes a recurrir a los opioides. El problema es el alto costo de efectos secundarios e incluso el riesgo de muerte por abuso de sustancias.

Sin embargo, un equipo de investigadores de la Universidad de Michigan ha desempolvado una solución propuesta años atrás: usar las mismas defensas del cuerpo para lidiar con el dolor. Siendo más específicos, se trataría de reforzar los analgésicos naturales endógenos de modo que no sea necesario recurrir a los opioides.

Una larga trayectoria de opioides y efectos secundarios

Durante mucho tiempo, los humanos han recorrido a los opioides para tratar el dolor crónico. Sin embargo, los efectos secundarios, con frecuencia más graves de lo que deberían, son motivo de preocupación entre los médicos.

Fondo color vino sobre el que se posan las palabras "Warning! Addiction detected" en referencia a la adicción a los opioides.

Mientras tanto, los científicos siguen indagando en formas de equilibrar sus innegables propiedades analgésicas con sus numerosos contras, de modo que los beneficios superen los riesgos.

Hasta ahora, los resultados son mixtos, pero en el proceso han surgido nuevas ideas que podrían ayudar a los pacientes a mejorar sus síntomas. Una de ellas es enfocar la investigación en el refuerzo de los analgésicos naturales que produce el cuerpo, una alternativa que, de funcionar, podría desplazar el uso de los opioides y sus riesgos.

Opioides versus analgésicos naturales sobre los receptores

Para entender esta idea, conviene hablar primero sobre cómo funcionan los opioides. Todas las drogas de este tipo actúan sobre los receptores presentes en condiciones naturales en el cerebro y otras partes del cuerpo. Entre ellos se encuentra el receptor opioide mu, al que se unen analgésicos naturales conocidos como endorfinas y encefalinas endógenas.

Cuando una persona siente dolor, su cuerpo libera opioides endógenos para tratar de aliviarlo, pero estos no son lo suficientemente fuertes para ello, o no tienen un efecto duradero. Es por ello que se usan, desde afuera, sustancias más efectivas en dicho objetivo.

Estos medicamentos se dirigen al receptor opioide mu para cumplir su función de alivio. El problema es que, en el proceso, pueden causar adicción y efectos secundarios difíciles de manejar, como somnolencia, problemas respiratorios, estreñimiento y náuseas. Fentanilo, oxicodona, morfina son algunos de los opioides más comunes y también responsables de adicciones y muerte.

“Cuando necesitas encefalinas, las liberas de forma pulsátil en regiones específicas del cuerpo y luego se metabolizan rápidamente”, explica el coautor John Traynor. “Por el contrario, una droga como la morfina inunda el cuerpo y el cerebro y permanece durante varias horas”.

Sustancias para reforzar los analgésicos naturales y sustituir los opioides

Bajo esta idea, los investigadores sugirieron que un tipo de sustancias conocidas como moduladores alostéricos positivos podrían usarse para mejorar el papel de las endorfinas y encefalinas producidas en el cuerpo.

A diferencia de los opioides, los moduladores alostéricos positivos solo se activan cuando es necesario aliviar el dolor, y solo funcionan en presencia de estos analgésicos naturales. Estas sustancias se unen en una ubicación diferente que, para efectos médicos, es mucho más conveniente pues mejora su capacidad para responder a los analgésicos producidos naturalmente.

Frasco en posición horizontal del que sale píldoras de color rojo y blanco.

En su más reciente trabajo, los investigadores demostraron que un modulador alostérico positivo conocido como BMS-986122 puede ayudar en este objetivo. Los experimentos consistieron en aislar el receptor purificado y medir su respuesta a las encefalinas en presencia del modulador, y los resultados fueron muy alentadores.

“Si se agrega el modulador alostérico positivo, se necesita mucha menos encefalina para obtener la respuesta”, explico Traynor. Entonces el receptor opioide mu se activa con más fuerza debido a los analgésicos naturales, y la respuesta conduce a un alivio del dolor.

La mejor parte es que el beneficio llega a un costo menor que el del uso de opioides. Los efectos secundarios relacionados con la respiración, el estreñimiento y la adicción fueron mucho menos intensos.

Los autores reconocen que aún es pronto para hablar de la sustitución de los opioides por este método. De hecho, es poco probable que estas por sí solas resuelvan la actual crisis de drogas, pero sí podrían reducirla. Los nuevos pacientes podrían usar esta vía natural en lugar de recurrir a las tradicionales y resultar exentos de los tan temidos efectos adversos.

Referencia:

Positive allosteric modulation of the mu-opioid receptor produces analgesia with reduced side effects. https://www.pnas.org/content/118/16/e2000017118

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