Mujer embarazada colocando una mascarilla contra COVID-19 en su abdomen y una cartel que dice

Al principio de la pandemia no había mucha claridad respecto a los riesgos que corrían las mujeres embarazadas al padecer COVID-19, un nuevo estudio arroja nuevos y importantes resultados referentes a la mortalidad.

Según el artículo, publicado en la revista JAMA Pediatrics, las mujeres embarazadas que contrajeron la COVID-19 tenían 20 veces más probabilidades de morir en comparación con las que no se infectaron.

Más allá del parto prematuro y problemas de salud en neonatos

Aunque ya ha pasado más de un año desde la aparición del SARS-CoV-2, aún hay aspectos que siguen en proceso de investigación. Las variantes, por supuesto, llevan el protagonismo en los últimos meses, mientras que otros detalles respecto a sus efectos en determinados perfiles humanos siguen sin comprenderse.

Uno de ellos es el pronóstico de las mujeres embarazadas que contraen la enfermedad. Como indicamos el año pasado, cuando la evidencia aún era escasa, los riesgos se remitían a parto prematuro, distrés respiratorio o trombocitopenia así como otros malestares en los recién nacidos.

Elevada mortalidad por COVID-19 en mujeres embarazadas

Sin embargo, la nueva investigación ofrece un panorama mucho más amplio que podría derivar en estrategias más estrictas para proteger a las embarazadas durante la pandemia. El trabajo involucró a más de 2,100 mujeres embarazadas de 43 hospitales de maternidad distribuidos en 18 países de ingresos bajos, medios y altos. Los datos corresponden al período comprendido entre abril y agosto de 2020.

Las mujeres embarazadas no parecen tener un mayor riesgo de contagio, pero sí tienen unas 20 veces más de riesgo de morir por la infección con COVID-19 en comparación con las no infectadas.

Los investigadores también encontraron que hay riesgo de contagio de madre a hijo. Entre las mujeres embarazadas que dieron positivo para COVID-19, 11,5 por ciento de sus bebés también dieron positivo en la prueba de detección.

Trabajador sanitario con traje de protección contra COVID-19 con intención de vacunar a una mujer embarazada con mascarilla.

Además, las madres tenían más probabilidades de experimentar parto prematuro y preeclampsia, y tanto ella como los recién nacidos tenían mayor riesgo de ingreso en la unidad de cuidados intensivos y/o intubación.

Y, como ya han confirmado varios estudios en otras poblaciones, la obesidad, hipertensión o presencia de diabetes empeoraba también el pronóstico. Las mujeres embarazadas que padecían alguna de estas enfermedades tenían el mayor riesgo de padecer COVID-19 grave y afectaba la mortalidad.

“La conclusión número uno de la investigación es que las mujeres embarazadas no tienen más probabilidades de contraer COVID-19”, dijo el Dr. Michael Gravett, uno de los autores principales del estudio. “Pero si lo contraen, son más propensas a enfermarse gravemente y a requerir atención en cuidados intensivos, ventilación o experimentar un parto prematuro nacimiento y preeclampsia”.

Casos asintomáticos durante el embarazo tienen menor riesgo

Aunque el estudio también proporcionó información relativamente positiva partiendo de que aproximadamente el 40 por ciento de las mujeres de este estudio eran asintomáticas. Las mujeres embarazadas diagnosticadas con COVID-19 asintomático o leve no mostraron una mayor mortalidad como las que sí mostraron síntomas graves. Los hallazgos muestran que estas no tenían un mayor riesgo de recibir atención en cuidados intensivos, parto prematuro o preeclampsia.

Los bebés nacidos de mujeres infectadas con COVID-19 durante la gestación tenían más probabilidades de nacer prematuros, como sugirieron estudios previos, pero sus infecciones se identificaron como leves. Sin embargo, el parto por cesáreo figuró como un factor de riesgo de infección potencial.

Un estudio que cambia el panorama respecto al embarazo durante la pandemia de COVID-19

Y por último, la lactancia materna no parecía estar relacionada con la transmisión de la enfermedad de madre a hijo. De modo que la recomendación previa de no interrumpir la lactancia por la infección presentada por los expertos meses atrás parece la más acertada. Hasta el momento, los beneficios siguen superando los riesgos.

Aunado a ello, los expertos están considerando empezar a recomendar la vacunación prioritaria de las mujeres embarazadas. Aunque inicialmente se les consideraba una población de riesgo bajo, estos nuevos hallazgos demuestran que la situación es muy diferente.

Referencia:

Maternal and Neonatal Morbidity and Mortality Among Pregnant Women With and Without COVID-19 Infection. The INTERCOVID Multinational Cohort Study. https://jamanetwork.com/journals/jamapediatrics/fullarticle/2779182

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